DICCIONARIO MÉDICO
Abulia
La abulia es la pérdida o la disminución grave de la voluntad, la iniciativa y el impulso para actuar, hablar o pensar. No se debe a que el paciente no pueda hacer algo por una discapacidad cognitiva o física: lo que falta es el arranque. Se sitúa en el espectro de los trastornos de motivación disminuida, junto a la apatía y el mutismo acinético. El Diccionario de signos neurológicos, citado por StatPearls, la define como un «síndrome de hipofunción»: falta de iniciativa, de espontaneidad y de impulso, con lentitud del pensamiento y embotamiento de la respuesta emocional y de la respuesta a los estímulos externos. El diccionario académico lo resume en tres palabras: pasividad, desinterés y falta de voluntad. Procede del griego ἀβουλία (aboulía), que combina el prefijo privativo a- y boulḗ («voluntad»), es decir, «sin voluntad». Se conoce desde 1838, y a lo largo del tiempo se han empleado como equivalentes apatía, acinesia psíquica, pérdida de la autoactivación psíquica y atimia, lo que ha complicado deslindarla de los cuadros vecinos. En español, el Diccionario histórico de la RAE la documenta en 1895, en el Diccionario enciclopédico de Zerolo y en los Ensayos de Unamuno. Salió pronto del ámbito médico: el ensayo del cambio de siglo la usó para hablar de un país entero. Se atribuye a un mal funcionamiento de los circuitos que dependen de la dopamina. Una lesión en cualquier punto del núcleo centromedial de los circuitos frontales-subcorticales, desde los lóbulos frontales hasta el tronco del encéfalo, puede producirla. La corteza cingulada anterior es la localización más frecuente, por un infarto de la arteria cerebral anterior; las lesiones de los ganglios basales y del tálamo se explican por diasquisis, el fenómeno por el que el daño en una región altera la función de otra lejana pero conectada con ella. Entre las causas descritas están el traumatismo craneoencefálico, la enfermedad de Parkinson, los tumores del lóbulo frontal y alteraciones metabólicas como la hipoxia. Un detalle desconcierta a quien la observa por primera vez: el llamado efecto telefónico de Miller Fisher. Algunos pacientes con abulia, que apenas hablan cara a cara, mantienen por teléfono una conversación larga, fluida y animada. StatPearls distingue una forma menor, equivalente a la apatía, y una forma mayor, el mutismo acinético. En la menor, el paciente cumple lo que otros le piden y participa en las actividades que otros organizan, pero no inicia planes propios; dice poco por iniciativa suya y responde de manera breve cuando le hablan. Algunos cuentan proyectos con entusiasmo y nunca los ponen en marcha: la iniciativa se ha separado de la voluntad. En la forma mayor no inicia nada, ni siquiera hablar o comer, y puede necesitar cuidados personales completos. Tiene los ojos abiertos y puede seguir objetos con la mirada, hace movimientos breves y, a veces, responde con monosílabos adecuados. La depresión se define por un ánimo triste persistente y por pensamientos negativos, rasgos que no caracterizan a la abulia. Tampoco es lo mismo que la anhedonia, la incapacidad de sentir placer, ni que la astenia, la falta de energía física. Del griego ἀβουλία: a- («sin») y boulḗ («voluntad»). La RAE la define como pasividad, desinterés o falta de voluntad. En el uso corriente, sí: el diccionario académico da apatía como sinónimo de abulia, y la literatura médica emplea ambos términos de forma intercambiable. Con más precisión, StatPearls reserva la apatía para la forma menor de la abulia. La diferencia con la forma mayor, el mutismo acinético, es de grado. En la menor el paciente responde cuando se le pregunta y participa si otros lo organizan; en la mayor no inicia ni siquiera hablar o comer. Porque en su Idearium español la propuso como el diagnóstico de lo que, según él, sufrían los españoles: una enfermedad a la que llamó «no-querer» o, en términos científicos, aboulía. Era un uso figurado, no clínico. Ortega y Gasset le replicó en 1908 que solo se puede hablar de abulia cuando se ha comprobado que las funciones de representación son normales. No. La depresión cursa con ánimo triste persistente y pensamientos negativos. La abulia puede confundirse con el enlentecimiento psicomotor de la depresión, y por eso se ha llamado a veces seudodepresión.Qué es la abulia
Circuitos frontales-subcorticales y dopamina
Apatía, abulia y mutismo acinético
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra abulia?
¿Abulia y apatía son lo mismo?
¿Por qué Ganivet habló de abulia española?
¿Es lo mismo abulia que depresión?
Referencias
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