DICCIONARIO MÉDICO
Erysipelothrix
Erysipelothrix es un género de bacterias grampositivas, con forma de bacilo delgado, no esporuladas e inmóviles. La especie más relevante desde el punto de vista clínico es Erysipelothrix rhusiopathiae, responsable de la erisipela porcina (mal rojo) en animales y del erisipeloide en el ser humano. Se trata de una zoonosis ocupacional. Erysipelothrix pertenece a la familia Erysipelotrichaceae. Son bacilos grampositivos de pequeño tamaño (0,2-0,4 micras de diámetro por 0,8-2,5 micras de longitud), catalasa-negativos y anaerobios facultativos. En cultivo pueden formar colonias lisas, constituidas por bacilos cortos, o colonias rugosas, con formas filamentosas más largas. Carecen de cápsula visible en la mayoría de las cepas, aunque algunas producen una fina microcápsula que contribuye a la virulencia. El nombre del género combina dos raíces griegas: ἐρυσίπελας (erysípelas, "erisipela", literalmente "piel roja") y θρίξ, τριχός (thríx, trichós, "pelo, filamento"), en alusión a la morfología filamentosa que el microorganismo adopta en determinadas condiciones de cultivo. El nombre de la especie principal, rhusiopathiae, procede del griego ῥυσιός (rhysiós, "arrugado") y πάθος (páthos, "enfermedad"), en referencia a las lesiones cutáneas que provoca en el cerdo. Robert Koch aisló la bacteria por primera vez en 1878 a partir de ratones inoculados con sangre putrefacta. En 1886, Friedrich Löffler la identificó como el agente causal de la erisipela porcina. La infección humana fue reconocida más tarde: en 1909, Anton Julius Friedrich Rosenbach describió las lesiones cutáneas localizadas que hoy se conocen como erisipeloide de Rosenbach. El reservorio natural de E. rhusiopathiae es amplio. La bacteria se encuentra en el tracto digestivo de numerosos animales (cerdos, aves de corral, ovejas, peces, crustáceos, reptiles) y puede sobrevivir en el suelo durante semanas, favorecida por materia orgánica en descomposición. Los cerdos son el hospedador más frecuente: colonizan las tonsilas y la válvula ileocecal, y eliminan el microorganismo con las heces. La infección humana se produce casi siempre por inoculación directa a través de heridas o abrasiones cutáneas en contacto con animales infectados, sus secreciones o productos derivados (carne cruda, pescado, marisco). No es casual que las profesiones más expuestas sean las de veterinarios, trabajadores de mataderos, carniceros, pescadores y manipuladores de alimentos. La transmisión persona a persona no se ha documentado. Erisipeloide (forma cutánea localizada). Es la presentación más habitual. Aparece una placa eritematosa violácea, bien delimitada, en el punto de inoculación (generalmente los dedos o la mano), con dolor intenso, sensación pulsátil y, en ocasiones, prurito. La lesión se extiende de forma centrífuga durante unos días y suele resolverse por sí sola en dos o tres semanas. No cursa con supuración, lo que la diferencia de otras celulitis bacterianas. Existe una forma cutánea difusa, menos frecuente, en la que las lesiones se extienden más allá del foco de entrada o aparecen en localizaciones distantes. La forma sistémica con bacteriemia es rara. Se asocia sobre todo a pacientes inmunodeprimidos y tiene una complicación temible: la endocarditis infecciosa. Dato relevante para el microbiólogo clínico: E. rhusiopathiae presenta resistencia intrínseca a la vancomicina, lo que obliga a modificar la pauta empírica habitual cuando se sospecha esta etiología. La confusión terminológica entre erisipela y erisipeloide es frecuente, incluso en textos médicos. La erisipela (humana) es una infección cutánea producida por estreptococos del grupo A (Streptococcus pyogenes), con placas eritematosas calientes, bordes netos y afectación frecuente de la pierna o la cara. El erisipeloide, en cambio, está causado por E. rhusiopathiae, suele afectar las manos, tiene un color más violáceo y evoluciona de forma más indolente. Pese a compartir la raíz griega ἐρυσίπελας, son entidades etiológicamente distintas. Del griego ἐρυσίπελας ("erisipela", "piel roja") y θρίξ ("filamento, pelo"). El nombre describe la forma filamentosa que adopta la bacteria en ciertos medios de cultivo y su relación con la erisipela animal. Sobre todo personas que manipulan animales o productos de origen animal: veterinarios, trabajadores de mataderos, carniceros, pescadores y mariscadores. La infección se produce por contacto directo con el microorganismo a través de heridas en la piel, no por vía respiratoria ni digestiva. No. La erisipela es una infección cutánea producida por estreptococos (sobre todo Streptococcus pyogenes), frecuente en la pierna y la cara. El erisipeloide está causado por E. rhusiopathiae, afecta preferentemente las manos y tiene un contexto ocupacional concreto. Son dos infecciones distintas con un nombre que induce a confusión. Depende de la forma clínica. El erisipeloide localizado es una infección benigna y autolimitada en la mayoría de los casos. La bacteriemia con endocarditis, aunque infrecuente, tiene una mortalidad considerable y requiere un abordaje específico por la resistencia del microorganismo a la vancomicina. Si desea profundizar en conceptos asociados a Erysipelothrix, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es Erysipelothrix
Hábitat y vías de transmisión al ser humano
Formas clínicas de la infección humana
Diferenciación con la erisipela estreptocócica
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre Erysipelothrix?
¿Quién puede infectarse con Erysipelothrix?
¿Es lo mismo erisipela que erisipeloide?
¿La infección por Erysipelothrix es grave?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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