DICCIONARIO MÉDICO
Dolicocefalia
La dolicocefalia es una morfología craneal en la que el eje anteroposterior domina sobre el transverso, con un índice cefálico inferior a 75. Puede ser una variante antropométrica normal en poblaciones enteras, una forma postural adquirida en el lactante prematuro o el rasgo característico de una craneosinostosis sagital, entidad conocida entonces como escafocefalia. La distinción entre variante fisiológica y proceso patológico depende del contexto clínico, no solo de la forma del cráneo. La dolicocefalia describe un cráneo largo y estrecho. La longitud anteroposterior (glabela-inion) supera con claridad a la anchura biparietal, y el índice cefálico, cociente entre ambas multiplicado por 100, queda por debajo de 75. El sufijo -cefalia, tal como se explica en la entrada acefalia, se aplica en terminología médica a rasgos morfológicos del polo cefálico y no siempre implica enfermedad. Aquí ocurre lo mismo: hay dolicocefalias fisiológicas y dolicocefalias patológicas, y el término por sí solo no distingue unas de otras. La palabra procede del griego δολιχός (dolichós), «largo, alargado», y κεφαλή (kephalé), «cabeza». La usó por primera vez el anatomista sueco Anders Retzius en 1842 al proponer el índice cefálico para clasificar cráneos antiguos hallados en Europa. Retzius describió tres categorías: la dolicocéfala (largos y estrechos), la mesocéfala (proporciones intermedias) y la braquicéfala (cortos y anchos). El sistema, con las adaptaciones posteriores de Paul Broca, ha llegado hasta la antropometría contemporánea, aunque su uso racial del siglo XIX está hoy por completo desacreditado. El índice cefálico se calcula dividiendo el diámetro máximo transverso de la cabeza entre el diámetro máximo anteroposterior y multiplicando por cien. Los cortes clásicos, todavía utilizados en antropometría física y en neurocirugía pediátrica, son los siguientes: por debajo de 75, dolicocefalia; entre 75 y 80, mesocefalia; a partir de 80, braquicefalia (en algunas fuentes los umbrales se corren un punto en cada dirección). En el recién nacido y el lactante estos valores se aplican de modo más flexible porque el cráneo está creciendo activamente y su forma cambia semana a semana. La medida no exige radiología. Se toma con un calibrador antropométrico o, en el lactante, con cintas métricas milimetradas. En estudios prenatales, el índice cefálico se calcula sobre la biometría ecográfica del segundo y tercer trimestre y se utiliza para descartar deformidades no explicadas por la presentación fetal. Dolicocefalia fisiológica. Es una variante morfológica presente en muchas poblaciones humanas y en muchos individuos sanos. No condiciona el desarrollo cerebral ni predispone a patología. Su valor es descriptivo. Dolicocefalia postural del prematuro. El recién nacido pretérmino pasa semanas apoyado con la cabeza rotada de un lado en la incubadora. Los huesos del cráneo, todavía blandos y con las suturas amplias, se remodelan por presión mantenida y adoptan una forma alargada en el eje anteroposterior. La cabeza es estrecha en la línea biparietal y prominente en la occipital. Es una deformidad postural, no una malformación, y tiende a corregirse cuando el niño alcanza la corrección postural fisiológica en decúbito supino y con cambios activos de posición. Los protocolos actuales de cuidado del prematuro incluyen recomendaciones específicas para reducir su incidencia. Escafocefalia por craneosinostosis sagital. Es la forma patológica clásica de dolicocefalia y la que exige atención neuroquirúrgica. El cierre prematuro de la sutura sagital impide el crecimiento transverso del cráneo y el cerebro empuja hacia adelante y hacia atrás. El resultado es una cabeza estrecha y muy larga, con abombamiento frontal y occipital, comparada tradicionalmente con una quilla de barco invertida (skaphos, «esquife», en griego). La escafocefalia es la craneosinostosis más frecuente en la clínica, con una incidencia estimada en torno a 1 caso por cada 2.500 recién nacidos vivos, y predomina en