DICCIONARIO MÉDICO

Exoftalmos

Exoftalmos: protrusión anormal del globo ocular hacia delante, fuera de su posición habitual en la órbita. Coloquialmente se conoce como «ojos saltones». El término se emplea a menudo como sinónimo de proptosis, si bien una convención clínica extendida reserva exoftalmos para la protrusión de origen endocrino (sobre todo la asociada a la enfermedad de Graves-Basedow) y utiliza proptosis como término genérico para cualquier desplazamiento anterior del ojo.

Qué es el exoftalmos

La palabra proviene del griego ἔξω (éxo, «fuera») y ὀφθαλμός (ophthalmós, «ojo»): «ojo hacia fuera». El diccionario también recoge la variante exoftalmia, de uso frecuente en español. En el léxico oftalmológico coexiste con otros términos emparentados: exorbitismo (literalmente, «fuera de la órbita») se utiliza como sinónimo, aunque con menor frecuencia en la literatura actual.

La órbita es una cavidad ósea cerrada por detrás y abierta solo por delante. Cualquier aumento de volumen de su contenido (músculos extraoculares, grasa retroocular, glándula lagrimal, vasos, nervios) empuja el globo hacia el único espacio libre: hacia delante. La magnitud de la protrusión se mide con el exoftalmómetro de Hertel, que registra la distancia en milímetros entre el borde lateral de la órbita ósea y el vértice corneal. Valores por encima de 20-21 mm, o una diferencia de más de 2 mm entre ambos ojos, se consideran significativos, con variaciones según sexo y grupo étnico.

Relación con la oftalmopatía tiroidea

La causa más habitual de exoftalmos bilateral en adultos es la oftalmopatía asociada a la enfermedad de Graves-Basedow, un trastorno autoinmune del tiroides. En este contexto, anticuerpos contra el receptor de TSH estimulan los fibroblastos orbitarios, que proliferan y acumulan glucosaminoglucanos hidrófílos en el espacio retroocular. Los músculos extraoculares se infiltran y engrosan, la grasa orbitaria aumenta de volumen y el conjunto empuja el globo hacia delante.

No todos los pacientes con enfermedad de Graves desarrollan afectación ocular clínicamente relevante. Cuando lo hacen, la oftalmopatía cursa en dos fases: una fase activa inflamatoria (de 6 a 24 meses habitualmente) y una fase crónica fibrótica posterior. El tabaquismo agrava significativamente la evolución.

Otras causas de protrusión ocular

Fuera del contexto tiroideo, la protrusión ocular recibe con más propiedad el nombre de proptosis. En niños, la causa más frecuente es la celulitis orbitaria. En adultos pueden producirla tumores orbitarios (linfomas, meningiomas, hemangiomas, metástasis), pseudotumores inflamatorios, fístulas arteriovenosas, hemorragias retrooculares tras traumatismo, y malformaciones vasculares. La rapidez de instauración orienta el diagnóstico: una proptosis súbita sugiere hemorragia o trombosis; la progresiva, un proceso expansivo.

Conviene no confundir el exoftalmos real con la falsa impresión de ojos prominentes que pueden producir una retracción palpebral aislada, una miopía alta con globo ocular alargado, o simplemente variantes anatómicas faciales.

Medición y valoración

Además de la exoftalmometría, la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM) de las órbitas permiten identificar la causa estructural: engrosamiento de la musculatura extraocular, aumento de la grasa retroorbitaria, presencia de masas o signos de inflamación. Las pruebas de función tiroidea (TSH, T3 libre, T4 libre) y los anticuerpos anti-receptor de TSH completan la evaluación cuando se sospecha un origen endocrino.

Preguntas frecuentes

¿Exoftalmos y proptosis significan lo mismo?

En sentido estricto, ambos describen la protrusión del ojo. Sin embargo, una convención propuesta por Henderson (y seguida por gran parte de la literatura anglosajona) reserva exoftalmos para los casos de origen endocrino y emplea proptosis como término genérico. En la práctica clínica, muchos textos los usan indistintamente.

¿Se puede presentar en un solo ojo?

Sí, y cuando es unilateral la sospecha se dirige sobre todo a causas no tiroideas: un tumor orbitario, un pseudotumor inflamatorio o una malformación vascular. La oftalmopatía de Graves también puede ser asimétrica, pero suele acabar siendo bilateral en un 80-90 % de los casos.

¿El enoftalmos es lo contrario?

Exactamente. El enoftalmos es el hundimiento del globo ocular dentro de la órbita. Puede deberse a una fractura de las paredes orbitarias con herniación del contenido hacia los senos adyacentes, a la atrofia de la grasa retroocular o, en algunas enfermedades sistémicas, a fibrosis del contenido orbitario.

Referencias

  1. Manual MSD, versión para profesionales. Exoftalmía. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es/professional/trastornos-oftálmicos/síntomas-de-los-problemas-oftálmicos/exoftalmía
  2. Pérez Moreiras JV, Prada Sánchez MC. Manifestaciones clínicas de la oftalmopatía tiroidea. Anales del Sistema Sanitario de Navarra. Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1137-66272008000600005
  3. Oftalmopatía de Graves. Wikipedia, la enciclopedia libre. Disponible en: https://es.wikipedia.org/wiki/Oftalmopatía_de_Graves
  4. Instituto de la visión. Orbitopatía tiroidea u oftalmopatía de Graves. Exoftalmos. ICR Barcelona. Disponible en: https://icrcat.com/enfermedades-oculares/orbitopatia-tiroidea/

Entradas relacionadas en el diccionario

  • Exoftalmos maligno: forma grave de exoftalmos tiroideo con riesgo de pérdida visual por compresión del nervio óptico o queratopatía por exposición.
  • Proptosis: término genérico para la protrusión del globo ocular, independientemente de su causa.
  • Exorbitismo: sinónimo clásico de exoftalmos, de uso menos frecuente en la literatura actual.
  • Enoftalmos: hundimiento del globo ocular dentro de la órbita, situación opuesta al exoftalmos.
  • Enfermedad de Graves-Basedow: trastorno autoinmune del tiroides que constituye la causa más frecuente de exoftalmos bilateral en adultos.

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