DICCIONARIO MÉDICO
Enoftalmos
El enoftalmos es el desplazamiento del globo ocular hacia la parte posterior de la órbita, lo que da al ojo un aspecto hundido. Se opone al exoftalmos, en el que el globo protruye hacia delante. Puede ser unilateral o bilateral, y sus causas van desde fracturas óseas hasta la pérdida de grasa orbitaria asociada al envejecimiento. El término procede del griego ἐν (en, «dentro») y ὀφθαλμός (ophthalmós, «ojo»). Su sentido literal, «ojo hacia dentro», describe con exactitud lo que se observa clínicamente: el globo ocular, de tamaño normal, se encuentra desplazado en sentido posterior dentro de la cavidad orbitaria y da la impresión visual de estar hundido si se compara con el ojo contralateral o con la posición normal de ambos ojos. No es una enfermedad en sí misma sino un signo clínico. Su presencia orienta al médico hacia un abanico de posibilidades que van desde el traumatismo facial hasta procesos sistémicos. Para entenderlo conviene recordar que la posición del globo ocular depende del equilibrio entre el volumen de la cavidad ósea y el volumen de su contenido (grasa, músculos, vasos, nervio óptico y el propio globo). Cualquier circunstancia que aumente el volumen de la cavidad sin que el contenido crezca de forma proporcional, o que reduzca el contenido sin que la cavidad se estreche, desplaza el ojo hacia atrás. La causa más frecuente de enoftalmos unilateral es la fractura de la pared orbitaria, en particular la fractura por estallido (blow-out) del suelo de la órbita. Un golpe directo sobre el reborde orbitario transmite la onda de presión al suelo óseo, que es muy delgado, y lo fractura. El contenido orbitario se hernia parcialmente hacia el seno maxilar, el volumen efectivo de la cavidad aumenta y el globo se hunde. Cada centímetro cúbico de aumento en el volumen orbitario puede producir entre 0,5 y 0,9 mm de retroceso del ojo, según las series publicadas. En la forma bilateral, la pérdida de grasa retroocular es la causa habitual. Ocurre de modo fisiológico con la edad avanzada y se acentúa en la deshidratación grave, en la desnutrición proteico-calórica y en algunos cuadros de atrofia grasa sistémica. El síndrome de Horner merece mención aparte: la lesión del simpático cervical provoca miosis, ptosis parcial del párpado superior y elevación del párpado inferior, conjunto que simula un enoftalmos sin que el globo se haya desplazado realmente. Esa forma recibe a veces el nombre de seudoenoftalmos. El exoftalmos es la situación opuesta: el globo protruye por delante del reborde orbitario. Sus causas son distintas y entre las más conocidas figura la orbitopatía tiroidea. En la práctica, un exoftalmos unilateral del ojo sano puede hacer que el ojo contralateral parezca hundido, lo que se confunde con un enoftalmos verdadero. La exoftalmometría (medición con el exoftalmómetro de Hertel) permite diferenciar ambas situaciones al cuantificar la protrusión de cada ojo en milímetros desde el reborde lateral de la órbita. El seudoenoftalmos engloba las situaciones en las que la apariencia de ojo hundido no se debe a un desplazamiento real del globo. Además del síndrome de Horner, el microftalmos (ojo congénitamente pequeño) y la ptosis palpebral grave producen una impresión visual parecida. Distinguirlos exige una exploración oftalmológica completa. Del griego ἐν (en, «dentro») y ὀφθαλμός (ophthalmós, «ojo»). Literalmente, «ojo hacia dentro». La forma con sufijo -ía, «enoftalmía», también se emplea y ambas son correctas. No de forma directa. El hundimiento del globo es ante todo un problema estético y un indicador de patología subyacente. La visión puede verse afectada si la causa que lo provoca lesiona el nervio óptico o los músculos extraoculares; en las fracturas orbitarias, la diplopía por atrapamiento muscular es más frecuente que la pérdida visual propiamente dicha. En sentido estricto, sí: si el globo ocular se ha desplazado posteriormente por la pérdida de grasa orbitaria que acompaña al envejecimiento, se trata de un enoftalmos bilateral. Ocurre que, al ser simétrico y progresivo, rara vez genera alarma clínica; en cambio, cuando aparece de forma aguda y unilateral tras un golpe, la consulta es inmediata. Si desea profundizar en conceptos vinculados al enoftalmos y la anatomía orbitaria, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el enoftalmos
Causas del desplazamiento posterior del globo
Diferenciación con el exoftalmos y con el seudoenoftalmos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra enoftalmos?
¿El enoftalmos produce pérdida de visión?
¿Es lo mismo enoftalmos que ojos hundidos por la edad?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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