DICCIONARIO MÉDICO
Aluminio
El aluminio (símbolo Al, número atómico 13) es el metal más abundante de la corteza terrestre y el tercer elemento en frecuencia tras el oxígeno y el silicio. No desempeña ninguna función biológica conocida en el ser humano. Su interés médico reside en la capacidad de acumularse en tejidos cuando la eliminación renal se ve comprometida, lo que puede provocar toxicidad ósea, hematológica y neurológica. Se trata de un metal ligero, dúctil y resistente a la corrosión gracias a la fina capa de óxido que se forma espontáneamente en su superficie. No se encuentra libre en la naturaleza: aparece combinado con oxígeno y silicio en minerales como la bauxita, de la que se extrae industrialmente desde finales del siglo XIX. Su baja densidad (aproximadamente un tercio de la del acero) y su maleabilidad lo han convertido en un material ubicuo en la industria alimentaria, farmacéutica y de construcción. El nombre procede del latín alumen, que designaba el alumbre, una sal doble de potasio y aluminio (sulfato de aluminio y potasio) empleada desde la Antigüedad como astringente, mordiente en tintorería y hemostático en heridas menores. La raíz latina conecta con el griego alydoimos («amargo»), alusión al sabor del mineral. En 1807, el químico británico Humphry Davy propuso el nombre alumium para el metal que sospechaba contenía la alúmina; en 1812 lo cambió a aluminum y poco después la comunidad científica británica añadió la terminación -ium para armonizarlo con el sodio, el potasio y el magnesio, todos bautizados por el propio Davy. La IUPAC adoptó oficialmente la forma aluminium, que en español se castellanizó como «aluminio». Toda persona está expuesta diariamente al aluminio. Los alimentos aportan la mayor parte de la ingesta (se estima entre 3 y 5 mg al día en una dieta occidental promedio), seguidos del agua potable, los utensilios de cocina, determinados antiácidos que contienen hidróxido de aluminio y algunos cosméticos como los antitranspirantes. Las sales de aluminio se utilizan además como adyuvantes en vacunas, donde potencian la respuesta inmunitaria frente al antígeno. En condiciones normales, el tubo digestivo absorbe una fracción muy pequeña del aluminio ingerido (entre el 0,1 % y el 0,4 %). La porción absorbida circula unida a la transferrina plasmática y se distribuye sobre todo al hueso, el pulmón, el hígado y el cerebro. El riñón es la vía principal de eliminación. Mientras la función renal se mantenga intacta, el balance entre entrada y salida es eficaz y las concentraciones tisulares permanecen bajas. El problema aparece cuando la excreción renal falla. En pacientes con insuficiencia renal crónica sometidos a diálisis, el aluminio presente en el agua empleada para preparar el líquido dializante, o el procedente de antiácidos con base de aluminio administrados para controlar la hiperfosfatemia, puede acumularse progresivamente en los tejidos. Los órganos diana son tres. En el hueso, el aluminio se deposita en el frente de mineralización e interfiere con el recambio óseo normal, dando lugar a una forma de osteodistrofia de bajo recambio (conocida históricamente como osteomalacia alumínica). A nivel hematológico, el metal inhibe varios pasos de la síntesis del grupo hemo y puede contribuir a una anemia microcítica. El tercer y más grave órgano diana es el cerebro: la encefalopatía por aluminio, descrita en los años setenta del siglo XX en pacientes en hemodiálisis, cursa con deterioro cognitivo progresivo, mioclonías y alteraciones del habla, y resultó letal en numerosos casos antes de que se generalizara el uso de agua purificada en las unidades de diálisis. La exposición ocupacional añade un riesgo diferente: la inhalación crónica de polvo de aluminio puede producir fibrosis pulmonar (aluminosis), una neumoconiosis descrita en trabajadores de fundiciones y de la industria pirotécnica. Desde la década de 1960 se ha debatido la posible relación entre la exposición al aluminio ambiental y la enfermedad de Alzheimer. Algunos estudios epidemiológicos sugirieron una asociación entre el contenido de aluminio del agua potable y la incidencia de demencia, y se han detectado depósitos de aluminio en placas neuríticas de cerebros de pacientes con Alzheimer. Sin embargo, hasta la fecha no se ha podido establecer una relación causal. Las principales agencias sanitarias (entre ellas la ATSDR del Departamento de Salud de los Estados Unidos) consideran que la evidencia disponible no permite afirmar que la exposición dietética habitual al aluminio sea un factor de riesgo para la enfermedad de Alzheimer en la población general. El debate sigue abierto en la literatura científica. Del latín alumen (alumbre), una sal mineral usada desde la Antigüedad. Humphry Davy propuso alumium en 1807 y lo modificó sucesivamente a aluminum y luego aluminium para ajustarlo a la nomenclatura de otros metales. En español se adoptó la forma «aluminio». No. No se le conoce ningún papel fisiológico en el ser humano ni en ningún otro mamífero. La cantidad de aluminio que migra del papel o de los utensilios de cocina a los alimentos es generalmente baja. En personas con función renal normal, esa cantidad se absorbe de forma marginal y se elimina por la orina sin consecuencias. Las autoridades sanitarias no han establecido una contraindicación general para el uso de recipientes de aluminio en la cocina, aunque sí recomiendan evitar el contacto prolongado con alimentos muy ácidos o muy salados, que favorecen la migración del metal. Hasta la fecha, las revisiones sistemáticas no han encontrado evidencia suficiente para afirmar esa relación causal. Ni el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos (DHHS) ni la Agencia de Protección Ambiental (EPA) han clasificado el aluminio como carcinógeno humano. Si desea profundizar en conceptos asociados al aluminio, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el aluminio
Absorción, distribución y eliminación en el organismo
Toxicidad por acumulación tisular
Aluminio y enfermedad de Alzheimer
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra aluminio?
¿Tiene el aluminio alguna función biológica?
¿Es peligroso cocinar con papel de aluminio?
¿Causan los antitranspirantes con aluminio cáncer de mama?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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