DICCIONARIO MÉDICO

Catarro

El catarro es, en su sentido médico amplio, la inflamación de cualquier membrana mucosa acompañada de un aumento en la secreción de moco. En el uso popular actual, la palabra se emplea casi exclusivamente como sinónimo de resfriado común, pero la acepción clínica original abarca mucosas de localización muy diversa.

Qué es el catarro

La Real Academia Española recoge dos acepciones médicas para catarro. La primera lo define como el flujo o destilación procedente de las membranas mucosas, en particular las nasales. La segunda, algo más precisa, habla de la inflamación aguda o crónica de esas membranas con hipersecreción de moco.

El vocablo procede del griego κατάρρους (katárrous), derivado del verbo καταρρεῖν (katarreîn), que significa literalmente "correr un líquido de arriba abajo". Para los médicos hipocráticos del siglo V a. C. esa imagen del flujo descendente tenía un correlato físico concreto: creían que los humores acumulados en el cerebro descendían hacia la nariz y la garganta, provocando la congestión y la mucosidad. Galeno mantuvo esa lectura humoral, y durante siglos la medicina europea explicó los catarros como una destilación desde la cabeza. El término pasó al latín tardío como catarrhus (Marcelo Empírico lo documenta ya en el siglo IV, Celio Aureliano en el V) y de ahí al castellano medieval.

En español la primera documentación conocida data de 1259, con la grafía cadarro, en el Libro de las Cruces de Alfonso X. La forma moderna catarro se consigna en repertorios lexicográficos desde 1570.

La restricción semántica del término

Hasta bien entrado el siglo XIX, los médicos utilizaban catarro para referirse a cualquier inflamación mucosa con secreción excesiva, sin limitarlo a las vías respiratorias. Existían el "catarro vesical" (que hoy llamaríamos cistitis), el "catarro gástrico" o "intestinal" (gastritis, enteritis), el "catarro uterino" (leucorrea) e incluso el "catarro epidémico", expresión con la que la prensa médica española de 1802 designaba la gripe. El Diccionario de Autoridades de la RAE, en su edición de 1729, lo definía como "la fluxión o destilación que cae con exceso de la cabeza a las narices, boca y pecho" y añadía que los médicos extendían el concepto a otras partes del cuerpo.

Esa polisemia se fue perdiendo. A medida que la nosología moderna acuñó nombres específicos para cada proceso inflamatorio (la rinitis, la faringitis, la laringitis, la bronquitis), la palabra catarro quedó progresivamente confinada a la infección viral de las vías respiratorias superiores, es decir, al resfriado común. Hoy el hablante medio en España o México entiende catarro y resfriado como la misma cosa. Los profesionales de la salud, sin embargo, siguen encontrando útil la acepción amplia cuando describen procesos inflamatorios de cualquier mucosa.

Catarro, resfriado y coriza

Conviene no confundir tres términos que se superponen parcialmente. El resfriado común designa una entidad clínica precisa: una infección viral aguda del tracto respiratorio superior, causada en la mayoría de los casos por rinovirus. La coriza, por su parte, se refiere de forma más restringida a la inflamación de la mucosa nasal con rinorrea acuosa, y puede ser de origen viral o alérgico.

Catarro, en cambio, conserva en la literatura médica una extensión mayor: cualquier proceso que curse con inflamación de una mucosa y producción excesiva de moco puede, en rigor, recibir el calificativo de catarral. De ahí expresiones como "fase catarral del sarampión", que los textos de infectología siguen usando sin que se refieran al resfriado común.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra catarro?

Del griego κατάρρους (katárrous), que significa "flujo hacia abajo". Los médicos de la Antigüedad pensaban que el moco procedía de un humor cerebral que descendía por la nariz. El latín lo adoptó como catarrhus en el siglo IV, y al castellano llegó hacia 1259 con la grafía cadarro, en un texto de Alfonso X.

¿Catarro y resfriado son lo mismo?

En el habla cotidiana, sí. En la terminología médica estricta, el catarro es un concepto más amplio: nombra la inflamación de cualquier mucosa con secreción excesiva, no solo la del tracto respiratorio alto de origen viral. Pero fuera de los textos especializados esa distinción apenas se percibe.

¿Catarro y gripe son equivalentes?

No. La gripe está causada por el virus influenza y suele cursar con fiebre elevada, mialgias intensas y malestar general marcado. El catarro, cuando se emplea como sinónimo de resfriado, se refiere a una infección viral leve de las vías altas. Históricamente se usó "catarro epidémico" para designar la gripe, pero esa acepción está en desuso.

¿Existe el "catarro intestinal"?

Existió como diagnóstico habitual hasta finales del siglo XIX, cuando designaba lo que hoy llamamos gastroenteritis aguda. Los textos médicos actuales no suelen emplear la expresión, pero aparece con frecuencia en la literatura clínica histórica y en diccionarios clásicos.

Referencias

  1. Real Academia Española. Catarro. Diccionario de la lengua española, 23.ª edición.
  2. Real Academia Española. Catarro. Diccionario histórico de la lengua española.
  3. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Resfrío. MedlinePlus en español.
  4. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Resfriado común. MedlinePlus, enciclopedia médica.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al catarro, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Resfriado: infección viral aguda de las vías respiratorias superiores, sinónimo popular del catarro común.
  • Coriza: inflamación de la mucosa nasal con rinorrea, de origen viral o alérgico.
  • Rinitis: inflamación de la mucosa nasal, con formas alérgicas y no alérgicas.
  • Faringitis: inflamación de la faringe, frecuente en el contexto de infecciones respiratorias altas.
  • Laringitis: inflamación de la laringe, que puede formar parte de un cuadro catarral de vías altas.
  • Mucosa: membrana que tapiza las cavidades del organismo expuestas al exterior, sede de los procesos catarrales.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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