DICCIONARIO MÉDICO
Anticuerpo antihistona
El anticuerpo antihistona es un autoanticuerpo dirigido contra las histonas, las proteínas que empaquetan el ADN en el interior del núcleo celular. Se detecta en más del 80 % de los pacientes con lupus inducido por medicamentos y, con menor frecuencia, en el lupus eritematoso sistémico idiopático. Pertenece al grupo de los anticuerpos antinucleares (ANA). Su diana son las histonas, una familia de proteínas básicas (ricas en lisina y arginina) alrededor de las cuales el ADN se enrolla para formar los nucleosomas, la unidad repetitiva de la cromatina. El bioquímico Albrecht Kossel acuñó el término Histon en 1884 al describir estas proteínas en extractos nucleares; la raíz procede del griego ἱστός (histós, «tejido»), aunque el sentido original se perdió pronto en favor de su uso como nombre propio del grupo proteico. Cuando se determina el patrón de ANA por inmunofluorescencia indirecta, la presencia de anticuerpos antihistona produce habitualmente un patrón homogéneo, porque las histonas se distribuyen de manera uniforme por todo el núcleo. Ese mismo patrón puede deberse a los anticuerpos anti-ADN de doble cadena, de modo que la distinción entre ambos requiere pruebas adicionales. El contexto clínico donde los anticuerpos antihistona adquieren mayor relevancia es el lupus inducido por medicamentos, un cuadro autoinmune reversible que aparece tras la exposición prolongada a ciertos principios activos (determinados antihipertensivos, antiarrítmicos y tuberculostáticos figuran entre los implicados con más frecuencia). Los anticuerpos antihistona se detectan en más del 80-95 % de estos pacientes, cifra que contrasta con la del lupus eritematoso sistémico idiopático, donde aparecen en el 20-50 % de los casos sin ser tan orientativos. Una característica diferencial del lupus inducido por medicamentos es su curso: al retirar el agente causal, las manifestaciones clínicas suelen remitir en semanas y los títulos de anticuerpos antihistona descienden progresivamente hasta negativizarse. Esa evolución benigna y autolimitada separa al cuadro del lupus idiopático, en el que la positividad tiende a ser crónica. Lo acuñó el bioquímico alemán Albrecht Kossel en 1884 a partir del griego ἱστός (histós, «tejido»). Kossel las aisló de extractos nucleares de eritrocitos de ave, lo que las convirtió en una de las primeras familias de proteínas nucleares identificadas. No por sí solo. Apoya esa sospecha cuando coincide con un cuadro clínico compatible y con la exposición a un medicamento conocido como inductor. Si la clínica mejora al retirar el agente causal y los títulos de anticuerpos descienden, la asociación se refuerza. En un paciente con lupus idiopático confirmado, la presencia de anticuerpos antihistona no cambia la interpretación del cuadro. Sí. El anti-ADN de doble cadena reconoce la propia molécula de ADN y es muy específico del lupus idiopático; el antihistona reconoce las proteínas que envuelven al ADN y orienta hacia el lupus inducido por medicamentos. Ambos forman parte de los ANA y pueden producir un patrón homogéneo similar en la inmunofluorescencia, pero su significado clínico es distinto. Si desea profundizar en conceptos vinculados al anticuerpo antihistona, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el anticuerpo antihistona
Asociación con el lupus inducido por medicamentos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre «histona»?
¿El anticuerpo antihistona confirma un lupus inducido por medicamentos?
¿Se diferencia del anticuerpo anti-ADN?
Referencias
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