DICCIONARIO MÉDICO

Sonografía

La sonografía es la técnica de diagnóstico por imagen que emplea ondas de ultrasonido para representar estructuras internas del cuerpo, sinónimo de ecografía y de ultrasonografía. El aparato emite un pulso sonoro de alta frecuencia, recoge el eco que devuelven los tejidos y lo traduce en una imagen en escala de grises que se actualiza en tiempo real.

Qué es la sonografía

El nombre combina el latín sonus, sonido, con el griego graphein, escribir o registrar. Es, por tanto, un compuesto híbrido: mezcla una raíz latina con un sufijo griego, algo poco frecuente en el vocabulario médico. Ecografía sigue un patrón distinto, enteramente griego, sobre ēkhō, eco. Y ultrasonografía añade el prefijo latino ultra, más allá, para precisar que la onda empleada supera el umbral de audición humana, situado en torno a los 20.000 hercios.

Las tres palabras nombran la misma realidad clínica. Un haz de ultrasonidos atraviesa el cuerpo y, cada vez que encuentra una interfase entre tejidos de distinta densidad, parte de la energía rebota hacia la sonda. El equipo mide el tiempo que tarda ese eco en volver y la intensidad con la que regresa, y con esos dos datos construye un punto de la imagen. Repetido miles de veces por segundo, el resultado es un corte anatómico que se mueve en la pantalla al ritmo real de los órganos explorados.

Sonografía, ecografía y ultrasonografía: por qué conviven tres nombres

En España, el término asentado en la práctica clínica y en la documentación oficial es ecografía. Sonografía y ultrasonografía circulan sobre todo en la bibliografía traducida del inglés (sonography, ultrasonography) y en publicaciones iberoamericanas. La American Cancer Society, en su versión en español, los recoge expresamente como sinónimos intercambiables de un mismo estudio. No hay entre ellos una diferencia de técnica ni de aparataje: quien lee «sonografía abdominal» en un informe y quien lee «ecografía abdominal» en otro se está enfrentando exactamente a la misma prueba.

La convivencia de los tres nombres tiene su origen en cómo llegó la técnica a cada país. El mundo anglosajón bautizó el procedimiento sobre sound, sonido, mientras que la escuela radiológica europea prefirió partir de echo. Ninguna de las dos raíces resultó más precisa que la otra: ambas describen el mismo fenómeno físico, el del eco acústico devuelto por los tejidos.

Modalidades principales

El modo B, el más habitual, genera una imagen bidimensional en escala de grises a partir de la amplitud de los ecos recibidos. El modo Doppler añade información sobre el movimiento, y permite visualizar y cuantificar el flujo sanguíneo en vasos y cavidades cardíacas. Los equipos más recientes incorporan reconstrucción tridimensional y, en su variante en movimiento, tetradimensional, sobre todo en el seguimiento del desarrollo fetal.

Cada modalidad exige un tipo de sonda distinto según la profundidad y la resolución que se busquen. Ese desarrollo instrumental corresponde al ecógrafo, el aparato que genera y procesa las ondas.

Origen y desarrollo histórico

El primer trabajo publicado sobre el uso médico del ultrasonido se debe al neurólogo austríaco Karl Dussik, que en 1942 intentó localizar tumores cerebrales haciendo pasar un haz de ultrasonidos a través del cráneo, con resultados todavía muy limitados. El salto decisivo llegó en 1958, cuando el obstetra escocés Ian Donald, junto con el ingeniero Tom Brown y el obstetra John MacVicar, publicó en The Lancet «Investigation of Abdominal Masses by Pulsed Ultrasound», el primer estudio que demostró la utilidad clínica real de la técnica en el diagnóstico ginecológico y obstétrico.

Donald trabajaba en la Universidad de Glasgow. Nada de aquel primer escáner de contacto, tosco y experimental, hacía prever el papel que la técnica llegaría a ocupar en la práctica médica diaria.

Preguntas frecuentes

¿Sonografía y ecografía son la misma prueba?

Sí. Nombran idéntico procedimiento diagnóstico. La diferencia es puramente terminológica, ligada al origen lingüístico de cada palabra y a la tradición médica de cada país, no a ningún matiz técnico.

¿De dónde viene la palabra sonografía?

Del latín sonus (sonido) y del griego graphein (escribir, registrar). Es un compuesto híbrido, a diferencia de ecografía, formada solo con raíces griegas.

¿Duele o tiene riesgos una sonografía?

No. Es indolora y no emplea radiación ionizante; la radiografía y la tomografía computarizada sí la utilizan.

¿Quién inventó la ecografía médica?

No hay un único inventor. Karl Dussik hizo el primer intento documentado en 1942. El desarrollo que la llevó a la práctica clínica se debe a Ian Donald, en Glasgow, en 1958.

¿Qué diferencia hay entre sonografía y sonograma?

La sonografía es la técnica; el sonograma, la imagen que esa técnica produce. Uno es el procedimiento, el otro es su resultado.

Referencias

  1. American Cancer Society. Ecografía y el cáncer. cancer.org
  2. International Society of Ultrasound in Obstetrics and Gynecology (ISUOG). Ecografía (ultrasonido): conceptos básicos. isuog.org
  3. British Medical Ultrasound Society (BMUS). The History of Ultrasound. bmus.org
  4. Tovar Pérez M, et al. La física en la ecografía. Aplicaciones. Radiología. 2016;58(Espec Cong). Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM). elsevier.es

Consulte también la información clínica completa sobre la ecografía

Si busca información sobre en qué consiste la prueba, cómo se prepara o qué órganos permite estudiar, puede consultar la página de ecografía elaborada por la Clínica Universidad de Navarra.

Entradas relacionadas

  • Sonógrafo. Aparato que emite y recibe los ultrasonidos con los que se genera la imagen sonográfica.
  • Sonograma. Imagen obtenida mediante sonografía, o representación acústica de una señal de voz según el contexto.
  • Sonografista. Profesional especializado en la realización de exploraciones de sonografía.
  • Ecogénico. Cualidad de un tejido que refleja los ultrasonidos y aparece brillante en la imagen.
  • Transductor. Sonda que emite y capta las ondas de ultrasonido durante la exploración.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026