DICCIONARIO MÉDICO
Prednisona
La prednisona es un glucocorticoide sintético de acción intermedia, con potente efecto antiinflamatorio e inmunosupresor y escasa actividad mineralocorticoide. Es un profármaco: por sí misma resulta inactiva y solo actúa una vez que el hígado la convierte en prednisolona, que es la molécula responsable del efecto. Su código en la clasificación ATC es H02AB07. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). La prednisona pertenece a la familia de los corticoides, las hormonas producidas de forma natural por la corteza de las glándulas suprarrenales y sus derivados de síntesis. Deriva de la estructura del esteroide de cuatro anillos característico de esta clase. Frente a la cortisona, de la que procede químicamente, incorpora un doble enlace adicional entre dos de los carbonos de su primer anillo. Ese cambio, en apariencia menor, multiplica por tres o cinco su potencia antiinflamatoria y reduce su tendencia a retener sal y agua. Su condición de profármaco es el rasgo que la define. Administrada por vía oral, la prednisona circula sin apenas actividad hasta llegar al hígado, donde una enzima la reduce a prednisolona. Es esta última la que se une al receptor de glucocorticoides dentro de la célula. Por eso ambas moléculas suelen mencionarse juntas: la prednisona es la forma que se ingiere; la prednisolona, la forma que trabaja. En personas con una función hepática muy comprometida se prefiere administrar directamente prednisolona, para no depender de esa conversión. La prednisolona atraviesa con facilidad la membrana celular y se une a un receptor situado en el interior de la célula. Ese complejo viaja hasta el núcleo y se acopla a regiones concretas del ADN, donde modifica qué genes se leen y cuáles se silencian. El resultado es doble: frena la producción de numerosas moléculas que alimentan la inflamación y, a la vez, atenúa la actividad de buena parte del sistema inmunitario. De ahí sus dos grandes usos, como antiinflamatorio y como inmunosupresor. Ese mecanismo tarda en notarse. Un analgésico corriente alivia casi al instante; la prednisona necesita horas, porque su acción depende de poner en marcha (o detener) la fabricación de proteínas. La vida media de la molécula en sangre es breve, de una a tres horas, pero su efecto biológico se prolonga bastante más, entre dieciocho y treinta y seis horas, precisamente porque lo que cuenta no es la presencia del fármaco sino los cambios que ha dejado activados en la célula. La historia de la prednisona empieza en la cortisona, el corticoide que a finales de los años cuarenta abrió una nueva vía terapéutica pero arrastraba inconvenientes notables, entre ellos la retención de líquidos. En 1950, el químico Arthur Nobile logró en los laboratorios de la Schering Corporation oxidar la cortisona sirviéndose de una bacteria, Corynebacterium simplex. El producto de esa transformación era la prednisona. La misma técnica aplicada a la hidrocortisona daba prednisolona. La molécula resultante conservaba la potencia antiinflamatoria de la cortisona, la amplificaba y reducía la retención de líquidos. Schering la comercializó en 1955. Aquel hallazgo tuvo una segunda lectura, ajena a la clínica: demostró que se podían emplear microorganismos para llevar a cabo reacciones químicas complejas, y abrió una vía industrial que después se aplicó a otros muchos fármacos. No procede del griego ni del latín, como buena parte del vocabulario médico. Es un nombre construido dentro de la denominación común internacional de los fármacos. La terminación -ona es la habitual en muchos esteroides (cortisona, testosterona), y el segmento prednis- identifica a esta molécula y a su pariente directa, la prednisolona. No, aunque están íntimamente ligadas. La prednisona es inactiva y necesita convertirse en prednisolona en el hígado para producir efecto; la prednisolona ya es la forma activa. En la práctica se comportan de manera muy parecida, y la elección entre una y otra depende de factores como el estado del hígado o la vía de administración disponible. Porque su molécula es una versión modificada del cortisol, el glucocorticoide que las glándulas suprarrenales fabrican de forma natural. Al parecerse tanto a esa hormona, la prednisona activa los mismos receptores y reproduce muchos de sus efectos sobre el metabolismo y la respuesta inmunitaria, con una potencia antiinflamatoria mayor que la del cortisol propio del organismo. Si desea ampliar información sobre los corticoides, puede consultar:Qué es la prednisona
Cómo actúa dentro de la célula
Un derivado de la cortisona
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre prednisona?
¿Es lo mismo prednisona que prednisolona?
¿Por qué se dice que la prednisona imita a una hormona del cuerpo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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