DICCIONARIO MÉDICO

Linfografía

La linfografía es la técnica de diagnóstico por imagen que permite visualizar los vasos y los ganglios linfáticos tras introducir en el organismo una sustancia que los hace visibles, ya sea un contraste opaco a los rayos X o un trazador radiactivo. Con ella se estudia la anatomía y el drenaje del sistema linfático, una red que de otro modo resulta prácticamente invisible en las exploraciones radiológicas convencionales.

Qué es la linfografía

La palabra combina el griego lympha, tomado a su vez del latín lympha (agua clara), con el elemento -grafía, del griego graphḗ (acción de escribir o registrar). El término designa, de forma literal, el registro gráfico de lo linfático. Bajo ese nombre se agrupan varios procedimientos que comparten un objetivo común: hacer visible sobre una imagen aquello que circula por los conductos linfáticos y se detiene en sus ganglios.

El sistema linfático transporta un líquido claro, la linfa, desde los tejidos hacia el torrente sanguíneo, y filtra por el camino sustancias extrañas y células a través de los ganglios. Sus vasos son finos y translúcidos. No captan de forma natural el contraste que sí opacifica arterias y venas, de modo que estudiarlos exige introducir en ellos, o en el tejido que drenan, un material que los delate ante la cámara o el aparato de rayos.

Fundamento de la técnica

Existen dos grandes maneras de lograr esa visualización. En la variante radiológica clásica se canaliza directamente un vaso linfático, casi siempre en el dorso del pie, y se inyecta a través de él un contraste yodado oleoso que asciende por la red y dibuja vasos y ganglios en las radiografías. Para localizar ese vaso, tan fino que a simple vista pasa desapercibido, antes se inyecta un colorante azul en la piel entre los dedos: al teñirse, los linfáticos se vuelven identificables y el radiólogo puede cateterizarlos.

La segunda vía sustituye el contraste yodado por un radiofármaco, una sustancia marcada con un isótopo que se deposita en el intersticio y es captada por los vasos linfáticos. Una gammacámara detecta entonces la radiación y compone la imagen. Esta modalidad, conocida como linfografía isotópica o linfogammagrafía, no necesita canalizar ningún vaso y resulta mucho menos molesta para quien se somete a ella. Una tercera opción, más reciente, emplea la resonancia magnética con medios de contraste específicos y prescinde por completo de la radiación ionizante.

Modalidades y evolución

La linfografía tal como hoy se entiende nació en 1952, cuando el cirujano británico John Kinmonth describió el modo de canalizar un linfático del pie e inyectar en él contraste para estudiar el linfedema de las extremidades. Antes se habían ensayado abordajes indirectos, como la inyección de material radiopaco directamente en ganglios palpables, un método que Carvalho había introducido en 1931 con el nombre de linfadenografía. La aportación de Kinmonth convirtió una curiosidad de laboratorio en una herramienta clínica reproducible.

Durante décadas fue el único modo de mirar dentro de la red linfática. Su papel, sin embargo, cambió. La aparición de la tomografía computarizada, la resonancia magnética y las técnicas isotópicas relegó la linfografía con contraste directo a un segundo plano, porque era laboriosa, incómoda y llevaba dos jornadas completar. Hoy la modalidad radiológica clásica se reserva para situaciones concretas, entre ellas el estudio de fugas de linfa y ciertos linfoceles, donde además del diagnóstico puede tener un efecto terapéutico. Las variantes isotópica y por resonancia han asumido buena parte de las indicaciones cotidianas.

Diferencia entre linfografía y linfangiografía

Ambos términos suelen usarse como sinónimos, y en la práctica clínica española se emplean casi indistintamente. Conviene, aun así, matizar el sentido de cada raíz. Linfografía es el término más amplio: alude al registro por imagen de cualquier parte del sistema linfático, vasos o ganglios. Linfangiografía incorpora el elemento angio- (vaso), de manera que subraya de forma específica la visualización de los conductos linfáticos. Cuando el estudio se centra en los ganglios se ha hablado también de linfadenografía. La mayoría de fuentes tratan linfografía y linfangiografía como equivalentes, y así aparece recogido en los diccionarios médicos.

Preguntas frecuentes

¿De dónde procede la palabra linfografía?

Del latín lympha, agua clara, que da nombre a la linfa y a su sistema, unido al griego -grafía, que significa registrar o representar gráficamente. La suma describe la representación por imagen de lo linfático.

¿Es lo mismo linfografía que linfogammagrafía?

No exactamente. La linfogammagrafía es una de las variantes de la linfografía, la que utiliza un trazador radiactivo y una gammacámara en lugar de contraste yodado y rayos X. Toda linfogammagrafía es una linfografía, pero no toda linfografía se realiza con isótopos.

¿Sigue utilizándose la linfografía con contraste?

Se usa poco. Las técnicas no invasivas, como la tomografía, la resonancia y la variante isotópica, han desplazado a la linfografía con contraste directo en la mayoría de las indicaciones. Persiste, eso sí, en contextos muy concretos, como el estudio y tratamiento de determinadas fugas de linfa, donde conserva utilidad diagnóstica y terapéutica.

¿Qué tipo de imagen produce?

Un linfograma, es decir, la representación de los vasos y ganglios linfáticos opacificados. Según la modalidad, será una radiografía, una serie de imágenes gammagráficas o un estudio de resonancia.

Referencias

  1. Radiological Society of North America. Linfogammagrafía. RadiologyInfo.org. Disponible en: https://www.radiologyinfo.org/es/info/lympho
  2. MedlinePlus en español. Sistema linfático. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/002247.htm
  3. Wallace S, Jackson L, Schaffer B, et al. Lymphangiograms: their diagnostic and therapeutic potential. Radiology. 1961;76(2):179-199. Disponible en: https://doi.org/10.1148/76.2.179
  4. Lon Colvée S, Gómez Peña S, Armijo Astrain J, et al. Linfografía: diagnóstico y tratamiento de fugas linfáticas y linfoceles en Radiología Intervencionista. SERAM. 2024. Disponible en: https://piper.espacio-seram.com/index.php/seram/article/view/10962

Entradas relacionadas

  • Linfográfico: adjetivo que califica todo lo relativo a la linfografía, como el estudio o el patrón de imagen obtenido.
  • Linfograma: imagen concreta que se obtiene al realizar una linfografía.
  • Linfático: relativo a la linfa y al sistema de vasos y ganglios que la transportan.
  • Linfedema: acumulación de linfa por alteración del drenaje, una de las indicaciones históricas de la linfografía.

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