DICCIONARIO MÉDICO
Clip de aneurismas
Un clip de aneurismas es un dispositivo metálico de pequeño tamaño, habitualmente fabricado en titanio o aleaciones compatibles con la resonancia magnética, que se coloca en el cuello de un aneurisma cerebral para interrumpir el flujo de sangre hacia su interior y prevenir así su rotura. El concepto es mecánicamente sencillo: una pinza que cierra la boca del saco aneurismático sin comprometer la arteria de la que nace. El clip queda implantado de forma permanente. No se retira. Su función es excluir el aneurisma de la circulación cerebral, de modo que la sangre deje de entrar y el riesgo de hemorragia desaparezca. La palabra clip es un anglicismo que el español médico adoptó sin adaptación ortográfica. En algunos textos hispanohablantes se emplea grapa o pinza vascular, pero ninguna de estas formas ha desplazado al original. La Real Academia Nacional de Medicina recoge el anglicismo como término de uso consolidado en neurocirugía. El 23 de marzo de 1937, Walter Edward Dandy, neurocirujano del Johns Hopkins Hospital de Baltimore, realizó la primera oclusión directa de un aneurisma intracraneal con clip. El paciente presentaba un aneurisma de la arteria comunicante posterior, y Dandy empleó un clip de plata en forma de V que había sido diseñado originalmente por Harvey Cushing en 1911 para ocluir vasos cuando una ligadura convencional no era posible. La operación tuvo éxito. Hasta ese momento, el único recurso frente a un aneurisma cerebral era la ligadura de la carótida en el cuello, un procedimiento indirecto con resultados inciertos. Dandy demostró que era factible acceder directamente al aneurisma y cerrarlo en su origen. Lo hizo, conviene recordarlo, sin microscopio quirúrgico, sin angiografía preoperatoria moderna y con una tecnología anestésica rudimentaria comparada con la actual. Los primeros clips eran de plata, maleable y fácil de fabricar pero poco resistente a la corrosión a largo plazo. En las décadas siguientes se probaron aceros inoxidables de diversas aleaciones. Herbert Olivecrona, en Estocolmo, desarrolló en los años cuarenta un clip con un mecanismo de resorte que mejoraba la fuerza de cierre. La revolución llegó en los años sesenta y setenta con M. Gazi Yasargil, neurocirujano turco-suizo que introdujo la microcirugía en el abordaje de los aneurismas. Yasargil no solo perfeccionó la técnica quirúrgica con el microscopio, sino que diseñó una familia de clips con más de 340 variantes de forma y tamaño, fabricados en una aleación de cobalto-cromo-níquel llamada Phynox. Esos clips permitían adaptarse a la geometría de cada aneurisma con una precisión que los modelos anteriores no ofrecían. Hoy, la mayoría de los clips se fabrican en titanio. La razón es práctica: el titanio es compatible con la resonancia magnética nuclear, lo que permite hacer estudios de imagen de control sin riesgo de movilización del implante. Los clips de aleaciones ferromagnéticas antiguas podían desplazarse dentro del campo magnético del resonador, un problema que con los materiales actuales se ha eliminado. Desde la década de 1990, la embolización endovascular con espirales de platino (coils) se ha convertido en una alternativa al clipaje quirúrgico. El procedimiento se realiza a través de un catéter introducido por la arteria femoral, sin necesidad de abrir el cráneo. Los espirales se depositan dentro del saco aneurismático y promueven la formación de un trombo que lo excluye de la circulación. Ambas técnicas coexisten. La elección depende de la localización del aneurisma, su morfología (un cuello ancho favorece el clipaje; uno estrecho, la embolización), la edad del paciente y la experiencia del equipo. En aneurismas de la arteria cerebral media, el clipaje sigue siendo la opción preferida en muchos centros; en los de la circulación posterior, la vía endovascular ofrece ventajas de acceso. No se trata de técnicas rivales sino complementarias, y la decisión se individualiza caso a caso. No. Permanece en el cerebro de forma definitiva. Está diseñado para eso: mantener el cuello del aneurisma cerrado durante toda la vida del paciente. Los materiales empleados son biocompatibles y no provocan rechazo. Depende del material. Los clips de titanio y de ciertas aleaciones no ferromagnéticas son compatibles con la resonancia y no suponen riesgo. Los clips más antiguos, fabricados en aceros con componente ferromagnético, pueden contraindicar la prueba. Antes de someterse a una resonancia, el paciente debe informar al equipo de radiología sobre el tipo de clip que lleva; en la práctica, ese dato consta en su historia clínica. Walter Dandy, el 23 de marzo de 1937, en el Johns Hopkins Hospital de Baltimore. Usó un clip de plata diseñado por Harvey Cushing para ocluir un aneurisma de la arteria comunicante posterior. Ese gesto inauguró la neurocirugía vascular tal como la conocemos. No existe una respuesta única. Cada técnica tiene indicaciones preferentes según la anatomía del aneurisma, su localización y el estado del paciente. En muchos centros la decisión se toma en sesiones multidisciplinares donde participan neurocirujanos y neurorradiólogos intervencionistas. Si desea profundizar en conceptos asociados al clip de aneurismas, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un clip de aneurismas
Walter Dandy y el primer clipaje en 1937
Evolución de los diseños: de la plata al titanio
Clipaje frente a embolización endovascular
Preguntas frecuentes
¿El clip se retira después de la cirugía?
¿Se puede hacer una resonancia magnética con un clip implantado?
¿Quién realizó el primer clipaje de un aneurisma cerebral?
¿Es mejor el clipaje que la embolización con espirales?
Referencias
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