DICCIONARIO MÉDICO

Candesartán

El candesartán es un antagonista selectivo de los receptores AT1 de la angiotensina II, empleado en el tratamiento de la hipertensión arterial y la insuficiencia cardíaca. Se administra por vía oral en forma de profármaco, el candesartán cilexetilo, que se activa mediante hidrólisis en la propia pared intestinal durante la absorción, sin depender del metabolismo hepático. Su código en la clasificación ATC es C09CA06.

Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA).

Qué es el candesartán

Tras su ingesta, el éster cilexetilo se hidroliza casi por completo en la mucosa del intestino delgado, un paso que libera la molécula activa antes de que alcance la circulación sistémica. Esta vía de activación difiere de la que siguen otros antagonistas del receptor de la angiotensina II que necesitan transformarse en el hígado: aquí la variabilidad hepática entre personas deja de influir, y la biodisponibilidad oral resultante, cercana al 40 %, se mantiene bastante constante de un paciente a otro. El valsartán, en cambio, llega activo desde la primera toma y no requiere ninguna transformación previa.

La afinidad del candesartán por el receptor AT1 supera en más de 10.000 veces la que muestra por el receptor AT2, un margen de selectividad amplio incluso dentro de su propia familia farmacológica. El bloqueo de ese receptor impide que la angiotensina II ejerza su efecto vasoconstrictor sobre el músculo liso arterial y frene la eliminación renal de sodio, dos mecanismos centrales en la regulación de la presión arterial dentro del sistema renina-angiotensina-aldosterona. Nada de esto ocurre en el receptor AT2, cuya función fisiológica sigue siendo, en buena medida, un terreno menos conocido.

Afinidad y duración del bloqueo del receptor AT1

La mayoría de los antagonistas del receptor AT1 se comportan como bloqueantes competitivos: compiten con la angiotensina II por el mismo lugar de unión, y una concentración suficiente de la hormona puede llegar a desplazarlos. El candesartán se aparta de ese patrón. Su disociación del receptor es extremadamente lenta, hasta el punto de describirse como un antagonismo no competitivo o insuperable. Ese anclaje prolongado explica por qué una sola toma diaria basta para mantener el bloqueo durante veinticuatro horas, incluso cuando la concentración plasmática del fármaco ya ha descendido de forma notable.

El programa CHARM, publicado en 2003, sometió esa propiedad a un escenario clínico exigente: 7.601 personas con insuficiencia cardíaca sintomática, reclutadas en 26 países y seguidas durante una media de 38 meses. El candesartán redujo la mortalidad cardiovascular y los ingresos hospitalarios por insuficiencia cardíaca frente a placebo, tanto en quienes ya recibían un inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina como en quienes no lo toleraban. Fue uno de los primeros ensayos de gran tamaño en confirmar ese beneficio con un antagonista del receptor de la angiotensina II.

Preguntas frecuentes

¿Puede administrarse candesartán a niños?

Sí. Está autorizado en niños y adolescentes de 6 a 17 años para la hipertensión arterial. La experiencia por debajo de esa edad es limitada.

¿En qué se diferencia el candesartán de otros sartanes?

Sobre todo en dos rasgos. El primero es la vía de activación: mientras el valsartán actúa desde la primera toma sin transformarse, el candesartán necesita hidrolizarse en el intestino para liberar la molécula activa. El segundo es la fuerza con la que se ancla al receptor AT1, muy superior a la de otros antagonistas competitivos de la misma familia.

¿De dónde procede el sufijo "-sartán"?

No tiene raíz griega ni latina. Es la terminación que la Denominación Común Internacional reserva a los antagonistas del receptor AT1 de la angiotensina II, del mismo modo que "-pril" identifica a los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina. El losartán fue el primero de la familia en incorporarla, a mediados de los años noventa, y desde entonces cada nuevo antagonista del receptor que ha llegado al mercado ha heredado la misma terminación. Leer "candesartán" o "irbesartán" permite reconocer de inmediato el grupo farmacológico de la molécula, sin necesidad de conocer su estructura química. La convención resulta útil en la práctica clínica, donde distinguir de un vistazo entre estas dos familias de antihipertensivos tiene consecuencias para la prescripción.

¿Solo se emplea para la hipertensión arterial?

No. También se emplea en la insuficiencia cardíaca con función sistólica reducida, sobre todo cuando la persona no tolera un inhibidor de la ECA. El programa CHARM, con más de 7.000 pacientes, respaldó ese uso en 2003.

Referencias

  1. MedlinePlus (NIH). Candesartán.
  2. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS, CIMA). Ficha técnica de candesartán cilexetilo.
  3. Patel P, Launico MV. Angiotensin II Receptor Blockers (ARB). StatPearls (NCBI/NIH).
  4. Pfeffer MA, Swedberg K, Granger CB, et al. Effects of candesartan on mortality and morbidity in patients with chronic heart failure: the CHARM-Overall programme. The Lancet, 2003.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea ampliar información sobre el candesartán y su contexto farmacológico, puede consultar:

  • Valsartán: otro antagonista del receptor AT1, activo desde la primera toma sin necesidad de transformarse.
  • IECA: familia de fármacos que bloquea la enzima convertidora de angiotensina, la vía por la que se genera la angiotensina II.
  • Angiotensina II: octapéptido vasoconstrictor sobre cuyo receptor AT1 actúa el candesartán.
  • Hipertensión arterial: elevación mantenida de la presión en las arterias, principal indicación del candesartán.

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