DICCIONARIO MÉDICO
Epicarditis
La epicarditis es la inflamación del epicardio, la hoja visceral del pericardio seroso. En la práctica clínica rara vez se presenta como entidad aislada; lo habitual es que forme parte de un proceso inflamatorio que afecta conjuntamente al pericardio parietal o al miocardio subyacente. La epicarditis designa la inflamación localizada en el epicardio, es decir, en la membrana mesotelial que recubre la superficie externa del corazón. El término se forma a partir del griego ἐπί (epí, "sobre"), καρδία (kardía, "corazón") y el sufijo -itis, que en la terminología médica indica inflamación. No posee un código propio en la Clasificación Internacional de Enfermedades porque se codifica dentro de las pericarditis. Cuando la inflamación queda estrictamente confinada a la hoja visceral sin afectar a la parietal, se habla de epicarditis aislada. Los casos publicados en la literatura son muy escasos. En 2009, Margolis y colaboradores describieron en el Journal of Medical Case Reports lo que hasta la fecha se considera el primer caso de epicarditis no constrictiva asintomática, detectada como hallazgo incidental al investigar una masa cardíaca en un paciente de 71 años. La inmensa mayoría de los procesos inflamatorios del saco pericárdico comprometen ambas hojas de la serosa (parietal y visceral) de forma simultánea. Por eso, el término pericarditis abarca habitualmente la afectación del epicardio, aunque no se especifique de manera separada. Cuando la inflamación se extiende además al miocardio adyacente, el cuadro se denomina miopericarditis, un término que pone de relieve la continuidad anatómica entre capas. El hecho de que la epicarditis aparezca rara vez como entidad independiente se explica por la propia arquitectura del saco: la hoja visceral y la parietal son la misma membrana serosa plegada sobre sí misma, de modo que un agente infeccioso, autoinmunitario o irritante que alcanza una de las hojas suele afectar también a la otra. Solo circunstancias muy particulares (infiltración neoplásica focal, reacción inflamatoria posquirúrgica localizada) pueden generar una epicarditis sin componente parietal. Las causas de la epicarditis son, en la práctica, las mismas que las de la pericarditis. Predominan las infecciones virales (enterovirus, adenovirus, citomegalovirus), seguidas de procesos autoinmunitarios, reacciones postinfarto (en los que la necrosis del miocardio provoca una respuesta inflamatoria que alcanza la serosa adyacente), infiltración tumoral y complicaciones postoperatorias de cirugía cardíaca. En la pericarditis urémica, la acumulación de toxinas metabólicas irrita ambas hojas serosas. Del griego ἐπί ("sobre"), καρδία ("corazón") y el sufijo -itis ("inflamación"). Literalmente, inflamación de lo que está sobre el corazón. Estrictamente, no. La pericarditis engloba la inflamación del saco pericárdico en su conjunto, y la epicarditis se refiere solo a la hoja visceral de ese saco. Pero como ambas hojas se inflaman casi siempre de manera conjunta, en la práctica clínica el término pericarditis cubre los dos procesos. La epicarditis como entidad aislada apenas tiene casos documentados. Sí. Existe al menos un caso publicado de epicarditis no constrictiva descubierta como hallazgo incidental durante el estudio de otra patología, sin que el paciente refiriera dolor torácico ni manifestaciones cardiovasculares. Si desea profundizar en conceptos asociados a la epicarditis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la epicarditis
Relación con la pericarditis y la miocarditis
Causas del proceso inflamatorio
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra epicarditis?
¿Es lo mismo epicarditis que pericarditis?
¿Puede la epicarditis ser asintomática?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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