DICCIONARIO MÉDICO
Amniotomía
La amniotomía es la rotura deliberada de las membranas ovulares (amnios y corion) que se practica durante el trabajo de parto para liberar el líquido amniótico. También se conoce como rotura artificial de membranas (RAM) o, en el habla coloquial, "rotura de la bolsa". El término combina dos raíces griegas: ἀμνίον (amníon, "membrana fetal", derivado de ἀμνός, "cordero joven") y τομή (tomḗ, "corte, incisión"). Su significado literal es, por tanto, "incisión de la membrana amniótica". En castellano se ha fijado la forma con tilde aguda (amniotomía) siguiendo la acentuación habitual de los compuestos con -tomía, como laparotomía, traqueotomía o craniotomía. Desde el punto de vista técnico, el procedimiento se realiza mediante un instrumento punzante (el amniótomo, habitualmente un gancho de plástico con forma similar a una aguja de ganchillo) que se introduce por vía vaginal. El obstetra identifica el cuello uterino y las membranas por tacto, descarta la presencia de vasos previos (vasa previa) y confirma que la cabeza fetal esté encajada en la pelvis. Entonces perfora las membranas con la punta del gancho y el líquido amniótico escapa hacia el exterior. La primera mención documentada de una rotura intencional de las membranas durante el parto aparece en los escritos de Sorano de Éfeso, médico grecorromano del siglo II d. C., que describió la maniobra como recurso para acelerar partos prolongados. Sin embargo, el procedimiento no entró en la literatura obstétrica moderna hasta mediados del siglo XVIII. En 1756, un grupo de obstetras reunidos en Londres debatió la eficacia y la ética de provocar el parto mediante la rotura de las membranas. Thomas Denman, del Middlesex Hospital, fue quien sistematizó la práctica y defendió su utilidad para acortar el trabajo de parto espontáneo. Se la llegó a conocer como "English Method". Un dato curioso: mientras Denman abogaba por su uso prudente, parte de la profesión médica de la época lo consideraba una intervención temeraria, y el debate se mantuvo vivo durante décadas. Ya en el siglo XX, Kieran O'Driscoll y Declan Meagher incorporaron la amniotomía como componente del "manejo activo del parto" en el National Maternity Hospital de Dublín a finales de la década de 1960, un protocolo que buscaba limitar la duración del trabajo de parto en nulíparas. No se conoce con certeza el mecanismo por el que la amniotomía acelera las contracciones. La hipótesis más aceptada sostiene que la rotura de las membranas libera prostaglandina E2 a partir de la decidua y el propio tejido amniótico, y que esa liberación estimula la actividad contráctil del miometrio. Algunos autores añaden que la pérdida de líquido permite que la cabeza fetal presione directamente sobre el cuello uterino, potenciando el reflejo de Ferguson y la secreción de oxitocina. Las revisiones Cochrane que han evaluado la amniotomía como intervención rutinaria durante el parto espontáneo no han encontrado una reducción consistente de la duración del trabajo de parto ni de la tasa de cesáreas. Sí se ha observado que, combinada con la perfusión de oxitocina, puede acortar el periodo de dilatación en partos que progresan con lentitud, aunque la calidad de la evidencia varía según los estudios. Uno de los datos que ha pesado en el debate es que los recién nacidos cuyas membranas permanecieron íntegras hasta el expulsivo presentaron, en algunos estudios, valores de pH umbilical ligeramente más favorables que los nacidos tras una amniotomía precoz. Esa observación alimenta la posición de quienes desaconsejan su empleo rutinario y reservan el procedimiento para situaciones con indicación clínica concreta, como la necesidad de monitorización fetal interna o la inspección directa del líquido ante sospecha de meconio. Del griego ἀμνίον (amníon, "membrana fetal") y τομή (tomḗ, "corte"). El sufijo -tomía aparece en numerosos términos quirúrgicos del español y siempre indica una incisión o sección. Depende del contexto. Amniorrexis significa "rotura de las membranas amnióticas" y puede referirse tanto a la rotura espontánea como a la artificial. La amniotomía, en sentido estricto, designa solo la rotura provocada intencionalmente por el obstetra. En la práctica clínica, muchos profesionales emplean ambos términos como sinónimos cuando se refieren a la rotura artificial. Thomas Denman, obstetra del Middlesex Hospital de Londres, en 1756. Su sistematización del procedimiento le valió la denominación de "English Method" en la literatura obstétrica internacional. No. En condiciones normales, las membranas se rompen de forma espontánea durante el trabajo de parto, lo que ocurre en aproximadamente tres de cada cuatro partos. La amniotomía se reserva para situaciones en las que el equipo obstétrico considera que la rotura artificial puede facilitar la progresión del parto o permitir una evaluación directa del líquido amniótico. Si desea profundizar en conceptos asociados a la amniotomía, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la amniotomía
Precedentes históricos del procedimiento
Mecanismo propuesto y contexto obstétrico actual
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra amniotomía?
¿Es lo mismo amniotomía que amniorrexis?
¿Quién describió por primera vez la amniotomía en la era moderna?
¿La amniotomía forma parte habitual de todos los partos?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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