DICCIONARIO MÉDICO
Tiña
La tiña es el nombre popular con el que se conoce a la dermatofitosis, la infección superficial de la piel, el pelo o las uñas causada por hongos dermatofitos. Es la voz que emplea habitualmente el paciente en la consulta, frente al término técnico que prefiere la literatura médica. El origen de la palabra no tiene nada que ver con hongos ni con parásitos. Procede del latín tinea, que en la lengua clásica significaba sencillamente polilla o gusano roedor, el mismo vocablo que dio nombre al insecto que agujerea la lana y el papel. La Real Academia Española conserva todavía hoy esa acepción zoológica junto a la médica en una sola entrada. Hacia 1250 el vocablo ya se documenta en castellano con el sentido de enfermedad de la piel. Y en 1611 el filólogo Francisco del Rosal recogía todavía la creencia popular de que la afección la causaban esos mismos animalillos que el latín llamaba tineas, una explicación anterior a cualquier conocimiento de los hongos que hoy solo sobrevive como curiosidad etimológica. Nada de esto conecta a la tiña con palabras como tinción o tintura, que aunque suenan parecidas proceden de una raíz latina completamente distinta, tingere, teñir o mojar de color. La coincidencia es solo fonética. El diccionario de la lengua conserva, además del sentido dermatológico, dos acepciones más de tiña: la del lepidóptero que daña colmenas, plantas y tejidos, heredera directa del latín tinea, y un uso coloquial, vivo sobre todo en Aragón, Navarra y La Rioja, donde la palabra designa miseria o tacañería. Las tres funcionan hoy como voces independientes para quien las emplea, aunque compartan el mismo origen remoto. La denominación clínica de cada forma de tiña varía según la zona del cuerpo afectada, siguiendo siempre el mismo patrón latino: tinea seguida del término anatómico correspondiente. El mecanismo de la infección, los hongos responsables y esa clasificación completa por localización corresponden a la entrada de dermatofitosis, su nombre técnico. Sí. Designan la misma entidad clínica; la diferencia es de registro, no de contenido. Dermatofitosis es la voz que prefieren los textos médicos, y tiña la que ha usado tradicionalmente el paciente. No en el sentido causal, aunque la etimología juegue a confundir. El latín tinea nombraba ya a un gusano o polilla, y la palabra pasó al castellano con el sentido de enfermedad hacia 1250, muchos siglos antes de que se identificara el hongo responsable. Sí, es su significado original. Antes de aplicarse a la piel, tiña nombraba a la polilla que estropea la ropa y las cosechas; ambos usos conviven todavía en el diccionario de la lengua. Consulte también la información clínica completa sobre las infecciones por hongos dermatofitos Si busca información sobre el diagnóstico y el tratamiento de estas infecciones, puede consultar la página de micosis superficiales dermatofíticas elaborada por la Clínica Universidad de Navarra.Qué es la tiña
Una palabra con varios significados
Preguntas frecuentes
¿Tiña y dermatofitosis son exactamente lo mismo?
¿La tiña tiene algo que ver con un gusano?
¿Tiña también designa un insecto?
Referencias
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