DICCIONARIO MÉDICO
Ultrasonografía
La ultrasonografía es la técnica de diagnóstico por imagen que emplea ultrasonidos para explorar el interior del cuerpo sin radiación ni cirugía. Se conoce también, y con la misma frecuencia, como ecografía o sonografía: los tres términos designan la misma prueba. El nombre mezcla dos lenguas. "Ultrasono" viene del latín (ultra, más allá, y sonus, sonido); "grafía" procede del griego γράφω (gráphō), "escribir" o "trazar". Ultrasonografía significa, con cierta libertad, "registro de lo que va más allá del sonido". Es la misma raíz griega que da nombre a "ecografía" (ēkhṓ, eco, más gráphō), solo que esta última pone el acento en el eco que se registra y no en la onda que lo produce. La técnica consiste en enviar pulsos de ultrasonido hacia una región del cuerpo y recoger los ecos que las distintas estructuras devuelven al reflejar, dispersar o absorber esas ondas en distinto grado. Un ordenador traduce esos ecos en una imagen anatómica en tiempo real. No usa radiación ionizante, lo que explica buena parte de su implantación en obstetricia y en la exploración pediátrica. El elemento central del proceso es el transductor, una sonda que contiene cristales piezoeléctricos. Estos cristales se deforman al recibir una corriente eléctrica alterna, y esa deformación genera el pulso de ultrasonido; cuando el eco regresa, el mismo cristal vibra y produce la corriente eléctrica que el equipo procesa. La descripción completa de ese mecanismo, con sus componentes y su evolución técnica, corresponde al ecógrafo, el aparato que reúne transductor, procesador y pantalla. No toda ultrasonografía muestra la información de la misma manera. El modo A, el más antiguo, representa los ecos como picos en un gráfico y hoy queda casi reducido a la exploración oftalmológica. El modo B, con diferencia el más utilizado, convierte la intensidad de cada eco en un punto de una escala de grises, y compone así la imagen anatómica bidimensional que casi todo el mundo asocia con una ecografía; también puede generar volúmenes en tres y cuatro dimensiones. El modo M registra el movimiento de una estructura a lo largo del tiempo, y por eso se reserva sobre todo para valorar el latido cardíaco fetal y las válvulas del corazón. La ecografía Doppler no mide anatomía sino velocidad: aprovecha el cambio de frecuencia que sufre el sonido al reflejarse en un objeto en movimiento, los glóbulos rojos, para determinar la dirección y la rapidez del flujo sanguíneo. Existen variantes espectral, dúplex (que combina el Doppler con la imagen en modo B) y color, esta última capaz de representar el sentido del flujo con tonos de rojo y azul superpuestos a la imagen en escala de grises. MedlinePlus, la biblioteca de medicina de Estados Unidos, incluye "ultrasonido" y "sonografía" entre los nombres alternativos de la ecografía. En la práctica clínica los tres términos se emplean de forma indistinta, y ningún médico corrige a otro por preferir uno u otro. Sí conviene distinguir la ultrasonografía de otras pruebas de imagen. La radiografía y la tomografía computarizada emplean radiación ionizante; ella no. La resonancia magnética exige que el paciente permanezca inmóvil dentro de un túnel durante varios minutos; la ultrasonografía se hace con el transductor en la mano y ofrece el resultado en el momento, sin esperar al procesado de las imágenes. Tiene también límites que conviene conocer. El hueso y el gas intestinal reflejan casi todo el ultrasonido que reciben, así que impiden ver lo que hay detrás. La calidad de la imagen depende, además, de la destreza de quien maneja el transductor, más que en otras técnicas de imagen donde el protocolo está más estandarizado. Sí, según MedlinePlus figuran como sinónimos. La diferencia entre ambos nombres es de origen etimológico, no de contenido: uno pone el foco en la onda, el otro en el eco que registra. No. Es una prueba indolora; como mucho, algo de presión del transductor sobre la piel o, en exploraciones internas, cierta molestia leve. Depende de la zona que se va a estudiar. Algunas exploraciones abdominales piden varias horas de ayuno para reducir el gas intestinal; otras, como las pélvicas, requieren la vejiga llena para mejorar la visión de los órganos vecinos. No hay un único inventor. La historia del instrumento que la hizo posible, el ecógrafo, tiene su propio desarrollo y sus propios protagonistas. A veces sí y a veces no. Ofrece más detalle de tejidos blandos sin radiación, pero no atraviesa hueso ni gas, dos límites que la tomografía no tiene.Qué es la ultrasonografía
Cómo se genera la imagen
Modalidades de la ultrasonografía
Diferenciación con otros términos y técnicas
Preguntas frecuentes
¿Ultrasonografía y ecografía son lo mismo?
¿Duele hacerse una ultrasonografía?
¿Hace falta alguna preparación previa?
¿Quién inventó la ultrasonografía?
¿Puede sustituir a una tomografía computarizada?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026