DICCIONARIO MÉDICO
Alambre de embolización
El alambre de embolización, denominado habitualmente coil en la práctica clínica, es un alambre metálico muy fino, con frecuencia de platino o nitinol, que se introduce por vía endovascular en el interior de un vaso sanguíneo o de una cavidad aneurismática con el objetivo de provocar su oclusión. Otros alambres médicos guían, fijan o cortan. El de embolización está diseñado para quedarse. Una vez depositado dentro del vaso, adopta una configuración helicoidal o tridimensional que enlentece el flujo sanguíneo local y promueve la formación de un trombo organizado. El resultado es la oclusión estable del segmento vascular, sin necesidad de una intervención quirúrgica abierta. El avance que transformó este campo fue el coil desprendible de Guglielmi (GDC, Guglielmi Detachable Coil). En 1991, el neurorradiólogo italiano Guido Guglielmi publicó los primeros casos de aneurismas intracraneales tratados con microcoils de platino que se liberaban mediante electrólisis controlada desde el extremo de un microalambre de acero inoxidable. Antes de ese momento, la cirugía abierta con clipaje era la única opción consolidada para excluir un aneurisma cerebral de la circulación. El coil de Guglielmi ofreció una alternativa menos invasiva que, con el tiempo, ha acabado siendo la técnica preferida en muchos centros para aneurismas seleccionados. Los coils de embolización actuales suelen combinar un núcleo de platino (por su radiopacidad y su inercia biológica) con recubrimientos de polímeros o fibras sintéticas que aceleran la respuesta trombótica local. Algunos incorporan aleaciones con memoria de forma, como el nitinol, que permiten al coil recuperar una geometría tridimensional compleja al salir del microcatéter, ocupando así un volumen mayor dentro del saco aneurismático. No es un proceso instantáneo. El coil reduce el flujo, la sangre estancada coagula, y con el tiempo el trombo se organiza y se incorpora a la pared vascular. La eficacia de la oclusión depende del porcentaje del volumen aneurismático que los coils consiguen rellenar y de la geometría del cuello del aneurisma, que determina si la sangre puede seguir entrando en la cavidad a pesar del empaquetamiento. Sí. El platino es biológicamente inerte y no necesita retirarse. Con el tiempo, el trombo que se forma alrededor del coil se incorpora a la pared del vaso. No. Un stent mantiene un vaso abierto; un coil lo cierra. Las funciones son opuestas, aunque en ocasiones se utilizan de forma combinada: un stent en la arteria principal puede servir de malla de contención para evitar que los coils depositados dentro del aneurisma se desplacen hacia la luz del vaso. No. Los coils de embolización también se usan para controlar hemorragias de origen visceral, para ocluir malformaciones arteriovenosas en distintas localizaciones y para cerrar vasos nutricios de tumores hipervascularizados antes de la cirugía. La neurorradiología intervencionista fue el primer campo de aplicación masiva, pero la técnica se ha extendido a prácticamente todas las especialidades con componente vascular. Si desea profundizar en conceptos asociados al alambre de embolización, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el alambre de embolización
Materiales y mecanismo de la oclusión
Preguntas frecuentes
¿El coil de embolización se queda permanentemente en el cuerpo?
¿Es lo mismo un coil que un stent?
¿Solo se emplea en aneurismas cerebrales?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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