DICCIONARIO MÉDICO
Convulsión neonatal
Las convulsiones neonatales son crisis que se manifiestan durante los primeros 28 días de vida. Constituyen la expresión más frecuente de disfunción neurológica en el recién nacido, con una incidencia estimada de 1,5 a 5,5 por cada 1.000 nacidos vivos. La encefalopatía hipóxico-isquémica es la causa que las origina con mayor frecuencia. El término identifica cualquier convulsión que se produzca dentro del período neonatal (desde el nacimiento hasta los 28 días de vida, o hasta las 44 semanas de edad posmenstrual en prematuros). Las convulsiones neonatales tienen una semiología propia, muy distinta de la del niño mayor o el adulto, a menudo sutil, y requieren con frecuencia el registro electroencefalográfico para su confirmación. La Liga Internacional contra la Epilepsia (ILAE) publicó en 2021 una clasificación específica que subraya precisamente esa singularidad: muchas crisis del recién nacido no muestran correlato motor visible y solo se detectan en el EEG. La razón de estas peculiaridades reside en la inmadurez del sistema nervioso central. La escasez de conexiones sinápticas, la mielinización incompleta y la mayor permeabilidad de las membranas neuronales hacen que la actividad eléctrica anormal se propague de forma diferente a como lo haría en un cerebro ya formado. La encefalopatía hipóxico-isquémica encabeza la lista y explica entre el 40 y el 60 % de los casos. Las crisis suelen aparecer en las primeras 24 a 48 horas de vida y reflejan el daño que la falta de oxígeno o de riego sanguíneo ha producido en el cerebro durante el parto o inmediatamente antes. Las hemorragias intracraneales ocupan el segundo lugar; son especialmente frecuentes en prematuros y, dependiendo de su localización (intraventricular, subdural, subaracnoidea), generan cuadros clínicos distintos. Un tercer grupo importante lo componen las infecciones del sistema nervioso central en el período neonatal: meningitis y encefalitis que se presentan con clínica a menudo inespecífica, lo que dificulta el diagnóstico temprano. Entre las causas metabólicas figuran la hipoglucemia, la hipocalcemia, la hipomagnesemia y los errores innatos del metabolismo, algunos de los cuales responden a tratamientos muy específicos (la crisis por déficit de piridoxina, por ejemplo, cede con la administración de vitamina B6). El accidente cerebrovascular isquémico arterial neonatal es otra causa que se reconoce cada vez con más frecuencia gracias a la mejora de las técnicas de neuroimagen. La clasificación clínica de Volpe, todavía muy utilizada, describió cuatro tipos principales de crisis neonatales: clónicas focales, tónicas, mioclónicas y las llamadas crisis sutiles (movimientos de chupeteo, pedaleo, parpadeo o desviación ocular tónica). Estas últimas son las más difíciles de reconocer a simple vista, y la monitorización continua con electroencefalograma de amplitud integrada (aEEG) ha demostrado que muchas de ellas son genuinamente epilépticas. La clasificación ILAE de 2021 reorganizó estos tipos con un criterio más electroclínico: distingue entre crisis confirmadas por EEG (con o sin manifestación clínica visible) y crisis solo electrográficas (sin ningún signo motor detectable). Este cambio subraya un dato que ha transformado la práctica en las unidades de neonatología: se estima que entre el 60 y el 80 % de las crisis neonatales son exclusivamente electrográficas. La edad. Las convulsiones neonatales se producen en las primeras cuatro semanas de vida y obedecen casi siempre a causas orgánicas (asfixia, hemorragia, infección, trastorno metabólico). Las convulsiones febriles aparecen más tarde, a partir de los seis meses, y las desencadena la fiebre en un niño previamente sano. Depende de la población. En recién nacidos a término la incidencia ronda 1-3 por cada 1.000 nacidos vivos. En prematuros las cifras se multiplican, en parte porque están expuestos a más factores de riesgo (hemorragias intraventriculares, hipoxia, inmadurez extrema). Muchas, no. Las crisis sutiles del recién nacido pueden pasar inadvertidas incluso para personal experimentado. Por eso las guías clínicas actuales recomiendan la monitorización EEG continua en neonatos de riesgo ingresados en unidades de cuidados intensivos. Si desea profundizar en conceptos asociados a las convulsiones neonatales, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es una convulsión neonatal
Causas principales
Tipos de crisis en el recién nacido
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia una convulsión neonatal de una convulsión febril?
¿Son frecuentes las convulsiones en recién nacidos?
¿Se pueden detectar sin equipos especiales?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026