DICCIONARIO MÉDICO
Colgajo osteomiocutáneo
El colgajo osteomiocutáneo es un colgajo compuesto que integra tres tejidos en un solo bloque: hueso, músculo y piel con tejido subcutáneo. Su pedículo vascular irriga simultáneamente los tres componentes, lo que permite reconstruir defectos que combinan pérdida ósea, de partes blandas y de cobertura cutánea. El nombre resulta de la yuxtaposición de tres raíces: osteo- (del griego ὀστέον, ostéon, «hueso»), mio- (del griego μῦς, mys, «músculo») y cutáneo (del latín cutis, «piel»). Es el colgajo de composición tisular más compleja, y su indicación principal la constituyen los defectos en los que se ha perdido, además de piel y partes blandas, un segmento óseo que necesita restaurarse para recuperar la función. La reconstrucción mandibular tras resecciones oncológicas es probablemente el escenario más representativo. Un tumor que invade la mandíbula deja un defecto tridimensional: falta hueso para sostener la arcada dentaria, falta mucosa intraoral y falta piel o partes blandas extraorales. Transferir esos tres componentes por separado multiplicaría las intervenciones y las zonas donantes. El colgajo osteomiocutáneo resuelve las tres carencias en un solo acto quirúrgico. El colgajo osteomiocutáneo de peroné, basado en la arteria peronea, se considera el estándar para la reconstrucción mandibular en defectos largos (superiores a 12 cm), porque el peroné ofrece un segmento óseo cortical recto, de longitud suficiente y con un pedículo vascular de calibre adecuado para anastomosis microvascular. El colgajo de cresta ilíaca aporta hueso esponjoso que permite la inserción de implantes dentales, aunque su contorno curvo dificulta la adaptación a defectos laterales. Otra opción, menos utilizada hoy, es el colgajo osteomiocutáneo trapecial, que combina hueso de la espina de la escápula con músculo trapecio y piel suprayacente. La variante osteocutánea (sin componente muscular significativo) se observa en el colgajo radial osteofasciocutáneo, que incluye un fragmento del radio junto con la piel del antebrazo. Su uso se reserva para defectos mandibulares pequeños, porque el hueso radial es de menor grosor y su extracción debilita el radio remanente. En la inclusión de hueso. El colgajo musculocutáneo transfiere músculo y piel; el osteomiocutáneo añade un segmento óseo vascularizado al bloque, lo que permite reconstruir el esqueleto además de las partes blandas. No siempre. El colgajo osteomiocutáneo trapecial puede transferirse como colgajo pediculado regional sin necesidad de anastomosis microvascular. El de peroné y el de cresta ilíaca, en cambio, se utilizan habitualmente como colgajos libres. Ofrece hasta 25 cm de hueso cortical recto, un pedículo vascular constante (arteria peronea) y permite osteotomías segmentarias para adaptar su contorno a la curvatura mandibular. Su extracción no compromete significativamente la estabilidad de la pierna, siempre que se conserven los extremos proximal y distal del peroné. Si desea profundizar en conceptos asociados al colgajo osteomiocutáneo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el colgajo osteomiocutáneo
Zonas donantes habituales
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia del colgajo musculocutáneo?
¿Siempre requiere microcirugía?
¿Por qué se prefiere el peroné para reconstruir la mandíbula?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026