DICCIONARIO MÉDICO
Apofisitis
Una apofisitis es la inflamación de una apófisis de crecimiento, es decir, de una prominencia ósea cuyo centro de osificación secundario aún no se ha fusionado con el resto del hueso. Afecta sobre todo a niños y adolescentes de entre 9 y 15 años que practican deportes con movimientos repetitivos de salto, carrera o lanzamiento. El término se forma a partir de apófisis y el sufijo griego -itis (ἶτις, "inflamación"). Durante la infancia y la adolescencia, muchas apófisis están unidas al cuerpo del hueso solamente por una placa de cartílago de crecimiento. Esa placa es mecánicamente más débil que el hueso maduro y que el propio tendón que se inserta en ella. Cuando la tracción del tendón se repite con frecuencia e intensidad suficientes, el cartílago de la placa se irrita, se inflama y puede llegar a sufrir microfracturas. Ese proceso es lo que llamamos apofisitis. La literatura ortopédica clasifica las apofisitis dentro del grupo más amplio de las osteocondrosis de crecimiento, un término que engloba todas las alteraciones del cartílago de crecimiento en el esqueleto inmaduro. Conviene no confundir la apofisitis con una fractura por avulsión franca, en la que un fragmento de la apófisis se arranca del hueso; la apofisitis es una lesión por sobreuso, gradual, mientras que la avulsión es un evento agudo y generalmente más violento. La apofisitis puede aparecer en cualquier apófisis del esqueleto en crecimiento, pero las localizaciones de miembros inferiores acumulan la inmensa mayoría de los casos. Calcáneo (enfermedad de Sever). Es la apofisitis más frecuente en términos absolutos. Afecta a la apófisis posterior del calcáneo, donde se inserta el tendón de Aquiles, y produce dolor en el talón que se agudiza con la actividad deportiva. La describió James Warren Sever en 1912, y su incidencia se sitúa entre el 2 y el 16 % de las consultas pediátricas por dolor de pie. En la rodilla se concentran dos variantes. La enfermedad de Osgood-Schlatter afecta a la tuberosidad tibial anterior, donde se inserta el tendón rotuliano, y es visible como un abultamiento doloroso justo por debajo de la rótula. Robert Osgood, en Boston, y Carl Schlatter, en Zúrich, la describieron de forma independiente en 1903. La enfermedad de Sinding-Larsen-Johansson afecta al polo inferior de la rótula y cursa con un cuadro similar pero localizado unos centímetros más arriba. Existen apofisitis en otras localizaciones (cresta ilíaca, isquion, epicóndilo medial del codo en lanzadores jóvenes), aunque su frecuencia es considerablemente menor. El esqueleto inmaduro tiene una particularidad biomecánica que desaparece en el adulto: la placa de cartílago de crecimiento es el eslabón más débil de la cadena tendón-cartílago-hueso. En un adulto, la misma tracción que en un adolescente produce una apofisitis provocaría en su lugar una tendinopatía o una rotura parcial del tendón, porque el hueso ya está fusionado y resiste mejor que el tendón. Durante el estirón puberal, el crecimiento longitudinal rápido del hueso puede generar, además, un aumento transitorio de la tensión en los músculos y tendones que aún no han tenido tiempo de adaptarse a la nueva longitud del segmento óseo. La mayoría de las apofisitis se resuelven espontáneamente cuando se completa la fusión del centro de osificación secundario con el hueso principal, un proceso que suele culminar entre los 14 y los 17 años según la localización y el sexo del paciente. De la unión de apófisis (del griego ἀπόφυσις, "prominencia ósea") y el sufijo -itis (inflamación). Literalmente, inflamación de una apófisis. En la gran mayoría de los casos, no. Se trata de una afección autolimitada que se resuelve cuando el esqueleto termina de madurar. El dolor puede ser intenso y limitar la actividad deportiva durante semanas o meses, pero no suele dejar secuelas permanentes. Estrictamente, no. La apofisitis es una lesión crónica por sobreuso que afecta al cartílago de crecimiento de forma gradual. La fractura por avulsión apofisaria es un arrancamiento agudo de la apófisis causado por una contracción muscular violenta o un traumatismo brusco. Las dos comparten la misma zona anatómica vulnerable, pero el mecanismo y la evolución son distintos. La actividad deportiva intensa es el factor de riesgo más documentado, pero no es obligatorio. Niños y adolescentes sedentarios pueden desarrollar apofisitis durante el estirón puberal si las condiciones mecánicas (tensión tendinosa, crecimiento rápido) coinciden. El deporte multiplica la frecuencia y la intensidad de la tracción, lo que eleva la probabilidad. Si desea profundizar en conceptos asociados a la apofisitis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la apofisitis
Localizaciones más frecuentes
Por qué aparece durante el crecimiento
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra apofisitis?
¿La apofisitis es grave?
¿Es lo mismo apofisitis que fractura por avulsión?
¿Solo afecta a deportistas?
Referencias
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