DICCIONARIO MÉDICO
Anticuerpo antiSm
El anticuerpo anti-Sm es un autoanticuerpo dirigido contra el antígeno Smith, un complejo de pequeñas ribonucleoproteínas nucleares que participan en el procesamiento del ARN mensajero. Su especificidad para el lupus eritematoso sistémico se sitúa por encima del 99 %, lo que lo convierte en uno de los marcadores más orientativos de esta enfermedad, aunque su sensibilidad es baja: solo se detecta en el 10-30 % de los pacientes. Se encuadra dentro de los anticuerpos antinucleares (ANA) y, más concretamente, en el subgrupo de anticuerpos contra antígenos nucleares extraíbles (ENA, por sus siglas en inglés). El antígeno Smith recibe su nombre de la paciente Stephanie Smith, en cuyo suero fue identificado por primera vez en 1966 por Eng Tan y Henry Kunkel en la Universidad Rockefeller de Nueva York. No tiene relación alguna con el apellido Smith en sentido genérico; se trata de un epónimo derivado de un caso individual, algo habitual en la inmunología de la segunda mitad del siglo XX. Molecularmente, el antígeno Smith es un ensamblaje de proteínas (denominadas polipéptidos B, B', D, E, F y G) que forman parte de los complejos snRNP (partículas ribonucleoproteicas nucleares pequeñas). Estos complejos intervienen en el espliceosoma, la maquinaria celular encargada de eliminar los intrones del ARN premensajero. Cuando el sistema inmunitario pierde la tolerancia frente a alguno de esos polipéptidos, aparece el anticuerpo anti-Sm. La particularidad del anti-Sm frente a otros autoanticuerpos del lupus es su extraordinaria especificidad combinada con una sensibilidad modesta. Mientras que los anticuerpos anti-ADN de doble cadena se detectan en el 65-85 % de los pacientes con lupus y fluctúan con la actividad de la enfermedad, los anti-Sm permanecen positivos de forma estable en quienes los tienen, sin reflejar los brotes. Eso limita su utilidad como marcador de actividad pero refuerza su papel confirmatorio: un anti-Sm positivo en un paciente con ANA positivos y clínica compatible orienta con solidez hacia el lupus eritematoso sistémico. Los criterios EULAR/ACR de 2019 incluyen el anti-Sm como uno de los autoanticuerpos puntuables dentro del dominio inmunológico, junto con el anti-dsDNA y las fracciones del complemento reducidas. Su positividad suma puntos hacia el umbral de clasificación del lupus, si bien no es obligatoria para alcanzarlo. Por Stephanie Smith, la paciente en la que Eng Tan y Henry Kunkel identificaron por primera vez este autoanticuerpo en 1966. Es un epónimo clínico, no un apellido descriptivo. No especialmente. Los títulos de anti-dsDNA suben y bajan con los brotes; el anti-Sm, en cambio, tiende a mantener niveles estables. Su valor reside en la confirmación del lupus, no en su seguimiento evolutivo. Sí, y de hecho es lo más habitual. Solo el 10-30 % de los pacientes con lupus eritematoso sistémico presentan anti-Sm. Un resultado negativo no descarta en modo alguno la enfermedad; simplemente indica que ese autoanticuerpo concreto no está presente en la circulación del paciente. Si desea profundizar en conceptos vinculados al anticuerpo anti-Sm, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el anticuerpo anti-Sm
Valor del anti-Sm en el lupus eritematoso sistémico
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama «Smith»?
¿El anti-Sm sirve para saber si el lupus está activo?
¿Se puede tener lupus sin anti-Sm positivo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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