DICCIONARIO MÉDICO
Anticuerpo antineutrófilos
Un anticuerpo antineutrófilos es cualquier anticuerpo dirigido contra componentes del neutrófilo, ya sean antígenos de su superficie celular o enzimas contenidas en su citoplasma. El término abarca tanto los anticuerpos que causan neutropenia por destrucción acelerada de los neutrófilos como los que se asocian a vasculitis sistémicas. El término es descriptivo y literal: anti- (del griego ἀντί, «contra») y neutrófilos (del latín neuter, «neutro», y el griego φίλος, «afín»), los granulocitos que se tiñen de forma neutra con colorantes mixtos. Mientras los ANCA designan específicamente los autoanticuerpos contra enzimas citoplasmáticas detectados por inmunofluorescencia, el concepto de anticuerpo antineutrófilos es más amplio e incluye también los anticuerpos contra antígenos de la membrana del neutrófilo. Los neutrófilos expresan en su membrana antígenos específicos del sistema HNA (human neutrophil antigens), un conjunto de glucoproteínas polimórficas. Cuando el sistema inmunitario genera anticuerpos contra estos antígenos, ya sea de forma autoinmune o aloinmune, puede producirse una destrucción selectiva de neutrófilos. La consecuencia es una neutropenia, cuya gravedad depende del título de anticuerpos y de la eficacia de la médula ósea para compensar la pérdida. En la neutropenia autoinmune primaria de la infancia, los autoanticuerpos se dirigen contra antígenos HNA propios del niño. El cuadro suele aparecer en los primeros meses de vida y tiende a resolverse espontáneamente antes de los tres o cuatro años. La neutropenia aloinmune neonatal, en cambio, se produce cuando la madre fabrica anticuerpos contra antígenos HNA fetales heredados del padre; estos anticuerpos atraviesan la placenta y destruyen los neutrófilos del recién nacido, en un mecanismo análogo al de la enfermedad hemolítica por aloanticuerpos eritrocitarios. Los ANCA constituyen el subgrupo más estudiado de los anticuerpos antineutrófilos. Reconocen enzimas como la proteinasa 3 (PR3) y la mieloperoxidasa (MPO), almacenadas en los gránulos citoplasmáticos. Su asociación con las vasculitis de pequeño vaso (granulomatosis con poliangeítis, poliangeítis microscópica, granulomatosis eosinofílica con poliangeítis) les otorga un perfil clínico muy diferente del de los anticuerpos de superficie: no causan neutropenia, sino inflamación y necrosis de la pared vascular. No. Los ANCA son un subconjunto de los anticuerpos antineutrófilos: aquellos que van dirigidos contra enzimas del citoplasma y se detectan por inmunofluorescencia sobre neutrófilos fijados. Los anticuerpos contra antígenos de superficie (sistema HNA) también son antineutrófilos pero no se incluyen en la categoría ANCA. Se emplean técnicas específicas como la inmunofluorescencia sobre granulocitos (GIFT, granulocyte immunofluorescence test) o el ensayo de inmovilización de antígenos granulocitarios (MAIGA). Son pruebas más complejas que las habituales para ANCA y generalmente se realizan en laboratorios de referencia especializados en inmunohematología. Si desea profundizar en conceptos vinculados al anticuerpo antineutrófilos, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un anticuerpo antineutrófilos
Anticuerpos contra antígenos de superficie
Anticuerpos contra enzimas citoplasmáticas
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo «antineutrófilos» que «ANCA»?
¿Cómo se detectan los anticuerpos contra antígenos HNA?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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