DICCIONARIO MÉDICO
Cicatriz queloidea o queloide
La cicatriz queloidea, habitualmente denominada queloide, es una forma de cicatrización patológica en la que el tejido fibroso rebasa los límites de la herida original e invade la piel sana circundante. No tiende a la regresión espontánea y presenta una tasa elevada de recurrencia cuando se extirpa sin medidas complementarias. Se distingue de la cicatriz hipertrófica, que permanece confinada al área de la lesión. El descriptor «cicatriz queloidea» se emplea en la práctica clínica como sinónimo de queloide, aunque pone el acento en su condición de cicatriz (resultado de la reparación tisular) más que en su comportamiento casi tumoral. La palabra queloide fue acuñada en 1806 por el dermatólogo Jean-Louis Alibert a partir del griego χηλή (chelé, pinza de cangrejo), aludiendo a las prolongaciones que estas lesiones extienden hacia el tejido sano como las patas de un crustáceo. Alibert eligió esa imagen tras observar cicatrices que avanzaban más allá de la herida en pacientes del Hospital Saint-Louis de París. Desde el punto de vista de la cicatrización, la cicatriz queloidea representa un fallo en los mecanismos de control de la síntesis de colágeno. Los fibroblastos del queloide producen colágeno de manera descontrolada, depositando haces gruesos, densos y desorganizados de colágeno tipo I y III que los textos histológicos describen como «colágeno vítreo» o «hialino» por su aspecto compacto bajo el microscopio. Los queloides se localizan con especial frecuencia en los lóbulos de las orejas (tras perforaciones), la región preesternal, los hombros y la parte alta de la espalda. La cara y el cuello también son zonas susceptibles. En contraste, las palmas de las manos, las plantas de los pies y los párpados rara vez desarrollan queloides, probablemente por las características mecánicas e histológicas de la piel en esas áreas. La predisposición genética es marcada. Las poblaciones de ascendencia africana, asiática e hispana presentan prevalencias entre cinco y quince veces mayores que las de ascendencia europea, según los datos recogidos por MedlinePlus y otros registros epidemiológicos. Los queloides son más frecuentes entre los 10 y los 30 años de edad, y algunos estudios apuntan a una ligera predominancia femenina, aunque esta puede estar sesgada por la mayor frecuencia de perforaciones auriculares en mujeres jóvenes. Dentro de la clasificación general de las cicatrices, la queloidea ocupa el extremo de mayor agresividad biológica. Para orientarse, resulta útil comparar su comportamiento con el de otros tipos: La cicatriz normotrófica se aplana y palidece con los meses. La atrófica se hunde por debajo del nivel de la piel. La hipertrófica se eleva pero respeta los bordes y tiende a mejorar sola. La queloidea, en cambio, crece más allá de los bordes, no involuciona y, si se extirpa sin medidas adicionales (como inyecciones intralesionales o radioterapia adyuvante), tiende a recidivar con frecuencia, a veces con un tamaño mayor que el original. Sí. Ambas expresiones se refieren a la misma entidad. «Cicatriz queloidea» es el descriptor más utilizado en textos de clasificación de cicatrices; «queloide», a secas, es el término más frecuente en la práctica clínica y en la literatura dermatológica. En el Diccionario médico de la Clínica Universidad de Navarra puede consultar la entrada queloide para información más detallada sobre esta entidad. Por la imagen de una pinza de cangrejo. Jean-Louis Alibert, dermatólogo francés, inventó el término en 1806 a partir del griego χηλή (chelé, pinza). Observó que la lesión extendía prolongaciones digitiformes hacia la piel sana circundante, como las patas de un cangrejo agarrándose al tejido. En algunos casos documentados, sí. Se habla entonces de queloides espontáneos, aunque existe debate sobre si realmente carecen de antecedente traumático o si el estímulo fue tan leve (un microtraumatismo, un folículo inflamado) que pasó inadvertido. Si desea ampliar información, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cicatriz queloidea
Localización y epidemiología
Diferenciación dentro de la clasificación de cicatrices
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo «cicatriz queloidea» que «queloide»?
¿Por qué se llama «queloide»?
¿Puede aparecer un queloide sin herida previa?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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