DICCIONARIO MÉDICO
Epicardio
El epicardio es la capa más externa de la pared del corazón. Corresponde a la hoja visceral del pericardio seroso y se adosa directamente sobre el miocardio, al que queda unida por tejido conjuntivo subepicárdico. El epicardio es una membrana serosa, fina y translúcida, que recubre toda la superficie externa del corazón. En términos anatómicos constituye la hoja visceral del pericardio seroso: la misma membrana que, al reflejarse sobre sí misma a la altura de los grandes vasos, pasa a llamarse hoja parietal y tapiza la cara interna del pericardio fibroso. Entre ambas hojas queda la cavidad pericárdica, que contiene una pequeña cantidad de líquido seroso. La voz procede del griego ἐπί (epí, "sobre") y καρδία (kardía, "corazón"). Se documenta en latín científico como epicardium a mediados del siglo XIX, hacia 1865 en textos de anatomía en lengua inglesa, siguiendo el modelo ya consolidado de pericardium (literalmente, "alrededor del corazón"), que Galeno había empleado en el siglo II. Visto al microscopio, el epicardio consta de una monocapa de células mesoteliales aplanadas que descansan sobre una lámina basal. Debajo se extiende el tejido subepicárdico, un estrato de conjuntivo laxo con cantidad variable de tejido adiposo. En los surcos auriculoventriculares y en el surco interventricular, esa capa de grasa adquiere un grosor considerable porque por ella discurren las arterias coronarias, las venas cardíacas y ramas nerviosas del plexo cardíaco. El mesotelio epicárdico secreta el líquido pericárdico que lubrica la cavidad y permite al corazón contraerse sin fricción contra las estructuras vecinas del mediastino. Se trata de un ultrafiltrado del plasma cuyo volumen oscila, en condiciones normales, entre 15 y 50 ml. La pared del corazón se organiza en tres capas concéntricas. La más interna es el endocardio, un revestimiento endotelial que tapiza las cavidades y recubre las válvulas. El miocardio ocupa la posición intermedia y concentra la mayor parte del espesor de la pared, ya que está formado por cardiomiocitos responsables de la contracción. Envolviendo al miocardio se encuentra el epicardio, que a su vez queda contenido dentro del saco pericárdico fibroso. Conviene no confundir epicardio y pericardio. El pericardio es el saco completo (fibroso y seroso) que envuelve el corazón; el epicardio es solo la hoja visceral de ese saco, la que está en contacto directo con el músculo cardíaco. En la embriología cardíaca, el epicardio se forma a partir de células del proepicardio, un tejido transitorio que migra sobre el tubo cardíaco primitivo durante las primeras semanas del desarrollo. El tejido adiposo subepicárdico ha cobrado protagonismo en la investigación cardiovascular de las últimas dos décadas. No es una grasa inerte: produce adipocinas, citocinas proinflamatorias y factores vasoactivos que, por proximidad anatómica, pueden influir directamente sobre la pared coronaria. Varios estudios han correlacionado el aumento del volumen de grasa epicárdica con la presencia de aterosclerosis coronaria, si bien la relación causal sigue siendo objeto de debate y los mecanismos no están del todo esclarecidos. Del griego ἐπί (epí, "sobre") y καρδία (kardía, "corazón"). Su traducción literal sería "lo que está sobre el corazón". El término aparece documentado en textos médicos en latín científico hacia 1865, formado sobre el modelo de pericardium. No. El pericardio es el saco fibroseroso completo que envuelve el corazón. El epicardio es únicamente la hoja visceral de la porción serosa de ese saco, la que se adhiere a la superficie del miocardio. Dicho de otro modo, el epicardio forma parte del pericardio, pero no lo abarca en su totalidad. En determinadas intervenciones de cirugía cardíaca se retira parcialmente el pericardio (y con él su hoja visceral). El corazón sigue funcionando sin esa cobertura, pero siempre que sea posible los cirujanos prefieren cerrar o reconstruir el saco para mantener la estabilidad posicional del órgano. El tejido adiposo subepicárdico puede segregar moléculas inflamatorias que actúan localmente sobre las arterias coronarias. Se ha observado una asociación entre el exceso de grasa epicárdica y la aterosclerosis, aunque la investigación sobre los mecanismos concretos continúa. Si desea profundizar en conceptos asociados al epicardio, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el epicardio
Composición histológica y tejido subepicárdico
Relación del epicardio con las capas de la pared cardíaca
Grasa epicárdica y su relevancia clínica
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra epicardio?
¿Es lo mismo epicardio que pericardio?
¿Puede extirparse el epicardio?
¿Qué relación tiene la grasa epicárdica con la enfermedad coronaria?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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