DICCIONARIO MÉDICO
Erysipelothrix
Erysipelothrix es un género de bacterias grampositivas con forma de bacilo fino, inmóviles y sin esporas, que da nombre a toda una familia bacteriana. Su especie más conocida, Erysipelothrix rhusiopathiae, causa el mal rojo o erisipela porcina en los animales y el erisipeloide en las personas. Las demás se han aislado casi siempre en animales, desde patos y peces hasta la larva de un escarabajo. Erysipelothrix Género bacteriano, familia Erysipelotrichaceae Tipo: bacteria Morfología: bacilos grampositivos finos, inmóviles y sin esporas, aerobios o anaerobios facultativos, catalasa negativos Transmisión: zoonótica, por inoculación a través de heridas en la piel Reservorio: animal (cerdos, aves, peces y crustáceos, entre otros) y ambiental Patogenicidad: primario Enfermedades: erisipeloide, endocarditis infecciosa Es el género tipo de la familia Erysipelotrichaceae, descrita en 2004, y de los grupos taxonómicos superiores que se crearon después sobre ella: el orden Erysipelotrichales y la clase Erysipelotrichia. Dicho de otro modo, todo un linaje de bacterias lleva el nombre de este género. Su especie tipo es Erysipelothrix rhusiopathiae. El nombre procede del griego erysipelas, erisipela, y thrix, pelo; la lista oficial de nombres bacterianos lo traduce como «hilo de la erisipela». La erisipela a la que alude no es la humana, sino la del cerdo, la enfermedad con la que se identificó por primera vez a estas bacterias. El género lo creó en 1909 el alemán Friedrich Julius Rosenbach, en un estudio que reunía los microorganismos del mal rojo porcino, del erisipeloide humano y de la septicemia del ratón. Para entonces la bacteria llevaba más de tres décadas conocida (Robert Koch la había aislado en ratones en 1876) y había recibido ya varios nombres distintos, una historia que se detalla en la entrada de la especie. Son bacilos rectos o ligeramente curvos, delgados e inmóviles, que aparecen aislados, en parejas en forma de V o en cadenas cortas; algunas cepas tienden a formar filamentos largos. Se tiñen como grampositivos, aunque pierden el colorante con facilidad y en el laboratorio pueden confundirse con bacterias gramnegativas. Crecen con oxígeno o sin él, no forman esporas y no son ácido-alcohol resistentes. En el laboratorio se reconocen por una combinación poco común: son catalasa negativos y producen ácido sulfhídrico en los medios con hierro. Su pared tiene además una particularidad estructural. El peptidoglicano de Erysipelothrix es del llamado tipo B, en el que el puente peptídico une los aminoácidos situados en las posiciones 2 y 4 de las cadenas vecinas, y no en las posiciones 3 y 4, como ocurre en la gran mayoría de las bacterias. Durante décadas el género se redujo en la práctica a una sola especie. E. rhusiopathiae sigue siendo la que concentra la mayoría de los aislamientos y la de interés médico y veterinario. En 1987 se describió Erysipelothrix tonsillarum, a partir de amígdalas de cerdos aparentemente sanos, y en 2004 Erysipelothrix inopinata, cuyo epíteto significa «inesperada»: apareció durante la filtración estéril de un caldo de peptona vegetal, un origen poco previsible para una bacteria de este grupo. Las incorporaciones posteriores dibujan un género mucho más diverso de lo que se pensaba. Erysipelothrix larvae (2016) se aisló en el intestino de la larva del escarabajo rinoceronte; Erysipelothrix piscisicarius (2020) se describió como patógeno emergente de peces; y en 2022 se añadieron tres especies más a partir de muestras animales: Erysipelothrix anatis, de pato, cerdo y ganso, Erysipelothrix aquatica, de una sanguijuela medicinal y una tortuga, y Erysipelothrix urinaevulpis, de orina de zorro. Con posterioridad se han propuesto otras. El peso sanitario del género descansa casi por entero en Erysipelothrix rhusiopathiae. En los animales de granja causa la erisipela porcina o mal rojo, que afecta también a aves de corral y ovejas; en el ser humano produce el erisipeloide, una zoonosis de origen casi siempre laboral que, en sus formas graves, puede dar lugar a una endocarditis infecciosa. Hasta hace poco se daba por hecho que era la única especie capaz de infectar a las personas. En 2022, sin embargo, se comunicó el primer caso de erisipeloide causado por otra especie del género. De dos palabras griegas: erysipelas, erisipela, y thrix, pelo o hilo. La traducción que ofrece la nomenclatura bacteriana es «hilo de la erisipela», en referencia a la enfermedad del cerdo. Ocho especies descritas hasta 2022, seis de ellas en lo que va de siglo, además de otras propuestas más recientes. No. Prácticamente todos los casos humanos se deben a E. rhusiopathiae, y del resto de especies apenas hay constancia en personas. Varias se conocen solo por su aislamiento en animales o en el ambiente. Estrictamente, no. La erisipela humana la producen estreptococos, sobre todo Streptococcus pyogenes; el erisipeloide lo causa Erysipelothrix y se contrae por contacto con animales o sus productos. Si desea profundizar en conceptos asociados a Erysipelothrix, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es Erysipelothrix
Rasgos comunes del género
Especies del género
Importancia en medicina humana y veterinaria
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre Erysipelothrix?
¿Cuántas especies tiene el género?
¿Todas las especies afectan al ser humano?
¿Es lo mismo erisipela que erisipeloide?
Referencias
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