DICCIONARIO MÉDICO
Cofosis
La cofosis es la pérdida completa de la capacidad auditiva en uno o en ambos oídos. Se la conoce también como anacusia. Representa el grado más grave dentro del espectro de la sordera, con un umbral auditivo que supera los 120 decibelios, y constituye una situación infrecuente incluso entre las personas con hipoacusia profunda. El término procede del griego κώφωσις (kōphōsis), derivado del adjetivo κωφός (kōphós), que en la lengua clásica significaba tanto "mudo" como "sordo" y, por extensión, "embotado" o "torpe de sentido". Ya aparece en los escritos hipocráticos del siglo V a. C. para designar la abolición del oído; se reintrodujo en el latín renacentista hacia 1602, y desde ahí pasó a las lenguas europeas modernas. La raíz griega aporta un dato curioso: los antiguos no distinguían con nitidez entre la mudez y la sordera, porque observaban que quien no oía desde el nacimiento rara vez desarrollaba el habla. Desde el punto de vista audiológico, la cofosis se sitúa un peldaño por encima de la hipoacusia profunda. En la hipoacusia profunda el umbral se encuentra por encima de 90 dB, pero persisten restos auditivos: la persona puede notar vibraciones o percibir sonidos muy intensos. En la cofosis esos restos desaparecen por completo. No llega señal aprovechable al cerebro. Para que un sonido se convierta en percepción consciente necesita recorrer una cadena de transmisión que va desde el pabellón auricular hasta la corteza temporal. La vibración del tímpano se amplifica en los huesecillos del oído medio, se transforma en onda líquida dentro de la cóclea, y allí las células ciliadas la convierten en impulso eléctrico que viaja por el nervio auditivo. Cualquier punto de esa cadena puede fallar, pero la cofosis exige un daño lo bastante grave para anular la totalidad de la señal. Las causas congénitas son las responsables de más de la mitad de los casos en la infancia. Existen alrededor de 200 genes cuyas mutaciones pueden producir sordera hereditaria no sindrómica; cuando la afectación es bilateral y completa, el niño nace sin percepción auditiva alguna. Hay también formas sindrómicas, como el síndrome de Usher, que combina la lesión coclear con degeneración retiniana progresiva. En las formas adquiridas el abanico es amplio: meningitis bacteriana (una causa clásica en pediatría, por daño directo a las células ciliadas), traumatismos craneoencefálicos graves, ototoxicidad por fármacos aminoglucósidos, o la progresión extrema de enfermedades del oído interno como el síndrome de Ménière. La exposición prolongada a ruido industrial rara vez produce cofosis por sí sola, aunque puede acelerarla cuando se suma a una predisposición genética. La distinción tiene consecuencias prácticas relevantes. Cuando solo un oído ha perdido toda capacidad auditiva, el otro compensa parcialmente: la persona puede seguir conversaciones en ambientes tranquilos, aunque pierde la localización espacial del sonido (el efecto conocido como "sombra acústica de la cabeza"). La vida cotidiana se complica, pero no se interrumpe. En un aula o una reunión con ruido de fondo, sin embargo, la dificultad aumenta de forma notable. La cofosis bilateral es otra realidad. La comunicación oral queda prácticamente abolida si no se interviene, y en el niño pequeño compromete la adquisición del lenguaje. Por eso los programas de cribado neonatal auditivo, implantados en España desde 2003, buscan detectarla en los primeros meses de vida. El lenguaje coloquial emplea "sordera" como sinónimo de cualquier pérdida auditiva grave, y la propia literatura médica no siempre es uniforme en los umbrales. La Organización Mundial de la Salud clasifica la hipoacusia en leve (26-40 dB), moderada (41-60 dB), grave (61-80 dB) y profunda (más de 80 dB), pero no maneja un escalón específico para la cofosis. Son las clasificaciones audiológicas tradicionales las que reservan ese término para la ausencia total de respuesta, con un umbral convencionalmente fijado por encima de 120 dB. Dicho de otro modo, la cofosis no es un grado más de hipoacusia: es la supresión completa de la función. La disacusia designa una distorsión cualitativa del sonido percibido, no una pérdida cuantitativa. Ambos fenómenos pueden coexistir, pero describen problemas distintos. Del griego κώφωσις (kōphōsis), formado sobre κωφός (kōphós), que significaba "sordo" o "mudo". Hipócrates ya empleó la voz en el siglo V a. C. Se reintrodujo en el latín médico renacentista en 1602 y desde ahí se incorporó al vocabulario clínico europeo. Sí. Anacusia y cofosis designan la misma situación clínica: la abolición total de la audición. La diferencia es solo etimológica. Anacusia procede del griego ἀν- ("sin") y ἄκουσις ("audición"), mientras que cofosis viene de κωφός ("sordo"). Ambos términos se usan indistintamente en la literatura otorrinolaringológica. Depende de la causa. Cuando se debe a un tapón de cerumen impactado o a un derrame masivo en el oído medio, la eliminación del obstáculo puede restaurar la audición. Si el origen es una destrucción de las células ciliadas de la cóclea o una lesión irreversible del nervio auditivo, la pérdida no se recupera de forma espontánea. En la cofosis bilateral neurosensorial el implante coclear constituye la opción que mejores resultados funcionales ofrece, sobre todo si se coloca antes de los dos años en niños con sordera congénita. No hay cifras globales exclusivas para la cofosis porque las estadísticas de la OMS agrupan toda la hipoacusia discapacitante (superior a 35 dB). Dentro de la población con sordera profunda, la proporción de personas que carecen absolutamente de restos auditivos es pequeña. En España, el Instituto Nacional de Estadística estima que aproximadamente 1 de cada 1.000 recién nacidos presenta sordera profunda bilateral; la cofosis total representa una fracción de ese grupo. Si desea profundizar en conceptos asociados a la cofosis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cofosis
Mecanismo de la pérdida auditiva completa
Cofosis unilateral y cofosis bilateral
Diferenciación con la hipoacusia profunda y la sordera
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra cofosis?
¿Es lo mismo cofosis que anacusia?
¿Puede revertirse la cofosis?
¿Cuántas personas padecen cofosis?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026