DICCIONARIO MÉDICO
Escotoma relativo
Un escotoma relativo es una zona del campo visual donde la sensibilidad luminosa está disminuida pero no abolida. El paciente puede detectar estímulos de intensidad alta o de mayor tamaño en esa área, mientras que los estímulos más débiles o pequeños pasan inadvertidos. Se diferencia del escotoma absoluto, en el que ningún estímulo es percibido. En la práctica campimétrica, un escotoma se considera relativo cuando el paciente deja de percibir los estímulos débiles pero responde a los de mayor luminancia. La perimetría estática automatizada cuantifica esta reducción en decibelios: los puntos con sensibilidad por debajo de lo esperado para su localización, pero con respuesta conservada a estímulos intensos, corresponden a un escotoma relativo. En el mapa de escala de grises del Humphrey o del Octopus, estas zonas aparecen como áreas sombreadas de gris, no negras. El término combina escotoma (del griego σκότωμα, «oscurecimiento de la visión») con el adjetivo latino relativus, que indica una condición parcial, no completa. La clasificación absoluto/relativo se sistematizó con la perimetría cinética de Goldmann a mediados del siglo XX, cuando se comprobó que la misma zona ciega podía responder a isópteras de diferente tamaño e intensidad. Un escotoma relativo suele representar una fase más temprana de la lesión que un escotoma absoluto. En el glaucoma de ángulo abierto, el daño progresivo de las fibras nerviosas retinianas produce al principio una depresión relativa de la sensibilidad en el área de Bjerrum. A medida que la neuropatía avanza, esos puntos deprimidos se profundizan y confluyen hasta formar un escotoma arciforme que, si no se controla la presión intraocular, puede terminar siendo absoluto. Esa transición no es instantánea. En campimetrías sucesivas separadas por meses o años, el clínico puede observar cómo los valores de sensibilidad de determinados puntos descienden gradualmente, un patrón que los índices globales de la perimetría (desviación media, desviación del patrón) capturan numéricamente. Detectar un escotoma relativo antes de que se convierta en absoluto constituye una ventana de oportunidad, porque la fibra nerviosa retiniana dañada pero todavía funcional puede conservarse si se controla el factor causal. No siempre es así. Un escotoma relativo también puede mantenerse estable durante años en determinadas distrofias retinianas o ser transitorio, como ocurre con la depresión campimétrica que acompaña a una neuritis óptica en resolución. No. La evolución depende de la causa y de su control. Muchos escotomas relativos se estabilizan si se frena la enfermedad subyacente, y algunos incluso mejoran cuando la causa es reversible, como la inflamación del nervio óptico. Depende de su localización y profundidad. Cuando el defecto afecta al campo periférico y es poco profundo, suele pasar inadvertido en la vida diaria. Si afecta la zona central o paracentral, el paciente puede referir que ciertas letras desaparecen al leer o que hay zonas levemente borrosas que oscilan según la iluminación. Mediante campimetría. La perimetría estática automatizada es la técnica más sensible: compara la sensibilidad medida en cada punto con los valores normales para esa localización y la edad del paciente. La campimetría por confrontación, al ser una exploración de menor sensibilidad, rara vez detecta escotomas relativos poco profundos. Si desea profundizar en conceptos asociados al escotoma relativo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el escotoma relativo
Relevancia del escotoma relativo en la evolución de enfermedades
Preguntas frecuentes
¿Un escotoma relativo siempre acaba convirtiéndose en absoluto?
¿Puede el paciente notar un escotoma relativo?
¿Cómo se detecta un escotoma relativo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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