DICCIONARIO MÉDICO
Aterectomía
La aterectomía es un procedimiento endovascular mediante el cual se extrae o se reduce mecánicamente la placa ateromatosa de la pared de una arteria. Se realiza a través de un catéter equipado con un dispositivo de corte, abrasión o vaporización, y constituye una alternativa o un complemento a la angioplastia con balón y a la colocación de stent. La aterectomía pertenece a la familia de procedimientos de revascularización percutánea, es decir, técnicas que buscan restaurar el flujo sanguíneo en arterias obstruidas por aterosclerosis sin necesidad de cirugía abierta. Lo que la distingue conceptualmente de la angioplastia es que la aterectomía extirpa o destruye la placa, mientras que la angioplastia se limita a comprimirla contra la pared del vaso mediante el inflado de un balón. Etimológicamente, el término proviene del griego ἀθήρα (athḗra), «papilla» o «engrudo» (en alusión al contenido lipídico de la placa de ateroma), y ἐκτομή (ektomḗ), «escisión» o «extirpación». Literalmente: «extirpación de la papilla». El instrumento empleado para realizar esta intervención recibe el nombre de aterótomo. John B. Simpson, cardiólogo intervencionista estadounidense, desarrolló a mediados de la década de 1980 el primer catéter de aterectomía direccional, un dispositivo con una ventana lateral y una cuchilla rotatoria interna capaz de cortar y recoger fragmentos de placa dentro de una cámara. La aprobación por la FDA llegó en 1990. Desde entonces, la tecnología se ha diversificado considerablemente. Existen varias modalidades de aterectomía, cada una con un mecanismo de acción distinto. La aterectomía direccional emplea una cuchilla que secciona la placa en fragmentos que quedan atrapados en la cámara del catéter. Se aplica principalmente en lesiones excéntricas, donde la placa ocupa un lado de la arteria y no toda su circunferencia. En la aterectomía rotacional, una oliva con punta recubierta de diamante gira a muy alta velocidad (entre 140 000 y 190 000 revoluciones por minuto) y pulveriza las porciones calcificadas de la placa en partículas microscópicas que pasan al torrente sanguíneo y son eliminadas por el sistema reticuloendotelial. Se reserva para placas muy calcificadas que no ceden ante el balón convencional. La aterectomía orbitaria funciona con un principio similar, pero la corona abrasiva se desplaza en una órbita elíptica, lo que le permite adaptarse al diámetro del vaso. Y la aterectomía por láser utiliza pulsos de energía ultravioleta que vaporizan el tejido de la placa en partículas submicroscópicas. Cada modalidad tiene indicaciones preferentes según la composición de la placa, su localización y el calibre del vaso. Del griego ἀθήρα (athḗra), «papilla», y ἐκτομή (ektomḗ), «escisión». Significa, literalmente, «extirpación de la papilla», en referencia a la eliminación del contenido lipídico de la placa ateromatosa. No. La angioplastia dilata la arteria comprimiendo la placa contra la pared mediante un balón; no la elimina. La aterectomía, en cambio, retira o destruye físicamente el material de la placa. Ambas técnicas pueden combinarse en un mismo procedimiento. John B. Simpson diseñó el primer catéter de aterectomía direccional en la segunda mitad de la década de 1980. La FDA aprobó su uso clínico en 1990. Si desea profundizar en conceptos asociados a la aterectomía, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la aterectomía
Modalidades del procedimiento
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «aterectomía»?
¿Es lo mismo aterectomía que angioplastia?
¿Quién realizó la primera aterectomía?
Referencias
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