DICCIONARIO MÉDICO
Conducto de Hering
El conducto de Hering es un conducto de trayecto corto, situado en la periferia de los espacios porta del hígado, que conecta los canalículos biliares (donde los hepatocitos secretan la bilis) con los conductos biliares propiamente dichos. Su diámetro normal es inferior a 15 micrómetros, lo que lo hace prácticamente invisible en las preparaciones histológicas del hígado sano. Desde el punto de vista histológico, este conducto representa la zona donde el epitelio hepatocitario deja paso al epitelio biliar: su pared está revestida en parte por hepatocitos y en parte por colangiocitos de forma cúbica baja, asentados sobre una lámina basal continua. Esa configuración mixta lo convierte en una estructura de transición, no en un simple segmento de tubería pasivo. Karl Ewald Konstantin Hering (1834-1918), fisiólogo alemán conocido sobre todo por sus trabajos en fisiología de la visión y por el reflejo respiratorio de Hering-Breuer, prestó también atención a la microanatomía hepática. El nombre se mantiene en la terminología histológica actual, aunque la nomenclatura anatómica internacional tiende a preferir el término "colangiolo" para referirse al tramo inmediatamente posterior. La bilis fluye dentro del hígado en sentido centrífugo, es decir, desde la región de la vena centrolobulillar hacia el espacio porta, justo al revés que la sangre. Los canalículos biliares recogen la secreción de los hepatocitos y la vierten en los conductos de Hering. A partir de ahí, la bilis pasa a los colangiolos (de calibre algo mayor y revestimiento cúbico completo) y después a los conductos biliares interlobulillares, ya dentro del espacio porta, que confluyen progresivamente hasta formar los conductos hepáticos derecho e izquierdo y, finalmente, el conducto hepático común. Se ha demostrado que el conducto de Hering posee actividad contráctil, lo que contribuye a mantener un flujo biliar unidireccional hacia el espacio porta. Pero su interés biológico va más allá del transporte mecánico. En este segmento residen las denominadas células ovaladas, que se comportan como células progenitoras hepáticas con capacidad de diferenciarse tanto en hepatocitos como en colangiocitos. Cuando el hígado sufre una agresión grave y la capacidad regenerativa de los hepatocitos maduros se ve superada, estas células progenitoras se activan y migran hacia el parénquima dañado. Esa función regenerativa convierte al conducto de Hering en algo más que un simple pasillo para la bilis. De Karl Ewald Konstantin Hering, fisiólogo alemán del siglo XIX. Su apellido se asocia también al reflejo de Hering-Breuer en fisiología respiratoria y a la teoría de los colores opuestos en neurofisiología visual. En el hígado normal, no. Su diámetro es inferior a 15 micrómetros y resulta inconspicuo en las preparaciones convencionales con hematoxilina-eosina. Solo se hace visible cuando prolifera en respuesta a un daño hepático (la llamada reacción ductular), una situación que el patólogo evalúa para estimar la gravedad de ciertas hepatopatías crónicas. Células progenitoras bipotenciales capaces de originar hepatocitos y colangiocitos. En condiciones normales permanecen quiescentes. Se activan cuando la regeneración hepatocitaria convencional resulta insuficiente para reparar el parénquima. Si desea profundizar en la histología hepática y la vía biliar, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el conducto de Hering
Posición en la secuencia del árbol biliar intrahepático
Actividad contráctil y reservorio de células progenitoras
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre de conducto de Hering?
¿Se puede ver el conducto de Hering en una biopsia hepática?
¿Qué son las células ovaladas del conducto de Hering?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026