DICCIONARIO MÉDICO
Paroxetina
La paroxetina es un antidepresivo del grupo de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). Es una fenilpiperidina, una estructura química sin parentesco con los antidepresivos tricíclicos, y destaca por ser el ISRS con mayor potencia para bloquear el transportador de serotonina. Su código en la clasificación ATC es N06AB05. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). La paroxetina bloquea la proteína que recupera la serotonina desde el espacio sináptico hacia la neurona que la liberó. Al frenar esa recaptación, el neurotransmisor permanece más tiempo disponible en la sinapsis. Es el rasgo compartido por toda la familia, pero la paroxetina lo lleva al extremo: entre los ISRS es la que muestra mayor afinidad por el transportador. Se comercializó a principios de los años noventa, casi una década después de la zimeldina, el primer fármaco del grupo. Esa potencia no la convierte en la más selectiva. La paroxetina arrastra una afinidad apreciable por los receptores muscarínicos, lo que le da un componente anticolinérgico ausente en la mayoría de sus hermanas. También ejerce un bloqueo débil sobre la recaptación de noradrenalina. Ninguna de las dos propiedades define su uso, pero sí perfilan un comportamiento distinto al de un ISRS puro. Donde la paroxetina se separa con claridad del resto es en su metabolismo. La molécula es a la vez sustrato e inhibidor potente del CYP2D6, una de las enzimas del citocromo P450 hepático. Conforme la enzima se satura, la relación entre lo administrado y lo que alcanza la sangre deja de ser proporcional: su cinética no es lineal. Ese mismo bloqueo del CYP2D6 explica por qué la paroxetina puede alterar los niveles de otros fármacos que dependen de esa vía metabólica. Carece de metabolitos activos y su semivida ronda las 24 horas, más corta que la de otros antidepresivos del grupo. Esa combinación tiene una consecuencia conocida: cuando el tratamiento se suspende de forma brusca, los síntomas de retirada tienden a ser más marcados con paroxetina que con la mayoría de los ISRS. La molécula desaparece pronto de la circulación y no deja un producto de degradación que amortigüe la caída. Pertenece a esa familia y comparte el mecanismo central, pero tiene dos peculiaridades: es la de mayor afinidad por el transportador de serotonina y la única con un efecto anticolinérgico apreciable. Esto la distingue, por ejemplo, de la venlafaxina, que actúa sobre serotonina y noradrenalina a la vez y pertenece a un grupo distinto. Por su vida media corta y la ausencia de metabolitos activos. La concentración desciende deprisa cuando cesa la toma, y esa caída rápida se asocia a un síndrome de retirada más frecuente que con otros fármacos del grupo. Es una característica farmacocinética, no un signo de dependencia en el sentido de las sustancias adictivas. La terminación no procede del griego ni del latín. Los ISRS carecen de un sufijo común normalizado, a diferencia de otras familias farmacológicas. "Paroxetina" es la Denominación Común Internacional asignada a esta fenilpiperidina concreta. Si desea ampliar información sobre este grupo de fármacos, puede consultar:Qué es la paroxetina
Un perfil farmacocinético propio
Preguntas frecuentes
¿La paroxetina es un ISRS más?
¿Por qué se habla de síntomas al dejarla?
¿De dónde viene el nombre?
Referencias
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