DICCIONARIO MÉDICO

Clotrimazol

El clotrimazol es un antifúngico del grupo de los imidazoles, empleado en infecciones por hongos y levaduras de la piel, la mucosa vaginal, la cavidad oral y, desde hace poco, el conducto auditivo. Actúa inhibiendo la síntesis del ergosterol, el componente principal de la membrana fúngica. Se comercializó por primera vez en 1969, y su código en la clasificación ATC varía según la vía de administración: D01AC01 en uso dermatológico, G01AF02 en uso ginecológico y A01AB18 en uso estomatológico.

Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA).

Qué es el clotrimazol

Los laboratorios alemanes Bayer lo desarrollaron en 1969 bajo el nombre en clave BAY b 5097, el mismo año en que la compañía belga Janssen presentó el miconazol. Ambos compuestos inauguraron la era clínica de los imidazoles, un grupo de antifúngicos sintéticos que desplazó en buena medida a la griseofulvina y la nistatina en el tratamiento de las micosis superficiales.

Su nombre resume su propia estructura química. La molécula combina un átomo de cloro ("clo"), un grupo tritilo, esto es, tres anillos de fenilo unidos a un mismo carbono central ("tri"), y un anillo de imidazol ("azol"). Esa arquitectura, con los tres anillos aromáticos dispuestos casi en ángulo recto respecto al imidazol, es la que le confiere afinidad por la enzima fúngica que bloquea.

Inhibe la enzima lanosterol 14-alfa-desmetilasa, dependiente del citocromo P450, e impide así la conversión de lanosterol en ergosterol. La membrana del hongo pierde entonces su integridad. El microorganismo deja de crecer, aunque no siempre muere: el efecto es sobre todo fungistático, no fungicida. Se le clasifica dentro de los imidazoles, un subgrupo de los azoles limitado casi siempre a infecciones superficiales, frente a los triazoles (fluconazol, itraconazol, voriconazol), de espectro bastante más amplio y con uso también en infecciones sistémicas.

Formulaciones y ampliación reciente de sus indicaciones

Pocos antifúngicos cubren un territorio clínico tan variado bajo una misma molécula. En crema o solución, el clotrimazol trata infecciones por dermatofitos como la tiña del cuerpo, de la ingle y del pie, además de la pitiriasis versicolor. En comprimidos o crema vaginal, es uno de los tratamientos de referencia para la candidiasis vulvovaginal, causada por levaduras del género Candida. En pastillas para chupar, se emplea frente a la candidiasis oral. Cada formulación actúa de manera local, con una absorción sistémica mínima.

En septiembre de 2025, la agencia estadounidense del medicamento aprobó una solución ótica de clotrimazol al 1 %, con designación de medicamento huérfano, como primer tratamiento autorizado específicamente para la otomicosis, una infección fúngica del conducto auditivo externo causada sobre todo por especies de Aspergillus y Candida. Hasta entonces, esta infección se trataba con formulaciones tópicas sin autorización específica para uso ótico.

Preguntas frecuentes

¿Es el clotrimazol lo mismo que un triazol?

No. Pertenece al grupo de los imidazoles. Los triazoles, como el fluconazol o el itraconazol, son una familia distinta, con mejor absorción oral y uso habitual en infecciones sistémicas.

¿Por qué se desarrollaron el clotrimazol y el miconazol el mismo año?

Porque ambos surgieron de una misma línea de investigación sobre benzimidazoles con actividad antimicrobiana, iniciada en los años cuarenta y retomada de forma independiente por Bayer y Janssen durante las décadas de 1950 y 1960. Las dos compañías publicaron sus resultados en 1969, en lo que se considera el inicio de la era clínica de los imidazoles. Bayer registró primero el compuesto con el nombre en clave BAY b 5097, antes de comercializarlo bajo su denominación común internacional. Ambos antifúngicos siguen entre los más utilizados de su grupo más de cinco décadas después.

¿Sirve el clotrimazol para las infecciones de las uñas?

No es la opción recomendada. Su penetración en la lámina ungueal es limitada, por lo que las guías clínicas reservan otros antifúngicos, orales o tópicos específicos, para la onicomicosis. El clotrimazol sí resulta eficaz en la piel que rodea la uña cuando la infección se extiende a esa zona.

Referencias

  1. MedlinePlus (NIH). Clotrimazol tópico.
  2. National Center for Biotechnology Information (PubChem/NIH). Clotrimazole, CID 2812.
  3. Revista Chilena de Infectología (SciELO). Azoles de antes y ahora: una revisión.
  4. Drugs.com. Clotic (clotrimazole) FDA Approval History.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea ampliar información sobre las infecciones que trata el clotrimazol, puede consultar:

  • Antifúngico: concepto general y clasificación de las sustancias que combaten las infecciones por hongos.
  • Tiña: infección cutánea por dermatofitos, una de las principales indicaciones del clotrimazol tópico.
  • Otomicosis: infección fúngica del conducto auditivo externo, indicación más reciente del clotrimazol.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026