DICCIONARIO MÉDICO
Cirugía intraútero
La cirugía intrauterina, también denominada cirugía fetal, es toda intervención quirúrgica practicada sobre el feto mientras permanece dentro del útero materno. Su finalidad es corregir o paliar malformaciones congénitas cuya evolución natural empeoraría si se esperase al nacimiento para actuar. El término combina el prefijo latino intra- ("dentro de") con uterus ("útero"), de modo que su lectura literal resulta transparente: cirugía realizada dentro del útero. En la literatura médica anglosajona se emplea indistintamente fetal surgery o in utero surgery, y ambas expresiones se traducen al español como cirugía fetal o cirugía intrauterina sin diferencia de significado. Se trata de un campo relativamente reciente. La primera transfusión intrauterina fue practicada por Albert W. Liley en 1963 en Nueva Zelanda, un procedimiento percutáneo guiado a ciegas que sentó el precedente de que era posible intervenir sobre el feto sin interrumpir la gestación. Dos décadas después, Michael R. Harrison, del Hospital Infantil de San Francisco, llevó a cabo las primeras correcciones quirúrgicas abiertas de uropatía obstructiva fetal, lo que dio origen a la cirugía fetal como disciplina organizada. Existen tres vías principales para operar al feto antes de nacer, y la elección entre ellas depende de la naturaleza de la malformación, la edad gestacional y la experiencia del centro. Cirugía fetal abierta. El cirujano accede al feto mediante una laparotomía materna seguida de histerotomía. Se expone parcialmente al feto, se repara la malformación y se reintroduce en la cavidad uterina. Es la técnica que ofrece mayor campo quirúrgico, pero conlleva riesgos considerables para la madre (incluido el parto prematuro) y obliga a que los embarazos posteriores se resuelvan por cesárea. Fetoscopia. A través de pequeñas incisiones en la pared abdominal materna se introducen trócares finos con óptica y fibra láser. El procedimiento se guía por ecografía continua. Es la vía elegida, por ejemplo, en el síndrome de transfusión feto-fetal en embarazos gemelares monocoriales, donde se fotocoagulan las anastomosis vasculares placentarias anómalas. Procedimientos percutáneos guiados por ecografía. No requieren instrumental endoscópico; se insertan catéteres o agujas directamente en la cavidad uterina bajo control ecográfico. La derivación vesicoamniótica para la uropatía obstructiva baja o la toracocentesis para el derrame pleural fetal son ejemplos habituales de esta modalidad. No todas las anomalías fetales son candidatas a corrección intrauterina. La indicación se reserva para aquellas en las que la historia natural conduce a un daño progresivo e irreversible antes del parto. El mielomeningocele, forma grave de espina bífida, es probablemente el caso mejor estudiado: el ensayo MOMS (Management of Myelomeningocele Study), publicado en 2011, demostró que la reparación prenatal del defecto reducía la necesidad de derivación ventriculoperitoneal y mejoraba la función motora a los treinta meses de vida. La hernia diafragmática congénita, la obstrucción de las vías urinarias bajas, determinados teratomas sacrococcígeos y las bridas amnióticas constrictivas son otras indicaciones reconocidas. Cada caso exige una evaluación multidisciplinar que sopese los beneficios para el feto frente a los riesgos maternos. En la práctica, cirugía intrauterina y cirugía fetal son sinónimos. La primera subraya el lugar (dentro del útero); la segunda, el paciente (el feto). Algunos autores reservan "cirugía fetal" para los procedimientos abiertos y "terapia fetal" como paraguas más amplio que incluye también las intervenciones percutáneas no quirúrgicas, pero esta distinción no es uniforme en la literatura. Del latín intra ("dentro de") y uterus ("matriz"). Designa cualquier proceso o procedimiento que tiene lugar dentro del útero. En obstetricia se emplea también para referirse al crecimiento fetal ("crecimiento intrauterino") o a la muerte del feto antes del parto ("muerte intrauterina"). Sí. Son dos formas de nombrar el mismo concepto. La entrada cirugía fetal del diccionario desarrolla la perspectiva desde el paciente (el feto), mientras que "intrauterina" alude al escenario donde se opera. Los antecedentes se remontan a 1963, cuando Liley realizó la primera transfusión intrauterina percutánea. La cirugía fetal abierta con finalidad correctora comenzó en la década de 1980 con el equipo de Harrison en San Francisco, y la fetoscopia operatoria se consolidó a finales de los años noventa. Sí, y es uno de los factores que limitan las indicaciones. El riesgo principal es el parto prematuro desencadenado por la manipulación uterina. También pueden producirse hemorragia, infección intrauterina y complicaciones anestésicas. Por ello, la decisión de operar antes del nacimiento solo se toma cuando el beneficio esperado para el feto supera claramente esos riesgos maternos. Si desea profundizar en conceptos vinculados a la cirugía intrauterina, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cirugía intrauterina
Modalidades de abordaje
Malformaciones subsidiarias de intervención prenatal
Diferenciación con cirugía fetal
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la expresión "intrauterino"?
¿Es lo mismo cirugía intrauterina que cirugía fetal?
¿Desde cuándo se practican intervenciones sobre el feto?
¿Conlleva riesgos para la madre?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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