DICCIONARIO MÉDICO
Cápsula interna
La cápsula interna es una estructura de sustancia blanca situada en la profundidad del cerebro, compuesta por fibras nerviosas ascendentes y descendentes que conectan la corteza cerebral con el tronco encefálico y la médula espinal. Al atravesar los ganglios basales, adopta en el corte horizontal una forma de "V" abierta hacia fuera, y se divide en brazo anterior, rodilla y brazo posterior. La cápsula interna constituye la vía de paso obligada para la mayoría de las fibras de proyección que ascienden desde el tálamo hacia la corteza y descienden desde la corteza hacia estructuras inferiores. Se extiende entre el núcleo caudado y el tálamo por su cara medial, y el núcleo lenticular (putamen y globo pálido) por su cara lateral. En sentido vertical, se continúa superiormente con la corona radiada y, hacia abajo, con los pedúnculos cerebrales del mesencéfalo. El término sigue la nomenclatura topográfica latina: interna (internus, que está por dentro) porque queda medial respecto al núcleo lenticular, a diferencia de la cápsula externa, que se sitúa por fuera de ese mismo núcleo. El brazo anterior se extiende entre la cabeza del núcleo caudado y el núcleo lenticular. Por él discurren las fibras frontopontinas (que conectan el lóbulo frontal con los núcleos del puente) y las radiaciones talámicas anteriores, que enlazan el núcleo dorsomedial del tálamo con la corteza prefrontal. Lesiones en esta zona pueden alterar funciones ejecutivas y la conducta. La rodilla marca el vértice de la "V" y contiene las fibras corticonucleares (también llamadas corticobulbares), que descienden desde la corteza motora primaria hasta los núcleos motores de los pares craneales en el tronco encefálico. Un daño aislado aquí puede producir el llamado síndrome de disartria-mano torpe. El brazo posterior, situado entre el tálamo y el núcleo lenticular, es la porción más extensa y clínicamente la más relevante. Contiene el tracto corticoespinal, que transmite las órdenes motoras voluntarias hacia la médula espinal, y las radiaciones talámicas posteriores, que llevan información somatosensorial desde el tálamo a la corteza parietal. Una interrupción vascular en esta zona produce hemiplejía contralateral, frecuentemente acompañada de pérdida sensitiva en la misma mitad del cuerpo. Dos porciones adicionales completan la estructura: la retrolenticular, que transporta las radiaciones ópticas desde el cuerpo geniculado lateral hacia la corteza visual, y la sublenticular, por donde viajan las radiaciones auditivas desde el cuerpo geniculado medial hacia la corteza auditiva primaria del lóbulo temporal. La cápsula interna recibe sangre de varias fuentes arteriales. Las arterias lenticuloestriadas, ramas de la arteria cerebral media, irrigan la parte superior del brazo posterior y una porción del brazo anterior. La arteria recurrente de Heubner, rama de la arteria cerebral anterior, nutre la porción inferior del brazo anterior. La arteria coroidea anterior, que nace de la carótida interna, irriga la parte inferior del brazo posterior. Son arterias perforantes de calibre pequeño. En la hipertensión arterial crónica, estas arteriolas sufren cambios degenerativos (lipohialinosis) que las hacen propensas a la rotura. La hemorragia resultante destruye las fibras de la cápsula interna y produce un ictus hemorrágico de los ganglios basales, una de las formas más frecuentes de accidente cerebrovascular. La concentración de tantas vías en un espacio tan reducido explica por qué lesiones de pocos milímetros pueden causar déficits clínicos graves. Depende de la porción afectada. Las lesiones del brazo posterior son las más incapacitantes porque interrumpen el tracto corticoespinal, provocando parálisis del lado opuesto del cuerpo. Las lesiones del brazo anterior tienden a producir alteraciones cognitivas y conductuales menos visibles pero igualmente relevantes. Porque se amolda a la geometría de los núcleos que la rodean. La cabeza del núcleo caudado y el tálamo, situados medialmente, y el núcleo lenticular, situado lateralmente, obligan a las fibras a cambiar de dirección en la rodilla. Esa angulación resulta especialmente visible en los cortes axiales de resonancia magnética. No. La cápsula interna es mucho más gruesa y contiene los grandes tractos motores y sensitivos del hemisferio. La cápsula externa, más delgada, se sitúa lateral al putamen y vehicula fibras de asociación cortical de alcance más reducido. Si desea profundizar en neuroanatomía, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cápsula interna
Partes y fibras principales
Irrigación y vulnerabilidad vascular
Preguntas frecuentes
¿Qué ocurre si se lesiona la cápsula interna?
¿Por qué la cápsula interna tiene forma de "V"?
¿Es lo mismo cápsula interna que cápsula externa?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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