DICCIONARIO MÉDICO
Anecoico
Anecoico es el término que describe, en ultrasonografía, cualquier estructura que no genera ecos al ser atravesada por las ondas de ultrasonido. En la pantalla del ecógrafo se traduce como una zona completamente negra, sin matices de gris. Los medios líquidos homogéneos constituyen el ejemplo más habitual de imagen anecoica. Cuando el haz de ultrasonido penetra en un medio cuya composición interna es uniforme y carece de interfases acústicas, las ondas lo atraviesan sin rebotar. No se devuelve señal alguna al transductor, y el equipo representa esa ausencia de información como negro puro en la escala de grises. Eso es, en esencia, lo que significa anecoico. La palabra se forma con el prefijo griego ἀν- (an-, «sin», «ausencia de») y ἠχώ (ēkhṓ, «eco», «sonido devuelto»). Su uso se consolidó en la literatura radiológica anglosajona a partir de la década de 1970, cuando los equipos de modo B en tiempo real empezaron a generalizarse en la práctica clínica. En español convive con la variante anecogénico, menos frecuente pero igualmente válida. Para interpretar una imagen ecográfica conviene situar el concepto de anecoico dentro de la escala de ecogenicidad. Cada tejido devuelve una cantidad distinta de señal según su densidad, su contenido en agua y las diferencias de impedancia acústica entre sus componentes. El equipo convierte esas diferencias en tonos de gris que van del negro absoluto al blanco brillante. Una estructura hipoecoica aparece en gris oscuro porque refleja pocas ondas; una isoecoica se confunde con el tejido circundante al presentar un brillo parecido; y una hiperecoica destaca en blanco o gris muy claro, como ocurre con las calcificaciones o la cortical ósea. El caso anecoico ocupa el extremo inferior de esa escala. Es el punto cero. La bilis dentro de la vesícula biliar, cuando no contiene barro ni cálculos, produce una imagen completamente negra con paredes bien delimitadas. Algo similar ocurre con la sangre que circula por arterias y venas de calibre suficiente: al ser un fluido en movimiento constante, no genera ecos apreciables en modo B convencional (la ecografía Doppler, en cambio, sí detecta ese flujo y lo codifica en color). En las ecografías obstétricas, el líquido amniótico que rodea al feto constituye otro medio clásicamente anecoico, y su volumen se evalúa de forma rutinaria. También la orina acumulada en la vejiga o el líquido cefalorraquídeo, cuando resulta visible, se comportan de ese modo. Los quistes simples comparten esa apariencia: contenido negro homogéneo, bordes nítidos y un fenómeno conocido como refuerzo acústico posterior, que consiste en una banda más brillante por detrás de la lesión porque las ondas la han atravesado sin perder energía. Si dentro de un área inicialmente negra aparecen ecos internos (tabiques, material particulado, zonas sólidas), la lesión ya no se considera puramente anecoica. Un quiste con contenido hemorrágico, por ejemplo, puede mostrar niveles de sedimento o ecos finos en suspensión que obligan a reconsiderar su naturaleza. Lo mismo sucede con los abscesos, que a menudo presentan un aspecto heterogéneo con zonas anecoicas mezcladas con material ecogénico. Esta distinción tiene relevancia clínica directa. Un contenido anecoico puro, con paredes finas y refuerzo posterior, orienta en general hacia benignidad. Cuando se pierden una o varias de esas características, la valoración cambia. Del griego ἀν- (an-, «sin») y ἠχώ (ēkhṓ, «eco»). Literalmente, «sin eco». Se adoptó en la terminología radiológica anglófona durante los años setenta del siglo XX, a medida que la ecografía en modo B se implantaba como herramienta cotidiana, y llegó al español prácticamente sin modificaciones. No. Una estructura anecoica no produce ningún eco y aparece negra. Una hipoecoica sí genera ecos, pero en menor cantidad que los tejidos vecinos, por lo que se ve en gris oscuro. La diferencia es relevante: la primera orienta hacia contenido líquido homogéneo y la segunda, hacia tejido sólido de baja reflectividad o contenido líquido con partículas en suspensión. Depende. Muchas estructuras normales son anecoicas: la sangre dentro de los vasos, la bilis, la orina o el líquido amniótico. Un hallazgo anecoico solo requiere valoración adicional cuando su localización, tamaño o contexto clínico lo justifican. Es una banda de mayor brillo que se observa justo detrás de una estructura anecoica. Se produce porque las ondas de ultrasonido han atravesado ese medio sin atenuarse, de modo que llegan con más energía a los tejidos situados al otro lado. Su presencia refuerza la sospecha de que el contenido es líquido puro, y constituye uno de los criterios clásicos para clasificar una lesión como quiste simple. Si desea profundizar en conceptos asociados a la ecografía y la interpretación de imágenes, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es una estructura anecoica
Ecogenicidad y escala de grises
Estructuras que se ven anecoicas en condiciones normales
Cuándo una imagen anecoica deja de ser simple
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra anecoico?
¿Es lo mismo anecoico que hipoecoico?
¿Que aparezca una zona anecoica en una ecografía significa que hay un problema?
¿Qué es el refuerzo acústico posterior?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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