DICCIONARIO MÉDICO
Codón de terminación
Los codones de terminación son tres tripletes del ARN mensajero —UAA, UAG y UGA— que no codifican ningún aminoácido. Cuando el ribosoma los alcanza durante la traducción, la síntesis de la cadena polipeptídica se detiene y la proteína recién formada se libera. De los 64 codones posibles, 61 especifican aminoácidos. Los tres que no lo hacen reciben el nombre de codones de terminación, codones de parada o codones sin sentido (nonsense codons). Su rasgo definitorio es sencillo: ningún ARNt celular posee un anticodón capaz de reconocerlos, de modo que cuando uno de ellos queda expuesto en el sitio A del ribosoma, la elongación se interrumpe. Cada codón de terminación tiene, además, un apodo de laboratorio con historia propia. UAG fue el primero en identificarse, a principios de los años sesenta, en el laboratorio de Harris Bernstein en Caltech. El grupo bautizó la mutación como amber («ámbar») porque Bernstein significa «piedra de ámbar» en alemán —un juego de palabras interno que acabó convirtiéndose en nomenclatura oficial—. A UAA se le llamó ochre («ocre») y a UGA, opal u umber («ópalo» o «sombra»), siguiendo la tradición cromática del primer nombre, aunque ya sin referencia personal. En bacterias, dos proteínas llamadas factores de liberación se encargan de reconocer los codones de parada y provocar la hidrólisis del enlace entre la cadena polipeptídica y el último ARNt. RF1 reconoce UAA y UAG; RF2, UAA y UGA. Un tercer factor, RF3, es una GTPasa que acelera la disociación de RF1 o RF2 del ribosoma una vez completada la liberación. Los eucariotas simplifican el mecanismo: un solo factor, eRF1, reconoce los tres codones de terminación. Su estructura imita la forma en L del ARNt, una coincidencia molecular que, cuando se resolvió por cristalografía, resultó menos sorprendente de lo que parecía: el factor necesita encajar en el mismo sitio A que normalmente ocupa un aminoacil-ARNt, así que adoptar su silueta era casi obligado. El equivalente eucariota de RF3 es eRF3, también GTPasa. Sí. En presencia de una estructura especial del ARN mensajero llamada elemento SECIS, UGA dirige la incorporación de selenocisteína, el aminoácido número 21. No ocurre por defecto: hace falta un ARNt específico, un factor de elongación dedicado y la señal SECIS aguas abajo del codón. Porque no codifican aminoácido alguno. El nombre nació en la genética bacteriana de los años sesenta, donde las mutaciones que generaban un codón de parada prematuro se clasificaban como nonsense mutations, en contraposición a las missense (que cambian un aminoácido por otro) y las silent (que no cambian nada). No hay una respuesta definitiva. Una hipótesis es que la redundancia protege frente a mutaciones: si solo existiese un codón de parada, cualquier mutación puntual en él podría convertirlo en un codón con sentido, y la traducción continuaría leyendo regiones no codificantes del ARN mensajero. Con tres señales de parada distintas, esa probabilidad se reduce. Si desea profundizar en conceptos asociados al codón de terminación, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el codón de terminación
Factores de liberación
Preguntas frecuentes
¿Puede UGA codificar un aminoácido en algún contexto?
¿Por qué se llaman codones «sin sentido»?
¿Por qué tres codones de parada y no uno solo?
Referencias
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