DICCIONARIO MÉDICO
Electrococleografía
La electrococleografía (ECoG) es una técnica electrofisiológica que registra los potenciales eléctricos generados por la cóclea y la porción distal del nervio auditivo en respuesta a un estímulo sonoro. Se utiliza sobre todo para el estudio de la enfermedad de Ménière y la monitorización intraoperatoria durante la inserción de implantes cocleares. Esta técnica registra tres componentes eléctricos que se producen en los primeros cinco milisegundos tras la llegada de un estímulo acústico al oído interno: el potencial microfónico coclear, generado predominantemente por las células ciliadas externas del órgano de Corti; el potencial de sumación, que refleja un desplazamiento sostenido de la membrana basilar; y el potencial de acción compuesto del nervio auditivo (la onda I de los potenciales evocados auditivos de tronco cerebral). El nombre procede del griego ἤλεκτρον (ḗlektron, "ámbar"), del latín cochlea (del griego κοχλίας, kochlías, "caracol") y del griego γραφία (graphía, "registro, escritura"). Se trata, literalmente, del registro eléctrico del caracol, que es como los anatomistas denominaron a la estructura espiral del oído interno. Los primeros registros de potenciales cocleares en modelos animales datan de la década de 1930, con los trabajos de Wever y Bray, que describieron el fenómeno microfónico coclear en gatos en 1930. La técnica clínica en humanos se desarrolló a partir de los años sesenta, cuando se dispuso de electrodos transtimpánicos lo bastante finos para colocarse sobre el promontorio sin dañar estructuras vecinas. Puede realizarse mediante un electrodo transtimpánico, colocado directamente sobre el promontorio del oído medio bajo anestesia local, o mediante un electrodo extratimpánico que se sitúa en el conducto auditivo externo, apoyado sobre la membrana timpánica. La primera modalidad proporciona señales de mayor amplitud porque el electrodo está más cerca del generador bioeléctrico, pero es invasiva. La segunda resulta más cómoda para el paciente, aunque la amplitud de la señal es menor y el cociente entre el potencial de sumación y el potencial de acción (ratio SP/AP) requiere valores de referencia específicos para cada tipo de electrodo. Es una prueba estrictamente monoaural. Los anestésicos generales apenas afectan a los potenciales cocleares, lo que la convierte en herramienta útil para la monitorización intraoperatoria. La aplicación más conocida de la electrococleografía es la evaluación de la hidropesía endolinfática, sustrato patológico de la enfermedad de Ménière. En condiciones normales, la amplitud del potencial de sumación es pequeña en relación con la del potencial de acción. Cuando existe un aumento anómalo de la presión endolinfática, la membrana basilar se desplaza hacia la rampa timpánica y el cociente SP/AP se eleva. Un ratio superior a 0,40 o 0,50 (según el tipo de electrodo y el protocolo) se considera sugestivo de hidropesía. No es una prueba concluyente por sí sola, pero aporta un dato electrofisiológico que, junto con la clínica, la audiometría y la resonancia magnética, contribuye a esclarecer el origen del cuadro. Del griego ḗlektron ("ámbar"), del latín cochlea ("caracol", por la forma espiral de la cóclea) y del griego graphía ("registro"). Significa, literalmente, "registro eléctrico del caracol". No exactamente. La electrococleografía se centra en los potenciales que se generan en la cóclea y el tramo inicial del nervio auditivo (potencial microfónico, potencial de sumación, onda I). Los potenciales evocados auditivos de tronco cerebral (PEATC) registran, además, las ondas II a V, que reflejan la conducción a través del tronco del encéfalo. Ambas pruebas comparten parte de la señal, pero exploran niveles diferentes de la vía auditiva. Depende de la modalidad. La versión extratimpánica, con electrodo apoyado sobre la membrana del tímpano o en el conducto auditivo, genera como mucho una ligera molestia. La transtimpánica requiere anestesia local del tímpano y puede resultar incómoda, pero no suele describirse como dolorosa. No es una prueba audiométrica convencional. Su utilidad reside en evaluar la función coclear y del nervio auditivo, lo que puede ayudar a esclarecer la causa de una hipoacusia neurosensorial o a confirmar la sospecha de hidropesía endolinfática. Para cuantificar el grado de pérdida auditiva se recurre a la audiometría tonal y verbal. Si desea profundizar en conceptos asociados a la electrococleografía, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la electrococleografía
Modalidades de registro
Utilidad clínica en la enfermedad de Ménière
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra electrococleografía?
¿Es lo mismo electrococleografía que potenciales evocados auditivos?
¿Es dolorosa la electrococleografía?
¿Sirve la electrococleografía para diagnosticar la sordera?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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