DICCIONARIO MÉDICO
Conjuntivitis blenorrágica
Conjuntivitis blenorrágica es la denominación histórica de la infección ocular causada por Neisseria gonorrhoeae. El término, que describe el aspecto mucoso y copioso de la secreción conjuntival, ha sido sustituido en la práctica clínica actual por conjuntivitis gonocócica, denominación que identifica con precisión al agente causal. El adjetivo blenorrágica procede del sustantivo blenorragia, documentado por primera vez en francés (blennorragie) en 1798. Sus raíces son griegas: βλέννος (blénnos, mucosidad) y ῥηγνύναι (rhēgnýnai, brotar, manar), con el sufijo -ία (-ía), que expresa la cualidad o el estado. Literalmente, "flujo violento de mucosidad". Hipócrates ya empleaba la voz βλέννα (blénna) para referirse a la pituita o moco, y Aristóteles la amplió al significado de "humor viscoso". Antes de que Albert Neisser identificase el gonococo en 1879, la enfermedad solo podía nombrarse por lo que se veía: una secreción mucosa abundante. La palabra blenorragia cumplía ese propósito tanto para la infección uretral como para la ocular, y durante buena parte del siglo XIX fue la forma habitual de referirse a lo que hoy llamamos gonorrea y sus complicaciones en distintos órganos. Con la consolidación de la microbiología a finales del siglo XIX, la tendencia general en medicina fue pasar de los nombres descriptivos (basados en signos visibles) a los nombres etiológicos (basados en el microorganismo causal). La gonococia reemplazó a la blenorragia en los textos clínicos, y la conjuntivitis blenorrágica cedió el paso a la conjuntivitis gonocócica. El término no ha desaparecido por completo. Aparece todavía en literatura médica en lengua española e italiana (oftalmoblenorrea), y algunos diccionarios lo conservan como sinónimo aceptado. No obstante, para cualquier fin clínico o académico, la entrada de referencia es conjuntivitis gonocócica, donde se desarrollan el mecanismo de infección, las formas clínicas del adulto y del recién nacido, la epidemiología y la capacidad destructiva de N. gonorrhoeae sobre la córnea. Sí. Ambos nombres designan la misma entidad. La diferencia es que blenorrágica alude al signo clínico visible (el flujo mucoso) mientras que gonocócica identifica al microorganismo responsable, Neisseria gonorrhoeae. La microbiología del último cuarto del siglo XIX demostró que una misma secreción mucosa podía deberse a agentes muy distintos. Nombrar la enfermedad por la bacteria que la causa resultaba más preciso y permitía diferenciarla de otras conjuntivitis con secreción parecida, como la producida por Chlamydia trachomatis. El cambio fue gradual, pero hacia mediados del siglo XX la terminología etiológica ya dominaba los textos de referencia. En la práctica clínica habitual, no. Sin embargo, el término sigue figurando en diccionarios médicos de referencia y puede encontrarse en publicaciones históricas o en traducciones del italiano (oftalmoblenorrea). Un oftalmólogo joven probablemente no lo utilice nunca, pero le conviene reconocerlo si consulta bibliografía anterior a 1950. Si desea profundizar en conceptos asociados a la conjuntivitis blenorrágica, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Origen del término blenorrágica
De la descripción al agente: el cambio de nomenclatura
Preguntas frecuentes
¿Son sinónimos conjuntivitis blenorrágica y conjuntivitis gonocócica?
¿Por qué se dejó de usar el término blenorrágica?
¿Se emplea aún en algún contexto?
Referencias
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