DICCIONARIO MÉDICO
Absceso de Bartholino
El absceso de Bartholino es una colección de pus que se forma en el interior de una glándula de Bartolino cuando el quiste originado por la obstrucción de su conducto excretor se sobreinfecta. Afecta casi exclusivamente a mujeres en edad reproductiva, con un pico entre la segunda y la cuarta décadas de la vida, y constituye una de las urgencias ginecológicas más frecuentes en los servicios de ginecología. Las glándulas de Bartolino —también llamadas glándulas vestibulares mayores— son dos pequeñas estructuras de tipo exocrino situadas a ambos lados del introito vaginal, en la profundidad del tercio posterior de los labios mayores. Cada una drena su secreción mucosa lubricante a través de un conducto de unos dos centímetros que se abre en el surco que forman el himen y la cara interna del labio menor. En condiciones normales ni la glándula ni el conducto son palpables. Cuando ese conducto se obstruye —por un tapón de moco espeso, por inflamación local o por un microtraumatismo— la secreción se acumula y la glándula se distiende, dando lugar a un quiste de Bartolino. El quiste en sí no es un absceso: contiene moco estéril, suele ser indoloro y puede persistir durante meses o años sin dar mayores molestias. El absceso aparece cuando ese contenido retenido se coloniza por bacterias y se transforma en pus. La transición puede ser rápida, a veces en cuestión de dos o tres días. La denominación combina dos etimologías. "Absceso" procede del latín abscessus, participio de abscedĕre (ab-, "separación", y cedĕre, "retirarse"): en la medicina clásica aludía a la materia que "se aparta" del flujo normal del organismo y se acumula en un espacio cerrado. El término se documenta ya en Celso (siglo I d. C.) con este sentido. "Bartholino" honra a Caspar Bartholin el Joven (1655-1738), anatomista danés que en 1677 describió estas glándulas vestibulares en su De ovariis mulierum, distinguiéndolas con claridad de las que más tarde se llamarían glándulas de Skene. La grafía con h del slug conserva la forma latina-danesa del apellido, mientras que el uso clínico en español oscila entre "Bartolino" y "Bartholino" sin que ninguna de las dos se considere incorrecta. La secuencia es siempre la misma: obstrucción del conducto, retención de moco y, si hay sobreinfección, transformación en absceso. Lo que varía es el agente. Durante décadas se asumió que la gonorrea era la causa dominante, pero los estudios microbiológicos de las últimas décadas muestran un panorama más diverso: bacterias de la flora vulvovaginal habitual —Escherichia coli, estreptococos, estafilococos— aparecen con tanta o más frecuencia que los patógenos de transmisión sexual. En una proporción no desdeñable de casos el cultivo es polimicrobiano. El pus a tensión dentro de la glándula genera una masa fluctuante, caliente y muy dolorosa en el tercio posterior del labio mayor. A diferencia del quiste simple, que crece con lentitud y puede alcanzar varios centímetros sin molestar apenas, el absceso suele instalarse de forma abrupta y provoca una asimetría vulvar llamativa. Si no se evacua, puede fistulizarse espontáneamente hacia la piel o, en casos más raros, hacia el vestíbulo vaginal. Aproximadamente el 3 % de las mujeres desarrollará un quiste de Bartolino a lo largo de su vida, pero no todos evolucionan hacia la formación de un absceso. La recurrencia tras un primer episodio se sitúa en torno al 10-15 % según las series, lo que convierte al absceso de Bartholino en un problema con tendencia a reaparecer. Conviene situar el absceso dentro de un espectro continuo de patología glandular, porque a menudo los términos se confunden. En un extremo está el quiste del conducto, que resulta de la obstrucción sin infección y que contiene moco claro y estéril; puede ser asintomático durante años. Cuando ese quiste se infecta y su contenido se convierte en pus, hablamos de absceso de Bartholino. Y el término bartolinitis se reserva para la inflamación de la glándula en sentido amplio —aguda o crónica—, que puede cursar con o sin formación de absceso. En mujeres posmenopáusicas, cualquier masa persistente en la topografía de la glándula de Bartolino obliga a descartar una neoplasia, aunque los tumores primarios de esta glándula son infrecuentes. La franja de edad en la que el absceso resulta habitual —por debajo de los 40 años— coincide con el período de máxima actividad secretora de la glándula. Caspar Bartholin el Joven nació en Copenhague en 1655, hijo y nieto de anatomistas célebres —su abuelo, Caspar Bartholin el Viejo, describió el conducto sublingual que también lleva el nombre de la familia—. En 1677, con apenas veintidós años, publicó la primera descripción detallada de las glándulas vestibulares mayores, localizándolas con precisión en el espesor de los labios mayores y diferenciándolas de las glándulas parauretrales. Su obra era breve pero precisa, y bastó para que la nomenclatura anatómica perpetuara su nombre. La homología masculina de las glándulas de Bartolino son las glándulas bulbouretrales o de Cowper, descritas casi al mismo tiempo por el cirujano inglés William Cowper. Por Caspar Bartholin el Joven, anatomista danés que en 1677 publicó la primera descripción de las glándulas vestibulares mayores. La grafía oscila entre "Bartolino" (adaptación española) y "Bartholino" (forma original latino-danesa). La "h" se mantiene en buena parte de la literatura médica en español sin que sea un error. No. El quiste contiene moco estéril acumulado por la obstrucción del conducto excretor; puede permanecer asintomático durante años. El absceso se forma cuando ese moco se infecta y se transforma en pus. Son dos fases de un mismo proceso, pero con implicaciones clínicas muy distintas. Mujeres en edad reproductiva, especialmente entre los 20 y los 40 años. Fuera de esa franja es raro: antes de la pubertad las glándulas de Bartolino apenas secretan, y tras la menopausia su actividad se reduce de forma notable. Sí, en aproximadamente un 10-15 % de los casos. El conducto tiene tendencia a volver a obstruirse, de modo que un segundo o tercer episodio no resulta infrecuente. Si desea profundizar en conceptos asociados al absceso de Bartholino, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el absceso de Bartholino
De la obstrucción al absceso: mecanismo de formación
Espectro patológico de la glándula de Bartolino
Caspar Bartholin el Joven y la identificación de las glándulas vestibulares
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama "de Bartholino"?
¿Es lo mismo un quiste de Bartolino que un absceso?
¿Quiénes lo padecen con más frecuencia?
¿Puede repetirse?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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