DICCIONARIO MÉDICO
Contactología
La contactología es la disciplina que estudia el diseño, la fabricación, la adaptación y el seguimiento de las lentes de contacto. Aunque la Real Academia Española la define como la "técnica de fabricación y aplicación de lentes de contacto", en la práctica clínica su alcance va más allá: abarca la evaluación de la superficie ocular, la selección del material y la geometría más adecuados para cada paciente, y la vigilancia de posibles complicaciones derivadas del uso prolongado. La voz se forma a partir del latín contactus (acción de tocar) y el griego -λογία (-logía, estudio, tratado). Literalmente, vendría a significar "estudio del contacto", aunque su sentido clínico se restringe al campo de las lentes que se aplican directamente sobre la córnea o sobre la esclera. Se la considera una rama de la optometría, y en algunos países también se la encuadra dentro de la oftalmología cuando requiere manejo de patología corneal. En España, la adaptación de lentes de contacto es competencia del óptico-optometrista, titulación universitaria regulada, si bien la prescripción en casos complejos (como el queratocono o las ectasias postquirúrgicas) suele implicar la colaboración directa con el oftalmólogo. Los primeros prototipos de lente corneal se remontan a finales del siglo XIX. Adolf Fick, un oftalmólogo suizo, describió en 1888 una lente de vidrio soplado que se ajustaba sobre la esclerótica; era gruesa, incómoda y apenas permitía el paso de oxígeno. Aquel artefacto poco tenía que ver con las lentes actuales, pero demostró que era posible corregir un defecto refractivo mediante un dispositivo en contacto directo con el ojo. Durante las décadas de 1930 y 1940, las lentes de vidrio dieron paso al polimetilmetacrilato (PMMA). Eran más ligeras y resistentes, pero seguían siendo impermeables al oxígeno, lo que limitaba las horas de uso. El salto cualitativo llegó en 1961, cuando el químico checo Otto Wichterle sintetizó el primer hidrogel blando (poli-HEMA), un material capaz de absorber agua y, con ella, permitir cierta difusión de gases a través de la lente. Aquello transformó la contactología: de un recurso reservado a pacientes con defectos severos pasó a convertirse en una alternativa viable para millones de usuarios con miopía, hipermetropía o astigmatismo moderados. En las últimas décadas, los hidrogeles de silicona han desplazado a los hidrogeles convencionales en buena parte del mercado. Transmiten entre cuatro y seis veces más oxígeno, lo que reduce el riesgo de hipoxia corneal. Las lentes blandas esféricas corrigen la miopía y la hipermetropía; las tóricas, el astigmatismo; y las multifocales o progresivas, la presbicia o combinaciones de esta con otros defectos. Cada diseño exige una adaptación diferente y un programa de reemplazo que puede ser diario, quincenal o mensual. Las lentes rígidas permeables al gas (RPG) ofrecen una calidad óptica superior y son el recurso habitual cuando la córnea presenta irregularidades que la lente blanda no puede compensar: queratocono, degeneración marginal pelúcida, cicatrices corneales postinfecciosas. Su diámetro es menor que el de las blandas, lo que hace la adaptación inicial menos confortable, pero la estabilidad de la imagen que proporcionan justifica su uso en esos contextos. Existe un tercer grupo, las lentes esclerales, de diámetro grande, que se apoyan sobre la esclera y saltan por completo la córnea. Resultan útiles en ojos con superficie muy irregular o con sequedad extrema, porque el reservorio de lágrima que queda atrapado bajo la lente mantiene la córnea hidratada de forma constante. Y la ortoqueratología emplea lentes RPG de geometría inversa durante la noche para moldear temporalmente la curvatura corneal: el paciente retira la lente al despertar y obtiene una visión nítida durante el día sin corrección óptica adicional. Del latín contactus (tocar) y el griego -logía (estudio). La RAE la registra como "técnica de fabricación y aplicación de lentes de contacto". En el uso clínico, el término abarca también la adaptación individualizada y la supervisión del porte de las lentes. No exactamente. La optometría es una disciplina sanitaria más amplia que incluye la evaluación de la función visual, la detección de anomalías oculares y la prescripción de correcciones ópticas (gafas y lentes de contacto). La contactología es la parte de la optometría que se dedica específicamente a las lentes de contacto. La mayoría sí, pero existen condiciones que dificultan o desaconsejan su uso: infecciones corneales activas, sequedad ocular grave que no responde a lubricación, alergias oculares severas o una higiene de manos insuficiente. La evaluación previa del contactólogo permite determinar si la adaptación es viable y qué tipo de lente conviene en cada caso. Si desea profundizar en conceptos asociados a la contactología, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la contactología
Origen y desarrollo de la especialidad
Tipos de lentes de contacto según su aplicación
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra contactología?
¿Es lo mismo contactología que optometría?
¿Todas las personas pueden usar lentes de contacto?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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