DICCIONARIO MÉDICO
Compliance cerebral
La compliance cerebral (o compliance intracraneal) es la capacidad del compartimento craneal para tolerar incrementos de volumen sin que la presión intracraneal (PIC) se eleve de forma significativa. Se expresa como ΔV/ΔP y constituye un parámetro clave en la monitorización neurocrítica, porque su disminución precede al aumento sostenido de la PIC y puede anticipar el deterioro neurológico. Dentro del cráneo, un recipiente prácticamente rígido en el adulto, coexisten tres componentes: el parénquima encefálico (que ocupa aproximadamente el 80 % del volumen), el líquido cefalorraquídeo (LCR, cerca del 10 %) y la sangre intravascular (otro 10 %). Si el volumen de uno de ellos aumenta (por un hematoma, un tumor, edema o aumento del flujo sanguíneo), la compliance del sistema depende de cuánto puedan reducirse los otros dos para compensar ese exceso. La doctrina de Monro-Kellie, formulada por Alexander Monro (secundus) en 1783 y desarrollada por George Kellie en 1824, establece este principio: como el volumen total del contenido craneal es fijo, cualquier adición de volumen debe ser compensada por el desplazamiento de una cantidad equivalente de otro componente. Mientras esa compensación funciona, la PIC permanece estable. Cuando se agota, cada mililitro adicional provoca una subida brusca de la presión. Si se inyecta volumen progresivamente dentro del espacio intracraneal y se registra la presión, se obtiene una curva con forma exponencial. En su tramo inicial, la curva es casi plana: se añade volumen y la presión apenas varía, porque el LCR se desplaza hacia el canal espinal y la sangre venosa se drena hacia los senos durales. La compliance en esa zona es alta. A medida que esos mecanismos de amortiguación se van saturando, la curva se empina. En el tramo final, incrementos mínimos de volumen producen aumentos enormes de presión. La compliance se ha reducido a niveles críticos. En la cabecera del paciente, la morfología de la onda de pulso de la PIC puede reflejar este cambio: cuando el componente P2 (onda de marea) supera en amplitud a P1 (onda de percusión), se interpreta como un signo de compliance reducida. El primer amortiguador es el líquido cefalorraquídeo. Ante un aumento de volumen intracraneal, el LCR se desplaza desde los ventrículos y el espacio subaracnoideo craneal hacia el saco dural espinal, que es distensible. El segundo mecanismo es el drenaje venoso: las venas cerebrales, carentes de válvulas, permiten que la sangre salga del cráneo por los senos durales y las venas yugulares. Ambos mecanismos actúan en segundos. Hay un tercer nivel de compensación, más lento: la reducción del volumen de LCR por aumento de su reabsorción en las granulaciones aracnoideas. Cuando un proceso expansivo crece lentamente (un meningioma, por ejemplo), estos mecanismos pueden mantener la PIC normal durante meses, a veces con desplazamientos sorprendentemente grandes del parénquima. Pero si el volumen aumenta de forma súbita (hemorragia aguda, por ejemplo), la capacidad compensatoria se satura en minutos. Al igual que en otros sistemas, compliance y elastancia cerebral son magnitudes inversas (E = 1/C). La elastancia indica cuánta presión se genera por cada unidad de volumen que se añade al compartimento intracraneal. En neuromonitorización, algunos dispositivos calculan la elastancia a partir del análisis de la onda de pulso de la PIC o mediante pruebas de infusión controlada de LCR, lo que permite estimar la reserva compensatoria del paciente sin necesidad de inyectar grandes volúmenes. Porque la PIC puede ser todavía normal mientras la compliance ya se ha consumido casi por completo. Un paciente en el tramo empinado de la curva presión-volumen tiene una PIC aceptable, pero cualquier pequeña perturbación (una tos, una maniobra de aspiración endotraqueal) puede provocar un pico de presión con consecuencias graves. Detectar la caída de la compliance permite anticiparse al deterioro. La doctrina de Monro-Kellie es el marco teórico; la compliance cerebral es su traducción cuantitativa. Monro y Kellie establecieron que el volumen intracraneal total es constante. La compliance mide cuánta capacidad de acomodación le queda al sistema antes de que esa constancia de volumen se traduzca en un aumento de presión. Sí. Ambos términos se usan como sinónimos en la literatura médica. "Compliance intracraneal" es quizás más preciso, porque la magnitud se refiere al compartimento dentro del cráneo en su conjunto, no al tejido cerebral aislado. Sin embargo, "compliance cerebral" es la forma más extendida en la práctica clínica. Si desea profundizar en conceptos asociados a la compliance cerebral, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la compliance cerebral
La curva presión-volumen intracraneal
Mecanismos de compensación
Diferencia con la elastancia cerebral
Preguntas frecuentes
¿Por qué importa medir la compliance cerebral y no solo la PIC?
¿Qué relación tiene con la doctrina de Monro-Kellie?
¿Es lo mismo compliance cerebral que compliance intracraneal?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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