DICCIONARIO MÉDICO
Aceite yodado
El aceite yodado es una preparación medicinal en la que el yodo se fija de forma estable a los ácidos grasos de un aceite vegetal —tradicionalmente, el de semilla de amapola—. Resulta así un líquido oleoso, viscoso y radioopaco que tiene dos aplicaciones bien distintas: como medio de contraste en determinados estudios radiológicos y como vehículo lento para administrar yodo en zonas con deficiencia nutricional. El producto comercial clásico es el Lipiodol, sintetizado en 1901. Bajo este nombre se designa una familia muy reducida de compuestos: ésteres etílicos de los ácidos grasos del aceite de semilla de amapola en los que se han incorporado átomos de yodo a las posiciones de los dobles enlaces de las cadenas. El resultado, a diferencia del yodo molecular o de las sales de yoduro, no se disuelve en agua. Es un aceite. Pesa más que el agua (densidad próxima a 1,28 g/cm³, según la formulación), tiene color pajizo y se mantiene radioopaco gracias a su elevado contenido en yodo —entre el 38 % y el 48 % del peso total—. La sinonimia comercial e histórica es importante. Lipiodol es la marca registrada original —acrónimo de lipide + iodine + ol—, sintetizada por Marcel Guerbet en París en 1901. Lipiodol Ultra Fluide designa la versión transesterificada de menor viscosidad introducida en 1960. Ethiodol fue el nombre comercial estadounidense durante décadas. En la nomenclatura química internacional figura como ethiodized oil o iodized poppy seed oil. La OMS lo cataloga simplemente como iodised oil. La historia del aceite yodado tiene un giro elegante. Lo sintetizó en 1901 Marcel Guerbet, farmacéutico francés, junto a Laurent Lafay, en la Escuela de Farmacia de París. El propósito inicial era terapéutico: disponer de un vehículo capaz de liberar yodo lentamente en el organismo, para uso en la deficiencia de yodo y otras afecciones tiroideas. El producto se comercializó como Lipiodol Lafay y se usó durante dos décadas para esa indicación. Entonces llegó 1921. Dos radiólogos franceses, Jean-Athanase Sicard y Jacques Forestier, lo inyectaron en el canal medular y comprobaron que dibujaba con nitidez la silueta del espacio subaracnoideo en una radiografía. Acababan de inventar la mielografía positiva. El hallazgo fue accidental —el Lipiodol estaba allí porque se usaba en otras indicaciones— pero abrió la era de los contrastes yodados en radiología. Durante los cuarenta años siguientes el aceite yodado fue contraste de referencia en mielografías, sialografías, broncografías e histerosalpingografías. Su declive llegó con los hidrosolubles. Los contrastes acuosos —más rápidos de eliminar, menos propensos a producir aracnoiditis crónica y émbolos oleosos— relegaron al aceite yodado a usos muy específicos a partir de los años setenta. Pero el Lipiodol no desapareció. Reapareció en 1981 cuando el oncólogo japonés Sadanobu Konno descubrió que, al inyectarlo en la arteria hepática, quedaba retenido selectivamente en los tumores del hígado durante meses. Esa propiedad —retención preferente en el hepatocarcinoma— abrió una segunda vida: la del aceite yodado como vehículo en oncología intervencionista. Y la primera, la suplementación de yodo, también volvió en los años ochenta con las campañas internacionales contra el bocio endémico. Que el aceite yodado funcione como medio de contraste se debe a su densidad atómica de yodo, que absorbe la radiación X y produce una imagen radioopaca claramente diferenciable del tejido circundante. Comparado con los contrastes hidrosolubles, el aceite tiene tres rasgos que en ciertas situaciones resultan ventajosos: permanece más tiempo en el lugar donde se ha inyectado, no atraviesa membranas con la misma rapidez y se acumula en estructuras grasas y en algunos tumores. Eso lo hace adecuado cuando se necesita visualizar lentamente una estructura o cuando se busca depósito selectivo en un tejido concreto. Las indicaciones radiológicas vigentes son básicamente tres. La linfografía —estudio del sistema linfático mediante canulación de un vaso aferente— sigue empleando aceite yodado porque los contrastes hidrosolubles difunden fuera del vaso linfático antes de que la imagen pueda completarse. La histerosalpingografía oleosa, en el estudio de la permeabilidad tubárica en infertilidad, ha vuelto a usarse de forma selectiva tras estudios que sugieren un beneficio sobre la fertilidad asociado al propio paso del aceite por la trompa. Y la quimioembolización transarterial hepática combina el aceite yodado con agentes farmacológicos en el manejo del hepatocarcinoma: el aceite arrastra la medicación al tumor, queda retenido y permite además seguir la lesión por imagen durante meses. Aplicaciones antes habituales han caído en desuso. La mielografía oleosa, paradigma del contraste yodado en su época, se abandonó cuando los agentes hidrosolubles no iónicos demostraron menos complicaciones neurológicas. La sialografía y la broncografía con aceite también pertenecen al pasado. Quedan, eso sí, depósitos antiguos de Lipiodol que aparecen incidentalmente en estudios de imagen actuales en pacientes mayores —pequeñas gotas radioopacas, persistentes durante décadas, que pueden confundir si no se reconoce su origen—. La indicación original, la que motivó la síntesis del producto, ha terminado siendo la más universal. La deficiencia de yodo sigue afectando a millones de personas en zonas alejadas del mar, donde la yodación universal de la sal de mesa —medida de elección a escala poblacional— resulta difícil de implementar de forma rápida. En esos contextos, una dosis única de aceite yodado, administrada por vía oral o intramuscular, libera el oligoelemento de manera lenta durante meses o incluso años, según la presentación. La OMS incluye la "iodised oil" en su Lista Modelo de Medicamentos Esenciales bajo el epígrafe del yodo, junto al yoduro potásico. El producto se presenta habitualmente como cápsulas blandas para administración oral o como solución inyectable IM de 480 mg de yodo por mililitro. La dosis se calibra por edad y por gravedad del déficit. Es la opción cuando la yodación de la sal todavía no ha llegado, cuando la población vive en aldeas dispersas o cuando se atiende a mujeres embarazadas y niños pequeños en zonas de cretinismo endémico —los grupos de mayor sensibilidad biológica al déficit de yodo—. Los detalles posológicos y las contraindicaciones específicas se manejan en los protocolos de programas de salud pública, no en una entrada de diccionario. La familia de los contrastes iodados es amplia, y conviene situar al aceite yodado dentro de ella. La gran división es entre contrastes hidrosolubles, derivados del ácido benzoico tri-yodado (yodixanol, iopamidol, iohexol, iomeprol y otros), que se administran por vía intravenosa para tomografía computarizada, urografía y angiografía, y se eliminan por vía renal en horas; y los contrastes liposolubles, donde el aceite yodado es prácticamente el único representante en uso. Los primeros son la abrumadora mayoría de los contrastes yodados que se emplean hoy. El aceite yodado es la excepción: una herramienta minoritaria pero insustituible en sus aplicaciones específicas. No debe confundirse, por otra parte, con el yodo antiséptico (povidona yodada, tintura de yodo) ni con el radioyodo, los isótopos radiactivos del yodo aplicados en patología tiroidea. El aceite yodado contiene yodo estable, no radiactivo, en cantidades farmacológicas; los radioisótopos son cantidades trazadoras o terapéuticas de un átomo concreto, sin vehículo oleoso. Aunque comparten la palabra "yodo" en su nombre, son productos completamente distintos en composición y propósito. Es un acrónimo construido por Marcel Guerbet en 1901: lip- por lípido (la fracción grasa, del griego λίπος, "grasa"), -iod- por el yodo incorporado y -ol, sufijo que indica forma oleosa. Tres palabras condensadas en cinco sílabas. La marca aún la mantiene la empresa Guerbet, fundada en 1926 por André Guerbet, hijo de Marcel. Ambas. La Real Academia Española recomienda "yodo" y, en consecuencia, "yodado", grafía dominante en el español médico actual. "Iodo" e "iodado" son la forma culta, más cercana al griego ἰώδης y al término científico internacional, y todavía aparecen en la literatura química y farmacológica. Da igual cuál se utilice: el concepto es el mismo, las dos formas figuran en el diccionario académico. Porque en ciertos contextos —linfografía, embolización transarterial hepática, histerosalpingografía en algunas indicaciones de infertilidad— la propiedad de ser oleoso y persistente lo hace más útil que los hidrosolubles. El contraste acuoso difunde rápido y desaparece; el oleoso se queda donde se le pone y permite seguimiento posterior. No es un anacronismo, es una elección técnica. Mucha. En zonas donde la yodación universal de la sal no llega o tarda en llegar, una sola dosis oral o intramuscular de aceite yodado cubre las necesidades durante meses o años. La OMS lo emplea desde los años ochenta como herramienta puente en programas de erradicación del bocio endémico, sobre todo en mujeres embarazadas y niños pequeños, y figura en su Lista Modelo de Medicamentos Esenciales. No. La povidona yodada es un complejo soluble en agua de yodo molecular con un polímero (la povidona), de uso antiséptico tópico. El aceite yodado es un compuesto oleoso, no acuoso, con yodo unido covalentemente a cadenas de ácidos grasos, y se usa por vía interna como contraste o suplemento. Comparten el elemento; el resto es distinto. Si desea profundizar en conceptos asociados al aceite yodado, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el aceite yodado
Marcel Guerbet y un descubrimiento que cambió dos veces de uso
Aplicación como medio de contraste radiológico
Suplementación de yodo y salud pública
Diferenciación con otros contrastes yodados
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre Lipiodol?
¿Se escribe yodado o iodado?
¿Por qué se sigue usando un contraste tan antiguo en algunas pruebas?
¿Qué relación tiene el aceite yodado con las campañas internacionales contra el bocio?
¿Es lo mismo el aceite yodado que la povidona yodada?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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