DICCIONARIO MÉDICO

Pimozida

La pimozida es un antipsicótico de primera generación que actúa como antagonista dopaminérgico, empleado sobre todo para suprimir los tics motores y vocales graves del síndrome de Gilles de la Tourette. Pertenece a la clase química de las difenilbutilpiperidinas y se distingue por su elevada potencia y una vida media prolongada. Su código en la clasificación ATC es N05AG02.

Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA).

Qué es la pimozida

La pimozida fue descubierta en 1963 en los laboratorios Janssen Pharmaceutica, dentro de la línea de investigación que dirigía el médico belga Paul Janssen. Se encuadra entre los neurolépticos clásicos o de primera generación, y químicamente forma parte de las difenilbutilpiperidinas, un grupo reducido de moléculas emparentadas por su estructura y por su marcada selectividad hacia los receptores de la dopamina.

Su nombre es una denominación común internacional, sin raíz griega ni latina: designa una molécula de síntesis, no un principio de origen natural. Frente a la clorpromazina, el primer antipsicótico moderno, la pimozida resulta entre cincuenta y setenta veces más potente por unidad de peso, y supera incluso al haloperidol en ese mismo cálculo. Otro rasgo que la separa de buena parte de sus congéneres es la duración de su efecto: la vida media de eliminación en el adulto ronda las cincuenta y cinco horas, lo que permite una administración espaciada.

Bloqueo dopaminérgico y perfil receptorial

El efecto de la pimozida descansa en el bloqueo de los receptores dopaminérgicos del sistema nervioso central, en particular el subtipo D2, sobre el que muestra una afinidad especialmente alta. Al ocupar esos receptores, la molécula frena la transmisión dopaminérgica excesiva que se asocia a los síntomas psicóticos y a la aparición de tics. Su acción no se limita al D2: también antagoniza los subtipos D3 y D4 y el receptor de serotonina 5-HT7, aunque el papel clínico de esas dianas secundarias está peor definido.

Esa selectividad dopaminérgica sitúa a la pimozida entre los antipsicóticos más "puros" en su mecanismo, con menor interferencia sobre otros sistemas de neurotransmisión que la de los neurolépticos de baja potencia. La contrapartida de bloquear con fuerza la vía dopaminérgica es la propensión a los efectos de tipo extrapiramidal, comunes a los neurolépticos clásicos.

Indicaciones y lugar en la terapéutica

La indicación más característica de la pimozida es el síndrome de Tourette, donde se reserva para los tics graves que interfieren de forma seria en la vida de la persona y que no han respondido a otras opciones. En 1985 recibió en Estados Unidos la designación de medicamento huérfano para esta enfermedad. Es también uno de los pocos fármacos aprobados por la agencia estadounidense con indicación específica para el trastorno.

Más allá del Tourette, la pimozida se ha empleado en la esquizofrenia y en otras formas de psicosis crónica, así como en el trastorno delirante. La llegada de los antipsicóticos atípicos ha reducido su uso, y hoy ocupa un lugar de segunda línea condicionado por la necesidad de vigilancia cardiológica que exige su perfil.

Preguntas frecuentes

¿De dónde procede el nombre "pimozida"?

No procede del griego ni del latín. Es un nombre acuñado como denominación común internacional para identificar la molécula, sintetizada en 1963. El sufijo no remite a una familia etimológica clásica, como sí ocurre con muchos términos anatómicos o con algunas clases farmacológicas.

¿Por qué se dice que la pimozida es muy potente?

Porque una cantidad pequeña produce el mismo efecto que cantidades mucho mayores de otros antipsicóticos. En comparación con la clorpromazina, la referencia histórica del grupo, la pimozida es entre cincuenta y setenta veces más potente por miligramo. Potencia y eficacia, conviene recordar, no son lo mismo: la primera mide cuánta cantidad hace falta, no cuánto beneficio se obtiene.

¿En qué se diferencia de los antipsicóticos atípicos?

La pimozida es un neuroléptico clásico o típico, con un bloqueo dopaminérgico intenso y bastante selectivo. Los atípicos actúan además sobre receptores de serotonina de forma más marcada y suelen provocar menos efectos extrapiramidales. Esa diferencia de perfil explica en parte por qué la pimozida ha ido cediendo terreno.

Referencias

  1. MedlinePlus (NIH). Pimozida.
  2. National Center for Biotechnology Information (NCBI/NIH). The anti-psychotic drug pimozide as a chemotherapeutic agent.
  3. ScienceDirect Topics (Elsevier). Diphenylbutylpiperidine.
  4. World Health Organization (WHO). ATC/DDD Index: N05AG02 Pimozide.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea ampliar información sobre esta clase de fármacos y su contexto, puede consultar:

  • Antipsicóticos: grupo de fármacos empleados en la psicosis y otros trastornos con síntomas psicóticos.
  • Haloperidol: neuroléptico clásico de alta potencia, referencia previa en el tratamiento de los tics.
  • Síndrome de Gilles de la Tourette: trastorno neurológico caracterizado por tics motores y vocales.

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