DICCIONARIO MÉDICO
Amlodipino
El amlodipino es un calcioantagonista del grupo de las dihidropiridinas que bloquea los canales de calcio de tipo L en el músculo liso vascular. Se emplea en el tratamiento de la hipertensión arterial y de la angina de pecho, incluida su variante vasoespástica. Su semivida de eliminación, de 30 a 50 horas, es la más prolongada entre los antagonistas del calcio de su familia y permite una única toma diaria. En la clasificación ATC de la Organización Mundial de la Salud figura con el código C08CA01. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). Químicamente, el amlodipino es un derivado de la 1,4-dihidropiridina, la misma estructura base que comparte con la nifedipina, la primera de estas moléculas en llegar a la práctica clínica. Se presenta habitualmente como sal besilato. Su rasgo distintivo es un pKa de 8,6: a pH fisiológico la molécula se encuentra mayoritariamente ionizada, y esa carga hace que su asociación y disociación con el receptor del canal de calcio sean particularmente lentas. El efecto tarda en instaurarse. También tarda en desaparecer, y de esa doble lentitud nace buena parte de su interés clínico. El sufijo -dipino es la terminación que la Denominación Común Internacional reserva para los antagonistas del calcio derivados de la dihidropiridina, compartida con la propia nifedipina o con la felodipina. El fragmento amlo-, en cambio, es solo la partícula que distingue a esta molécula dentro del grupo: no procede del griego ni del latín, sino de una convención de nomenclatura farmacéutica sintética sin raíz clásica detrás. Los canales de calcio dependientes de voltaje de tipo L se localizan tanto en el músculo liso vascular como en el miocardio, y cuando se abren permiten la entrada de iones calcio al citoplasma, el paso que desencadena la contracción. El amlodipino se une a la subunidad alfa-1 de estos canales y dificulta su apertura, reduciendo así el calcio disponible para la maquinaria contráctil. En la práctica, ese bloqueo tiene un efecto sobre todo vascular: el músculo liso de las arteriolas periféricas se relaja, la resistencia vascular baja y, en consecuencia, desciende la presión arterial. La frecuencia cardíaca apenas se altera, a diferencia de lo que ocurre con calcioantagonistas no dihidropiridínicos como el verapamilo, que sí frenan la conducción del impulso eléctrico por el corazón. El amlodipino dilata además las arterias coronarias de calibre grueso y mediano, lo que mejora el aporte de oxígeno al miocardio en situaciones de espasmo vascular. Tras la ingestión oral, la absorción es gradual: el pico plasmático se alcanza entre las 6 y las 12 horas siguientes a la toma, con una biodisponibilidad que, según los estudios, oscila entre el 64 % y el 90 %. El metabolismo es hepático, mediado sobre todo por la isoenzima CYP3A4 del citocromo P450 (con una contribución menor de la CYP3A5), y los metabolitos resultantes carecen de actividad calcioantagonista relevante. En torno al 93 % del fármaco circula unido a proteínas plasmáticas. Lo que singulariza al amlodipino dentro de su familia es la duración de su efecto. La nifedipina, la dihidropiridina de referencia, tiene una semivida de apenas 2 horas y necesita formulaciones de liberación prolongada para sostener el efecto durante el día. El amlodipino, con sus 30 a 50 horas de semivida, alcanza concentraciones plasmáticas estables al cabo de aproximadamente una semana de toma diaria. Al suspenderlo desaparece con la misma lentitud: la presión arterial vuelve a sus valores previos de forma progresiva, sin el rebote que sí se observa con otros antihipertensivos de acción corta. Dentro de las dihidropiridinas se distinguen tres generaciones según su perfil farmacocinético. La nifedipina, desarrollada en los años setenta, representa la primera: acción rápida y corta que, en su formulación de liberación inmediata, podía provocar taquicardia refleja por la caída brusca de presión. La felodipina y la nitrendipina, de liberación más lenta, forman la segunda. El amlodipino pertenece a la tercera, con una farmacocinética estable y una selectividad vascular alta que lo hace mejor tolerado que las dihidropiridinas de acción corta en pacientes con insuficiencia cardíaca. El amlodipino que se comercializa es una mezcla racémica de dos enantiómeros, aunque solo el (S)-amlodipino bloquea de forma relevante el canal de calcio: el (R)-amlodipino apenas contribuye al efecto farmacológico. Esa asimetría ha llevado a desarrollar y registrar el enantiómero activo por separado, bajo la denominación levamlodipino. De la nomenclatura farmacéutica internacional. El sufijo -dipino identifica a los antagonistas del calcio derivados de la dihidropiridina, y el fragmento amlo- es la partícula que distingue a esta molécula dentro del grupo. No hay raíz griega ni latina detrás: responde a una convención de la Denominación Común Internacional, no a una etimología clásica. Sí. Ambas formas conviven en español. Amlodipino es la que recoge la Denominación Común Internacional en castellano, mientras que amlodipina aparece con frecuencia en textos traducidos del inglés. Porque su semivida de eliminación, de 30 a 50 horas, es una de las más largas entre los fármacos de su clase. Una única toma diaria basta para mantener niveles plasmáticos estables durante las veinticuatro horas, sin las oscilaciones que obligarían a fraccionar la toma a lo largo del día. La selectividad tisular. El amlodipino actúa preferentemente sobre el músculo liso de las arteriolas y apenas influye en la conducción cardíaca. El verapamilo y el diltiazem, que no son dihidropiridinas, reducen además la frecuencia y la velocidad de conducción del impulso eléctrico a través del corazón. No es solo cuestión de potencia. Es una arquitectura molecular distinta la que reparte el efecto entre vaso y corazón de forma diferente en cada familia. Si desea profundizar en conceptos asociados al amlodipino, puede consultar:Qué es el amlodipino
Bloqueo del canal de calcio tipo L
Propiedades farmacocinéticas
Lugar del amlodipino entre los antagonistas del calcio
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre amlodipino?
¿Es lo mismo amlodipino que amlodipina?
¿Por qué se toma una sola vez al día?
¿Qué lo diferencia de otros calcioantagonistas como el verapamilo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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