DICCIONARIO MÉDICO
Astrocitoma de vías ópticas
El astrocitoma de vías ópticas es un glioma que se origina en cualquier punto de la vía visual: el nervio óptico, el quiasma óptico o los tractos ópticos. Casi siempre corresponde al subtipo pilocítico (grado 1 de la OMS) y muestra una asociación estrecha con la neurofibromatosis de tipo 1 (NF1). Representa aproximadamente el 7 % de los gliomas pediátricos y el 2 % de los gliomas en adultos. La vía óptica forma un recorrido anatómico que va desde la retina hasta la corteza visual occipital, pasando por el nervio óptico de cada ojo, el quiasma (donde se entrecruzan parcialmente las fibras nasales) y los tractos ópticos que se dirigen al cuerpo geniculado lateral del tálamo. Un astrocitoma puede asentar en cualquier segmento de ese trayecto, y la localización dentro de la vía condiciona tanto la afectación visual como las posibilidades de manejo. Se trata casi siempre de un astrocitoma pilocítico, con crecimiento lento y buen pronóstico a largo plazo. No es excepcional, sin embargo, que permanezca estable durante años y luego reanude su crecimiento, un comportamiento que obliga a un seguimiento prolongado. Hasta un 15-20 % de los niños con NF1 presentan un glioma de vías ópticas, aunque una proporción considerable de estos tumores son asintomáticos y se detectan solo mediante estudios de imagen realizados como cribado. La NF1 se debe a mutaciones en el gen NF1 del cromosoma 17, que codifica la neurofibromina, una proteína reguladora de la vía Ras/MAPK. La desregulación de esta vía favorece la proliferación de astrocitos en la vía visual. Fuera del contexto de la NF1, los gliomas de vías ópticas son menos frecuentes pero también existen. Los casos esporádicos suelen ser más agresivos y con mayor tendencia a la progresión que los asociados al síndrome, un dato que la literatura atribuye a diferencias en las alteraciones moleculares subyacentes. Se solapan, pero no son idénticos. El glioma del nervio óptico se refiere específicamente a un tumor en el nervio óptico, mientras que «astrocitoma de vías ópticas» es un término más amplio que incluye también el quiasma y los tractos ópticos. En la práctica, la mayoría de los gliomas del nervio óptico son astrocitomas pilocíticos, de modo que ambas denominaciones se refieren con frecuencia al mismo tipo de lesión. No. Solo entre el 15 y el 20 % de los niños con NF1 presentan un glioma de vías ópticas, y de ellos una parte considerable no experimenta repercusión funcional. Los protocolos de seguimiento en NF1 incluyen revisiones oftalmológicas periódicas precisamente para detectar de forma precoz los casos que sí progresan. Depende de la localización y del comportamiento individual del tumor. La gran mayoría son de bajo grado y crecimiento lento, con un pronóstico vital favorable. El riesgo principal no es la malignización sino la pérdida visual progresiva cuando el tumor afecta al quiasma o a estructuras posteriores de la vía. Consulte también la información clínica completa sobre los tumores cerebrales Si busca información sobre síntomas, diagnóstico y opciones terapéuticas, puede consultar la ficha completa del tumor cerebral elaborada por el Cancer Center de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea ampliar la información sobre los astrocitomas y la vía visual, puede consultar:Qué es el astrocitoma de vías ópticas
Asociación con la neurofibromatosis de tipo 1
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo un astrocitoma de vías ópticas que un glioma del nervio óptico?
¿Todos los niños con neurofibromatosis desarrollan este tumor?
¿Es un tumor grave?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026