DICCIONARIO MÉDICO
Acarodermatitis
La acarodermatitis es la inflamación de la piel causada por ácaros. El término se aplica sobre todo a las reacciones que provocan los ácaros de aves, roedores y mascotas cuando pican a una persona de forma ocasional, y a la dermatitis alérgica por ácaros de alimentos almacenados. Es una de las formas en que la acariasis se manifiesta en la piel. No hay un agente único: el cuadro depende del ácaro implicado. El nombre se forma con tres piezas: la raíz griega ἀκαρί (akarí, ácaro), δέρμα (dérma, piel) y el sufijo -itis, que significa inflamación. En la clasificación internacional de enfermedades (CIE-10) figura entre las «otras acariasis», una categoría de la que queda fuera la sarna, que tiene código propio. Es un término descriptivo, no una enfermedad con un agente único. Lo que une a los casos es una piel inflamada por la acción de un ácaro, ya sea una picadura o una reacción alérgica. Los ácaros implicados suelen ser ectoparásitos de aves, roedores, gatos o perros que de forma ocasional pican a una persona, o ácaros que infestan materiales vegetales y alimentos almacenados. Tras la picadura el ácaro se desprende y cae, así que rara vez se encuentra sobre la piel, y la reacción cutánea suele aparecer con retraso. La otra vía no pasa por la picadura. Varias especies de ácaros contaminan los granos almacenados, el queso y otros alimentos; no pican, pero las personas pueden sensibilizarse a sus alérgenos o a sus productos de desecho y desarrollar una dermatitis alérgica, el llamado prurito del almacenero. Dermanyssus gallinae, el ácaro rojo de las aves, infesta pollos, pavos, palomas, canarios y distintas aves silvestres. Se alimenta de sangre por la noche y abandona al ave durante el día. También pica a las personas, aunque no puede sobrevivir en ellas ni infestarlas. Una revisión sobre este ácaro describe una incidencia creciente en entornos urbanos de Europa, y en el hospital Henri Mondor, en Francia, se documentó un caso de dermatitis adquirida en el propio centro cuyo origen fue un nido de palomas abandonado junto a una ventana. Las niguas, o ácaros de la cosecha, son larvas que muerden, se alimentan en la piel y se desprenden después. No excavan. El prurito que causan es especialmente intenso, más que el de la mayoría de las picaduras de ácaros. Pueden picar también los ácaros de roedores, gatos, perros (sobre todo cachorros) y conejos. Y el ácaro de la paja, Pyemotes tritici, parásito de insectos de cuerpo blando que vive en semillas, paja y heno, pica con frecuencia a quienes manipulan ese material: el riesgo es mayor en quienes trabajan en graneros, manejan semillas de césped o heno o preparan arreglos de plantas secas. Aparte están los ácaros que sí se instalan en la piel: Sarcoptes, el de la sarna, y Demodex, que causa una dermatitis parecida a la sarna. En la sarna la hembra del ácaro excava justo debajo de la piel y allí permanece. En la mayoría de las acarodermatitis, en cambio, el ácaro pica de paso y se va. Los ácaros del polvo doméstico no muerden: se alimentan de las células de piel descamadas que quedan en almohadas, colchones y suelos. Muchas personas desarrollan hipersensibilidad pulmonar a los alérgenos de su exoesqueleto y de sus heces, de modo que la alergia a estos ácaros es respiratoria (rinitis y asma) y no cutánea. Las picaduras que se atribuyen a la ropa de cama pueden deberse a chinches. Se compone de akarí (ácaro), dérma (piel) e -itis (inflamación): inflamación de la piel por ácaros. La raíz griega ἀκαρί llegó al español a través del latín científico acarus, según la Real Academia Española. No. La sarna tiene su propio código en la CIE-10 y la causa un ácaro, Sarcoptes scabiei, que excava bajo la piel. De animales y de materiales almacenados. Entre los animales figuran las aves, sobre todo gallinas y palomas, los roedores, los gatos, los perros y los conejos. Entre los materiales, la paja, el heno y las semillas, además de los granos y el queso almacenados. Por eso muchos casos se relacionan con el trabajo o con el contacto con animales: quien maneja pollos vivos, tiene aves de mascota o un nido de pájaros en casa está más expuesto. Los del polvo doméstico no pican, y lo que provocan en personas sensibles es una hipersensibilidad pulmonar. Los ácaros de los alimentos almacenados sí pueden causar una dermatitis alérgica, aunque tampoco pican. Si desea profundizar en conceptos asociados a la acarodermatitis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la acarodermatitis
Cómo se produce la reacción cutánea
Principales ácaros implicados
Diferenciación con la sarna y con la alergia a los ácaros del polvo
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra acarodermatitis?
¿Es lo mismo que la sarna?
¿De dónde salen los ácaros que la causan?
¿Los ácaros del polvo provocan acarodermatitis?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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