DICCIONARIO MÉDICO
Donanemab
El donanemab es un anticuerpo monoclonal humanizado que reconoce una forma truncada y modificada de la beta-amiloide, presente solo en las placas ya formadas en el cerebro, y facilita su retirada por las defensas del propio sistema nervioso. Se emplea en el alzhéimer incipiente, en personas con deterioro cognitivo leve o demencia leve, y siempre que se haya confirmado antes la presencia de patología amiloide. Su código en la clasificación ATC es N06DX05, dentro del grupo de fármacos contra la demencia. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). El donanemab es una inmunoglobulina de tipo G1, desarrollada a partir de un anticuerpo de ratón y modificada después para que el sistema inmunitario humano no lo reconozca como extraño. Se produce en células de ovario de hámster chino mediante tecnología de ADN recombinante, el mismo procedimiento con el que se fabrican otros muchos anticuerpos terapéuticos. Su diana es muy concreta: una versión de la beta-amiloide truncada, con un residuo de piroglutamato en su extremo, que solo aparece en las placas ya consolidadas y no en las formas solubles que circulan antes de agregarse. Esa especificidad lo distingue de otros anticuerpos monoclonales de la misma familia, dirigidos contra formas solubles del amiloide. El donanemab actúa sobre el depósito ya formado y lo marca para que la microglía, las células defensivas propias del sistema nervioso central, lo retire mediante fagocitosis. Se administra en infusión intravenosa cada cuatro semanas, y está indicado en personas con deterioro cognitivo leve o demencia leve por enfermedad de Alzheimer con patología amiloide confirmada mediante pruebas de imagen o de líquido cefalorraquídeo. La mayoría de los fármacos crónicos se toman sin fecha de salida. El donanemab no sigue ese guion. El ensayo que sustentó su aprobación, con 1.736 participantes, incorporó una norma poco habitual: quien alcanzaba una reducción de la placa amiloide por debajo de un umbral prefijado, medido mediante tomografía por emisión de positrones, pasaba a recibir placebo el resto del estudio. La mayoría de los participantes llegó a ese punto antes de cumplir año y medio de tratamiento. Es, hasta la fecha, el único anticuerpo contra la placa amiloide con datos que respaldan interrumpir el tratamiento una vez limpiado el depósito. No hay certeza sobre cuánto dura ese efecto: los valores de amiloide pueden volver a subir con el tiempo y la velocidad de reacumulación varía mucho de una persona a otra. Por eso la ficha técnica europea no lo describe como un tratamiento indefinido, sino como una pauta de duración limitada y guiada por la carga amiloide de cada paciente. El lecanemab, de la misma familia, sigue la lógica contraria: en vez de esperar a que el amiloide precipite en placa, se dirige a las formas solubles que circulan antes de agregarse. La autorización llegó primero en Estados Unidos, el 2 de julio de 2024, como tercer anticuerpo de este tipo aprobado en ese país. En Europa el camino fue más accidentado. La Agencia Europea de Medicamentos rechazó la primera solicitud en marzo de 2025 por el riesgo asociado en personas con dos copias del gen de la apolipoproteína E4, y solo tras una reevaluación, en julio de ese mismo año, recomendó autorizarlo para quienes tienen una sola copia o ninguna. La Comisión Europea confirmó la autorización el 25 de septiembre de 2025. Porque su objetivo, limpiar la placa amiloide ya depositada, es alcanzable y medible. Cuando una tomografía por emisión de positrones confirma que el depósito ha bajado lo suficiente, el tratamiento puede interrumpirse. No ocurre lo mismo con fármacos que combaten un síntoma sin un punto final definido: esos se mantienen indefinidamente. Es, de hecho, el primer anticuerpo contra la placa amiloide con esta lógica de tratamiento por tiempo limitado. No. Ambos son anticuerpos contra la beta-amiloide y se usan en el alzhéimer inicial, pero atacan formas distintas de la proteína: el donanemab, la placa ya formada; el lecanemab, las formas solubles que circulan antes de agregarse. La indicación se limita a la fase inicial de la enfermedad, con deterioro cognitivo leve o demencia leve, y exige confirmar antes la presencia de placas amiloides mediante PET o análisis del líquido cefalorraquídeo. En Europa, además, queda excluida la población con dos copias del gen de la apolipoproteína E4.Qué es el donanemab
Un tratamiento pensado para tener fin
Preguntas frecuentes
¿Por qué puede interrumpirse el tratamiento con donanemab?
¿Es lo mismo que el lecanemab?
¿Puede administrarse a cualquier persona con alzhéimer?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026