DICCIONARIO MÉDICO

Fetoscopia

La fetoscopia es un procedimiento endoscópico que permite la visualización directa del feto, la placenta, el cordón umbilical y la cavidad amniótica durante el embarazo. Se realiza mediante la introducción de un fetoscopio (un endoscopio de fibra óptica de entre 1 y 3,5 mm de diámetro) a través de una pequeña incisión abdominal, con guía ecográfica simultánea.

Qué es la fetoscopia

El nombre combina el latín fetus (cría, producto del parto) con el griego skopéin (σκοπεῖν, observar, examinar), el mismo sufijo que comparten la amnioscopia, la laparoscopia o la artroscopia. Designa, por tanto, la observación directa del feto, en contraposición a la imagen indirecta que proporcionan la ecografía o la resonancia magnética.

Se practica habitualmente entre las semanas 16 y 26 de gestación, bajo anestesia local o regional y con monitorización ecográfica continua. Tras una punción percutánea de la pared abdominal y el miometrio, se introduce el fetoscopio en la cavidad amniótica. La imagen se transmite a un monitor de vídeo que permite al equipo quirúrgico inspeccionar el feto con detalle o, cuando está indicado, realizar intervenciones a través de canales de trabajo integrados en el propio instrumento.

Origen y desarrollo histórico

En 1954, el obstetra sueco Björn Westin llevó a cabo la primera visualización endoscópica de un feto humano. Introdujo un panendoscopio McCarthy de 10 mm por vía transcervical en tres pacientes sometidas a interrupción del embarazo en el segundo trimestre y logró identificar partes fetales y movimientos activos. La calidad de imagen era muy limitada, pero el experimento demostró que la observación directa era técnicamente posible.

Casi dos décadas después, en 1973, John Scrimgeour acuñó el término fetoscopy al describir el uso de un endoscopio de 2,2 mm durante laparotomías obstétricas. El salto técnico decisivo llegó en los años ochenta, cuando se generalizó la vía transabdominal percutánea con guía ecográfica en tiempo real, lo que convirtió la fetoscopia en un procedimiento ambulatorio mucho menos invasivo. A partir de los años noventa, la miniaturización de las ópticas y la incorporación de instrumentos láser ampliaron sus posibilidades terapéuticas.

Indicaciones principales

La indicación más extendida en la actualidad es la fotocoagulación láser de las anastomosis placentarias en el síndrome de transfusión feto-fetal, una complicación de los embarazos gemelares monocoriales que puede comprometer la vida de ambos fetos si no se interrumpe el desequilibrio hemodinámico. La fetoscopia permite localizar con precisión los vasos comunicantes en la superficie placentaria y sellarlos con energía láser.

Se emplea también para la reparación prenatal de defectos del tubo neural (en particular la espina bífida, cuando se opta por un abordaje mínimamente invasivo frente a la cirugía fetal abierta), la oclusión endoscópica del cordón umbilical en gestaciones complicadas, la toma de muestras de sangre o tejido fetal con fines diagnósticos, y la colocación de dispositivos intrafetales como derivaciones vesicales o torácicas.

Diferencia con otros procedimientos prenatales

La fetoscopia proporciona una visión directa del feto, algo que ni la ecografía ni la amniocentesis ofrecen. La ecografía genera imágenes indirectas mediante ultrasonidos y constituye el método de cribado y seguimiento por defecto en la mayoría de los embarazos, precisamente porque no requiere instrumentación invasiva. La amniocentesis extrae líquido amniótico para análisis genético o bioquímico, pero sin visualización del feto. La fetoscopia, en cambio, combina imagen y capacidad de intervención, lo que la sitúa en un escalón diferente de complejidad y riesgo.

No debe confundirse con el uso del estetoscopio fetal (estetoscopio de Pinard o Doppler obstétrico), que permite auscultar el latido cardíaco fetal pero no visualizar ninguna estructura.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama fetoscopia y no fetoscopía?

Ambas acentuaciones se encuentran en la literatura médica en español. La forma esdrújula (fetoscopía) sigue el patrón etimológico del griego skopía y es habitual en Hispanoamérica. La forma llana (fetoscopia), sin tilde, se ajusta al uso mayoritario en España y coincide con la recomendación de la Real Academia Nacional de Medicina para los términos acabados en -scopia.

¿Se utiliza todavía con fines diagnósticos?

Mucho menos que en los años setenta y ochenta, cuando la fetoscopia era uno de los pocos medios de obtener sangre fetal o biopsias de piel. La mejora de la ecografía de alta resolución y de las técnicas de diagnóstico genético a partir de líquido amniótico o vellosidades coriales ha reducido la necesidad de visualización directa con fines puramente diagnósticos. Hoy su papel es sobre todo terapéutico.

¿Quién realizó la primera fetoscopia?

Björn Westin, en 1954, en Suecia. Publicó su experiencia en The Lancet ese mismo año, describiendo la introducción de un histeroscopio en la cavidad amniótica de pacientes en el segundo trimestre.

Referencias

  1. Embryo Project Encyclopedia. Arizona State University. Endoscopic Fetoscopy. Disponible en: https://embryo.asu.edu/pages/endoscopic-fetoscopy
  2. Deprest JA, Flake AW, Gratacos E, et al. The making of fetal surgery. Prenat Diagn. 2010;30(7):653-667.
  3. Westin B. Hysteroscopy in early pregnancy. Lancet. 1954;1:872.
  4. Baschat AA, Chmait RH, Engelsbe Moise KJ, et al. Twin-twin transfusion syndrome. En: Cunningham FG et al. Williams Obstetrics, 25.ª ed. McGraw-Hill Education; 2018.

Entradas relacionadas

  • Endoscopia: exploración visual del interior del organismo mediante un instrumento óptico introducido por un orificio natural o una incisión.
  • Amniocentesis: procedimiento de extracción de líquido amniótico con fines diagnósticos.
  • Amnioscopia: observación del polo inferior del saco amniótico a través del cuello uterino.
  • Feto: producto de la gestación desde la duodécima semana hasta el nacimiento.
  • Fetopatía: alteración del desarrollo que afecta al feto una vez concluida la organogénesis embrionaria.

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