DICCIONARIO MÉDICO
Adiponecrosis
La adiponecrosis es la destrucción patológica de las células del tejido adiposo, con liberación de ácidos grasos y una reacción inflamatoria local que puede evolucionar hacia la formación de jabones cálcicos. El término se emplea como sinónimo culto de necrosis grasa y de esteatonecrosis. El vocablo procede de la combinación del prefijo latino adipo- (del latín adeps, adipis, «grasa, sebo») con el griego νέκρωσις (nékrōsis, «mortificación»), derivado a su vez de νεκρός (nekrós, «muerto»). Designa, en sentido estricto, la necrosis de cualquier depósito de grasa corporal, sea subcutáneo, visceral o mesentérico. Cuando las lipasas activadas entran en contacto con los adipocitos, hidrolizan los triglicéridos almacenados en su interior. Los ácidos grasos libres resultantes reaccionan con iones de calcio del líquido intersticial y forman depósitos de jabones cálcicos, un proceso que la anatomía patológica clásica denomina saponificación. Macroscópicamente, las zonas afectadas adquieren un aspecto blanquecino, opaco, fácilmente reconocible en la cirugía abdominal o en la autopsia. El escenario más frecuente es la pancreatitis aguda: las enzimas pancreáticas que escapan al parénquima digieren la grasa peripancreática y, en casos graves, la grasa del epiplón y del mesenterio. Fuera del abdomen, la adiponecrosis aparece tras traumatismos directos sobre tejidos ricos en grasa (mama, nalgas, muslos) y, con menor frecuencia, después de procedimientos quirúrgicos o inyecciones subcutáneas. En el recién nacido existe una forma particular, la adiponecrosis neonatorum, condicionada por la composición especial de la grasa subcutánea neonatal. El resultado histológico varía según la localización y la cronología. En fases tempranas predomina un infiltrado inflamatorio agudo con macrófagos espumosos; en fases tardías, la fibrosis y la calcificación pueden generar nódulos palpables que, sobre todo en la mama, obligan a descartar una lesión maligna mediante imagen o biopsia. Del latín adeps («grasa») y del griego nékrōsis («mortificación, muerte tisular»). Es un término híbrido grecolatino, habitual en la nomenclatura médica del siglo XIX, que equivale al castellano «necrosis grasa» y al griego puro «esteatonecrosis» (de στέαρ, stéar, «sebo»). Sí. Ambas voces designan el mismo proceso patológico. La diferencia es exclusivamente etimológica: adiponecrosis combina una raíz latina con una griega, mientras que esteatonecrosis emplea dos raíces griegas. En la práctica clínica se usan indistintamente, aunque «necrosis grasa» es la forma más extendida en español. Estrictamente, sí. No se trata de un proceso tumoral ni tiene capacidad de diseminación. El problema clínico radica en que los nódulos que deja pueden confundirse con masas malignas en la exploración física o en las pruebas de imagen, sobre todo en la mama. Si desea profundizar en conceptos asociados a la adiponecrosis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la adiponecrosis
Contextos clínicos habituales
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra adiponecrosis?
¿Es lo mismo adiponecrosis que esteatonecrosis?
¿La adiponecrosis es una lesión benigna?
Referencias
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