DICCIONARIO MÉDICO
Anhedonia
La anhedonia es la incapacidad para experimentar placer en actividades que antes resultaban gratificantes. Se considera un fenómeno transdiagnóstico: aparece en diversos trastornos psiquiátricos y neurológicos, y la neurociencia actual la vincula a alteraciones en los circuitos cerebrales de recompensa. El término procede de la partícula privativa griega ἀν- (an-, «sin», «carencia de») y del sustantivo ἡδονή (hēdonḗ, «placer», «deleite»). De esa misma raíz derivan hedonismo y hedónico, voces que remiten a la capacidad humana de experimentar goce. La anhedonia, por tanto, nombra su ausencia. Fue el psicólogo francés Théodule-Armand Ribot quien acuñó el concepto en 1896, dentro de su obra La psychologie des sentiments. Ribot lo definió como la incapacidad patológica de percibir placer en cualquiera de sus formas, y lo distinguió de la mera tristeza o del desinterés pasajero. A partir de los trabajos de Donald Klein en 1974, la psiquiatría anglosajona adoptó la anhedonia como criterio clínico relevante, y hoy figura en los principales sistemas de clasificación: es uno de los dos criterios cardinales del trastorno depresivo mayor en el DSM-5 (junto con el ánimo deprimido) y forma parte de las manifestaciones negativas recogidas en la descripción de la esquizofrenia. Para entender la anhedonia conviene situar primero qué ocurre cuando un cerebro sano procesa una experiencia placentera. La investigación de las últimas décadas ha descrito tres fases en ese procesamiento: la anticipación del placer (lo que la literatura en inglés llama wanting), la experiencia hedónica en sí (liking) y el aprendizaje asociativo que vincula un estímulo a su recompensa (learning). Cada fase moviliza regiones y neurotransmisores parcialmente distintos. La anticipación depende en buena medida de la señalización dopaminérgica en el estriado ventral y el núcleo accumbens. Cuando esa señalización se amortigua, la persona deja de sentir el impulso de buscar actividades que antes le resultaban atractivas, aunque si alguien la coloca frente a la experiencia todavía podría disfrutarla parcialmente. La experiencia hedónica propiamente dicha involucra más a los opioides endógenos y al sistema endocannabinoide, con puntos de activación que los neurocientíficos han bautizado como hedonic hotspots (algo así como «puntos calientes del placer»), localizados en regiones concretas del globo pálido ventral y la corteza orbitofrontal. No siempre fallan las tres fases a la vez. Hay personas que conservan la capacidad de disfrutar si se les presenta el estímulo, pero han perdido el impulso de buscarlo. Es lo que algunos autores llaman anhedonia motivacional. Otras no obtienen placer ni siquiera durante la experiencia: anhedonia consumatoria. La clasificación más extendida distingue la anhedonia según el ámbito al que afecta. La anhedonia física se refiere a la pérdida de placer en sensaciones corporales: el sabor de la comida, el contacto físico, la música, un paisaje que antes conmovía. La anhedonia social implica que el contacto con otras personas ha dejado de resultar gratificante: conversaciones, reuniones familiares o la compañía de amigos se vuelven indiferentes o incluso molestos. En 1976, L. Chapman y M. Raulin diseñaron escalas separadas para cada una de estas dos formas. Décadas más tarde, la Escala de Placer de Snaith-Hamilton (SHAPS), más breve y manejable, se convirtió en la herramienta de referencia para medir el tono hedónico en la práctica clínica e investigadora. La apatía comparte con la anhedonia la falta de iniciativa, pero su núcleo es la ausencia de motivación, no necesariamente la de placer. Una persona apática puede no emprender nada, y sin embargo experimentar cierto agrado si finalmente participa en una actividad. En la anhedonia la motivación también cae, pero lo que desaparece de raíz es la capacidad hedónica. Con la abulia sucede algo parecido: designa una disminución marcada de la voluntad para actuar. No implica por fuerza que el placer se haya extinguido; sencillamente, el impulso volitivo no alcanza para traducir el deseo en acción. La alexitimia plantea un problema diferente: es la dificultad para identificar y describir las propias emociones. Quien la padece no sabe poner nombre a lo que siente, pero eso no significa que su capacidad de sentir placer esté abolida. El embotamiento afectivo merece mención aparte. Se describe como una reducción global de la intensidad emocional, no solo del placer. La persona percibe que todas sus emociones se han aplanado. En la anhedonia, la pérdida es selectiva: afecta al polo hedónico mientras otras respuestas emocionales (tristeza, ansiedad, irritabilidad) pueden permanecer intactas o incluso intensificarse. Del griego ἀν- (an-, «sin») y ἡδονή (hēdonḗ, «placer»). La acuñó en 1896 el psicólogo francés Théodule-Armand Ribot en su tratado sobre la psicología de los sentimientos, para nombrar la incapacidad patológica de experimentar placer. No. Son fenómenos distintos que pueden coexistir o presentarse por separado. La tristeza es una emoción dolorosa pero conserva la capacidad de sentir; la anhedonia suprime específicamente la vertiente placentera de la experiencia. Hay personas con anhedonia que no se describen como tristes, sino como vacías o indiferentes ante todo lo que les rodea. No. Es frecuente en la depresión mayor, donde constituye uno de los dos criterios cardinales según el DSM-5, pero también forma parte de la sintomatología negativa de la esquizofrenia, de ciertos trastornos relacionados con el uso de sustancias, de la enfermedad de Parkinson y de otras entidades neurológicas. Los investigadores la consideran un fenómeno transdiagnóstico: no pertenece en exclusiva a ningún trastorno. Depende del subtipo. Cuando predomina la anhedonia motivacional (déficit de anticipación), es posible que la persona obtenga algo de placer una vez inmersa en la actividad, pero le falta el impulso para buscarla por sí misma. Si predomina la forma consumatoria, ni siquiera participando se recupera la experiencia hedónica. Si desea profundizar en conceptos asociados a la anhedonia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la anhedonia
Neurobiología del circuito de recompensa
Formas clínicas
Diferenciación con otros conceptos afines
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra anhedonia?
¿Anhedonia y tristeza son lo mismo?
¿Solo aparece en la depresión?
¿Puede una persona con anhedonia disfrutar de algo si se la «obliga» a participar?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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