varones. La entrada sinostosis desarrolla el concepto general. Dolicocefalia fetal ecográfica. Alargamiento del cráneo fetal observado durante el embarazo, habitualmente asociado a factores compresivos (oligoamnios, gestaciones múltiples, presentación anómala prolongada). Es una descripción morfológica ecográfica que exige valorar el contexto obstétrico y descartar signos asociados de restricción de crecimiento o malformación. Braquicefalia. Es la situación opuesta. El cráneo es más corto y más ancho, con índice cefálico superior a 80. La braquicefalia postural del lactante alimentado siempre en decúbito supino es hoy la deformidad más frecuente en la consulta pediátrica. Plagiocefalia. Asimetría del cráneo con aplanamiento de un lado, habitualmente occipital o frontal. Puede ser postural (la más frecuente) o consecuencia de una craneosinostosis unilateral (lambdoidea o coronal), que exige distinguirse de la primera. No debe confundirse con dolicocefalia: la plagiocefalia describe asimetría, la dolicocefalia elongación. Escafocefalia. Es un caso particular de dolicocefalia, no un sinónimo. Toda escafocefalia es dolicocefálica en su índice cefálico, pero no toda dolicocefalia es escafocefalia. La distinción es clínica y morfológica: la escafocefalia tiene relieve palpable de la sutura sagital fusionada y una silueta característica en quilla que no aparece en las formas fisiológicas ni posturales. Del griego δολιχός (dolichós), «largo», y κεφαλή (kephalé), «cabeza». La combinación fue propuesta por el anatomista sueco Anders Retzius en 1842 como parte del sistema de clasificación craneométrica basado en el índice cefálico. En la Grecia clásica, δολιχός designaba también la carrera de larga distancia en los Juegos Olímpicos, «el dólico», por oposición al estadio corto. No. Muchas dolicocefalias son variantes morfológicas normales, presentes en individuos sanos y en poblaciones enteras. La forma es patológica cuando obedece a una craneosinostosis sagital (escafocefalia), y es transitoria cuando resulta del apoyo postural prolongado en el prematuro. La distinción entre las tres situaciones se hace por el conjunto de exploración clínica, palpación de suturas y, cuando procede, técnicas de imagen. No exactamente. La escafocefalia es una forma específica de dolicocefalia causada por el cierre prematuro de la sutura sagital. Toda escafocefalia tiene un índice cefálico bajo y una cabeza alargada, pero la mayoría de las dolicocefalias no son escafocefalias. La confusión entre ambos términos es frecuente incluso en literatura médica y conviene mantenerla presente al leer descripciones craneales. Suele mejorar con el crecimiento cuando cesa la presión que la ha originado. La velocidad y el grado de corrección dependen de la edad gestacional al nacer, de la duración del apoyo postural y del inicio precoz de las medidas de recolocación. En el resto del recorrido evolutivo, el cráneo del prematuro tiende a aproximarse a la morfología del recién nacido a término. Habitualmente en la ecografía del segundo o tercer trimestre, al comprobar que el índice cefálico calculado sobre los diámetros biparietal y anteroposterior queda por debajo del rango habitual. El obstetra valora entonces si existen factores compresivos (oligoamnios, gestación gemelar, presentación mantenida) que expliquen la deformidad. El hallazgo aislado no equivale a una craneosinostosis y suele resolverse tras el parto. Si desea profundizar en conceptos asociados a la dolicocefalia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la dolicocefalia
El índice cefálico como referencia antropométrica
Formas clínicas de la dolicocefalia
Diferenciación con entidades vecinas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra dolicocefalia?
¿Toda dolicocefalia es patológica?
¿Es lo mismo dolicocefalia que escafocefalia?
¿Se corrige la dolicocefalia postural del prematuro?
¿En qué momento del embarazo se detecta la dolicocefalia fetal?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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