DICCIONARIO MÉDICO
Cardiofobia
La cardiofobia es el miedo intenso, persistente y desproporcionado a padecer una enfermedad del corazón o a sufrir un evento cardíaco agudo, en particular un infarto de miocardio. Se encuadra dentro de las fobias específicas o, en algunos contextos clínicos, dentro del espectro de la hipocondría. Quien padece cardiofobia vive pendiente de su corazón. Cualquier percepción somática que un observador sano ignoraría (una extrasístole aislada, una ligera aceleración del pulso al subir escaleras, un pinchazo intercostal inespecífico) se interpreta como señal de un problema cardíaco inminente. La persona acude con frecuencia a urgencias, se toma el pulso de forma compulsiva y puede llegar a evitar el ejercicio físico, las relaciones sexuales o cualquier actividad que eleve la frecuencia cardíaca por temor a desencadenar un infarto. La palabra viene del griego καρδία (kardía, "corazón") y φόβος (phóbos, "miedo, temor"). No figura como lema independiente en el Diccionario de la RAE, pero su uso se ha consolidado en la literatura psiquiátrica y cardiológica, sobre todo en el ámbito europeo. La Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) la encuadra entre los trastornos de ansiedad fóbica. Lo que distingue a la cardiofobia de una preocupación razonable por la salud cardiovascular es un mecanismo de retroalimentación que se autoalimenta. El miedo genera ansiedad; la ansiedad provoca taquicardia, palpitaciones, opresión torácica y dificultad respiratoria. La persona interpreta esas sensaciones como confirmación de que algo falla en su corazón. Eso eleva la ansiedad, que a su vez intensifica las manifestaciones. Un cardiólogo puede confirmar que el corazón está sano, pero el alivio dura poco: la siguiente extrasístole o la siguiente noticia sobre un infarto en alguien joven reactivan el ciclo. Hay que señalar una paradoja curiosa. La evitación del ejercicio, que el paciente practica para protegerse, empeora su condición física y puede provocar desacondicionamiento cardiovascular real, lo que a su vez genera más palpitaciones ante esfuerzos mínimos. La cardiofobia comparte rasgos con la hipocondría (ansiedad por la salud centrada en un órgano concreto), con el trastorno de pánico (crisis agudas con manifestaciones cardiorrespiratorias) y con el trastorno de ansiedad generalizada. No son lo mismo. En el trastorno de pánico, las crisis aparecen de forma inesperada y no siempre se centran en el corazón; en la hipocondría, la preocupación puede migrar de un órgano a otro. La cardiofobia se distingue por la focalización exclusiva y mantenida en el corazón. Del griego καρδία (kardía, "corazón") y φόβος (phóbos, "miedo"). Es un compuesto transparente que significa, literalmente, "miedo al corazón", entendido como miedo a que el propio corazón falle. No. Es un trastorno de ansiedad. El corazón del paciente cardiofóbico suele estar sano. Lo que está alterado es la interpretación que la persona hace de las sensaciones corporales normales. No exactamente, aunque se solapan. La hipocondría implica ansiedad por la salud en general, con preocupaciones que pueden abarcar distintos órganos o enfermedades. La cardiofobia se centra de forma exclusiva en el corazón. Un paciente hipocondríaco puede temer un cáncer un mes y un problema cardíaco al siguiente; el cardiofóbico no se mueve de ahí. Si desea profundizar en conceptos asociados a la cardiofobia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cardiofobia
El círculo de la ansiedad cardíaca
Diferenciación con otros trastornos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra cardiofobia?
¿Es la cardiofobia una enfermedad cardíaca?
¿Es lo mismo cardiofobia que hipocondría?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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